Este lo escribí más que nada para recordarme algo, para aliviar la tristeza y la sensación de vacío que tengo. En pocas palabras para crear un consuelo y si llegan a sentirse así bueno...ya saben qué leer c:
Canción: You're Not Alone de Big Time Rush.
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La primera vez que el corazón de Dean se rompió fue en su cumpleaños número cinco; él esperaba a su padre mientras cuidaba a su hermanito, esperaba que apareciera con una tarta de cumpleaños y esa bicicleta que le pidió desde el año pasado pero no apareció, su padre no llegó aquel día y él tuvo que atender a su hermanito con lo que fuera que encontraran.
Era sólo un niño con obligaciones de adulto, era aún un bebé que aprendió a cambiarle los pañales a otro bebé, a prepararle su comida y consolar los llantos. Sólo tenía cinco años mientras estaba sentado en una de las camas y mantenía a Sammy en su regazo contándole el mismo cuento que su madre le leía, "¿Eres tú mi mamá?" Dean se lo había aprendido y a Sammy le gustaba.
Apuesto a que no te diste cuenta,
la primera vez que tu corazón se rompió,
me llamaste y hablamos hasta la mañana.
Sam estaba dormido envuelto entre cobijas, Dean miraba la ventana de la habitación esperando ver a su padre. Él no usaba una cobija, se la dejo a Sammy por si tenía frío, pero no importaba que estuviera congelándose. Comenzó a jugar con uno de sus carritos mientras el tiempo pasaba, fastidiado de tener poco espacio en la ventana se dirigió al suelo acostándose boca abajo.
Era un bebé, él no sabía lo que era tener un corazón roto y tal vez nunca se dé cuenta de ello porque creció así, creció con esa herida en su pecho y difícilmente notaría algo más. Sentía una inmensa tristeza mientras hacía que su carrito fuera y viniera con la esperanza de que su padre apareciera para desearle un feliz cumpleaños pero las horas transcurrían y no llegaba.
Hacía que su cochecito girara en forma de un 8 cuando el carrito rojo, hecho a un lado, se movió queriendo imitarlo. Se rió y jugó así un rato hasta proponer otra idea.
—Tú serás el rojo—susurró a la nada mientras tomaba el carrito azul—Yo el azul, son carreras de autos. Sólo tienes que darles un empujón—guardó silencio mientras los autos eran acomodados—Sí, un ligero empujón, y el que llegue más lejos gana.
Dean sonrió tomando el carrito azul y colocándolo detrás de una línea imaginaria, el auto rojo se dirigió por su cuenta hasta colocarse en un lugar junto al azul haciendo reír al pequeño que ya no tiritaba de frio pues una cálida ala negra con destellos azules le cubría sin que se diera cuenta. Dean colocó la barbilla a ras del suelo y entrecerró los ojos mirando fijamente el auto.
—A la de tres. Una...dos...tres.
Le dio el golpe a su carrito que salió despedido hacia adelante seguido por el rojo. Dean sonrió divertido al ver que el suyo ganaba, llegó hasta la mesa mientras que el rojo se desviaba y se estrellaba con el sofá.
—Gané—celebró el pequeño— ¿Quieres seguir jugando?—preguntó a la nada y guardó silencio unos segundos—Pero...pero es temprano y es mi cumpleaños...—frunció el ceño recargando la mejilla en el suelo—Bien, pero sólo si me cuentas un cuento.
Sonrió al escuchar una respuesta que nadie más notó y se levantó de su lugar para recostarse con cuidado junto a Sammy, que dormía plácidamente. Tomó con cuidado una de las mantas que envolvían a su hermano e intentó acobijarse recibiendo un poco de ayuda. Una vez que hubo estado cómodo cerró los ojos y escuchó atentamente el cuento de un superhéroe que salvaba al mundo junto a su hermano, derrotaban monstruos y criaturas malas. Dean sonrió entre sueños mientras sentía que le acariciaban el cabello.
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Te Seguiré.
Fiksi PenggemarUna recopilación de One Shots de Destiel y Sabriel escritos en mis momentos depresivos porque me ayudan a sacar esa cosa de mi cabeza para no cagarla en mis otras historias así que no esperen encontrar cosas lindas en su mayoría, claro que intentaré...
