Al día siguiente cuando Félix llego al colegio busco disimuladamente a su novia ¿Dónde estaba? Ayer también se había preocupado por ella, después de todo él sabía que la chica era Ladybug pero por obvios motivos no podía preguntarle cómo se encontraba, aun cuando la había visto marcharse en perfectas condiciones quería verla.
La chica tenía la costumbre de llegar al colegio al último minuto y ese día no fue la excepción, después de combatir contra los espíritus familiares (Que ella aun no tenía idea de que eran realmente) se había dormido tan profundamente que despertó muy tarde. Félix tuvo que resignarse a verla en el receso y entrar a su curso.
Estaba en último año y la profesara estaba haciendo un reajuste de todos los temas que vieron a lo largo del colegio. Habían llegado al tema del reinado de Luis XIII, el maestro había trazado en la pizarra un simple esquema con los puntos importantes del gobierno de Luis XIII:
1) Impuso la obligación de los obispos a dar una remuneración a los oficiales del culto.
2) Terminó la construcción del puente Neuf (nuevo) e hizo cavar el canal de Briare.
3) Creó la primera oficina de censo de desempleados e inválidos...
-Que resumen tan poco claro – dijo la vocecilla de Sitri en la cabeza de Félix mientras el chico copiaba en su cuaderno lo que estaba en la pizarra -. Yo sería un mejor maestro de historia, comenzaría por elogiar al Cardenal Rechelieu quien era un genio, yo fui su Kwami alguna vez ¿Te lo he contado verdad? Era una persona muy inteligente, fue él el que consolido a Francia como un estado centralizado... y eso llevo a la revolución, la cosa es que cuando Rechelieu lo propuso poner todo el poder en la figura del rey era una buena idea, con el pasar de los años esa política perdió vigencia...
Félix ignoraba las divagaciones de Sitri, su Kwami tendía a elegir portadores con un determinado perfil psicológico... lo que siempre le había hecho preguntarse que vio el Kwami en él, Félix no tenía grandes ambiciones, su única meta en la vida había sido mantenerse con vida, nunca aspiro algún alto cargo, nunca quiso convertirse en el nuevo Napoleon, le interesaba muy poco la política, no quería convertirse en un dios, no era un déspota... ¿en que se asemejaba a los demas portadores?
Cuando el receso llego Félix busco a Marinette y se sentaron a charlar juntos en una esquina aislada del patio.
-Me alegro de que ese akuma de ayer no te hubiera hecho nada – dijo Marinette.
-No parecían tener intenciones de atacar a la gente – dijo Félix -. Me pregunto que habrán querido en realidad.
-Lo de siempre atraer a Ladybug y Cat Noir al lugar para arrebatarles los miracululous – explico la chica, Félix sabía que esos no eran akumas y por lo tanto no iban detrás de Ladybug y Cat Noir pero... ¿Entonces qué era lo que buscaban?
-Por cierto quiero pedirte algo – dijo Marinette tímidamente -. Veras es que ya llevamos saliendo un tiempo y... aun no me has dado tú número de teléfono, me agrada Adrien pero... es incómodo llamarlo siempre para que te pase la llamada.
-¿Mi número de teléfono? – dijo Félix sin saber exactamente qué contestar ¿Los teléfonos tenían número? ¡Claro que deberían tenerlo!
-Si – dijo la chica mirando fijamente a su novio intentando descubrir si el muchacho guardaba algún secreto por el cual no quería darle su número. Félix pareció algo nervioso lo que hizo que Marinette se pusiera alerta -. ¿Hay alguna razón por la que no me lo quieras dar?
-Si... en realidad no se me mi número de teléfono – respondió algo avergonzado Félix -. Además siempre me lo olvido en la mesa de noche... mañana te los doy ¿Si?
Esa tarde cuando el sol comenzaba a ocultarse y Félix al fin había terminado todas sus clases extracurriculares, se presento en casa de Luka, como siempre sin avisar... no tenía forma de hacerlo, no sabía cómo usar el celular.
Cuando el músico abrió la puerta Félix le coloco frente a los ojos celular que estaba apagado... que llevaba apagado desde hace algunos meses porque Félix no sabía cómo encenderlo.
-¿Cómo se utiliza esta cosa? – dijo tan inexpresivo como siempre.
-Hola a ti también ¿No sabes usar un celular? – dijo Luka tomando el teléfono.
-No ¿Por qué crees que estoy aquí?
-Hablemos en mi cuarto, no quiero explicarle a mi madre y a mi hermana porque uno de mis amigos es más lento con la tecnología que mi abuelo.
Félix resoplo molesto mientas caminaba junto a Luka a su habitación.
-¿Qué es lo que se te dificulta del celular? – pregunto Luka.
-Todo.
-Vale... está apagado ¿Sabes cómo encenderlo?
-¿Tú que crees?
-Bien... le das a este botón y se enciende – explico Luka, Félix se sentó junto a su amigo prestando toda la atención posible -. ¿Por qué tanto interés ahora por aprender a usar esta cosa?
-Porque... Marinette me pidió mi número de teléfono.
-Con que a ella también le molestaba tener que llamar a Adrien para localizarte – susurro Luka.
Luego de que Luka terminara de explicarle como se utiliza un teléfono celular, Félix regreso a su casa, había salido tan rápido de la mansión Agreste que no tuvo tiempo de pedirle a su padre que le prestara el auto, así que tendría que regresar caminando, esperaba que esa molesta presencia que le observaba no hiciera su aparición esta noche.
Por desgracia no se alejó mucho de la casa de Luka cuando sintió esa ya familiar sensación de ser observado, pero esta vez fue diferente, cuando reviso a su alrededor buscando quien lo observaba sus ojos se clavaron en la figura de un hombre, de estatura un poco más baja que él, de cabello gris y comenzaban a aparecerle algunas arrugas en el rostro, Félix lo reconoció enseguida, se había olvidado de él... aquel hombre era el amigo del señor Agreste, era el señor Larue.
-Jamás imagine volver a verte luego de tanto tiempo – dijo Larue.
¿Tanto tiempo? Se preguntó Félix, el evento de la firma Agreste había sido la noche anterior así que ¿A qué se refería con tanto tiempo?
Félix lo observo con detenimiento y desconfianza, cabello gris, esos ojos azules que le resultaban conocidos, su talla, esas facciones... ese rostro le resultaba familiar pero era incapaz de evocar un nombre solo con ver a ese hombre.
-¿Aún no me reconoces? Vamos Fél, yo en cuanto te vi supe que eras tú, aunque desapareciste hace mucho sin duda eras tú, Félix Agrapart.
________________
¿Les suena el apellido "Agrapart" de algún otro momento de esta historia?
ESTÁS LEYENDO
Secretos y omisiones
FanfictionFélix es su hermano mayor... lo dicen las fotos y todas las personas que lo rodean, pero Adrien es incapaz de recordar nada sobre aquel chico, está seguro que la noche anterior cuando se fue a dormir era hijo único. ¿Por qué no puede recordar a su h...
