- ¿Dónde estamos? – pregunto y el hombre adulto que lo acompañaba no respondió, en su lugar se giró a intercambiar algunas palabras con otro señor.
Luego de una charla larga aquel hombre cuyo rostro ya no recuerda le coloco su mano en el hombro.
- Su nombre es Claude – lo presento -. Cuidad bien de él.
Y así sin más, ese hombre se marchó dejándolo completamente solo en un lugar desconocido. El señor con quien lo había dejado lo tomo del brazo y le voltio toscamente examinándolo.
- No está mal, ¿Sueles enfermarte con frecuencia? – le pregunto, Claude negó con la cabeza atemorizado -. Soy Charles Duque Archambault, desde ahora estarás bajo mi cuidado...
- ¿A dónde se ha marchado mi padre? – se atrevió a preguntar Claude.
- De vuelta a su casa. Desde ahora te llamas – el Duque pareció pensativo por unos momentos y luego continuo hablando -. Claude Fayolle ¿Queda bien no te parece?
- Pero mi nombre es Cla...
- Desde ahora te apellidas Fayolle – dijo con tono cortante el Duque, Claude asintió tembloroso -. Entremos.
Unos sirvientes tomaron las maletas de Claude y los siguieron mientras el Duque Archambault llevaba de la mano al niño.
- ¿Qué edad tienes?
- Si... siete, señor... los cumplí hace dos semanas.
- Desde este momento perteneces a nuestra hermandad, deberás estudiar mucho de ahora en adelante.
- ¿estudiar sobre que?
- Literatura, matemáticas, magia, alquimia, música...
- Magia... - susurro Claude, sabía algunas cosas sobre la magia ¿Aquellas personas serian hechiceros?
- Tengo entendido que tu madre era una bruja – continuo el Duque -. ¿Has heredado sus poderes?
- Los adultos dicen que si – contesto el niño.
- Muy bien, nos será útil ¿Qué tipo de magia usaba tu madre?
- Magia blanca – respondió Claude -. Me hizo prometerle que yo nunca usaría magia negra.
- Aquí ese tipo de magia está prohibida así que no tendrás que romper tu promesa... esta será tu nueva habitación – dijo el duque mostrándole un cuarto pequeño con una cama de una plaza en una esquina y sobre esta un crucifijo, una pequeña ventana muy alta para ver el exterior, un agujero que hacía las veces de armario, un escritorio en una esquina y un librero junto a este... esa habitación era más digna de un monasterio pero al menos era individual.
Dejaron las maletas en el pequeño cuarto y se marcharon señalándole que la cena era a las seis. Claude se sentó sobre uno de los baúles que trajo en su equipaje, con tantas maletas la habitación parecía ya no tener espacio... no estaba acostumbrado a lujos pero desde la muerte de su madre había vivido en una de las habitaciones de la enorme casa de su padre.
Ahora entendía porque su padre le había pedido que empacase todo, había tenido la esperanza de que le permitiese quedarse a vivir en su casa, después de todo era su hijo, aunque el comportamiento hostil que tenían hacia él la esposa de su padre y sus medio hermanos le hacía saber que no era bienvenido en esa casa.
¿Era este algún internado? ¿O quizá fuera un orfanato?
A la hora de la cena alguien llamo a la puerta, o mejor dicho toco los barrotes de metal que hacían de puerta ¿Eso era un cuarto o una celda?
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Secretos y omisiones
FanfictionFélix es su hermano mayor... lo dicen las fotos y todas las personas que lo rodean, pero Adrien es incapaz de recordar nada sobre aquel chico, está seguro que la noche anterior cuando se fue a dormir era hijo único. ¿Por qué no puede recordar a su h...
