Estar de vuelta en un entorno familiar era agradable, en este lugar todo le resultaba más entendible, más cómodo.
Se habían llevado una gran decepción, luego de buscar inútilmente durante cinco días habían descubierto por fin el lugar donde dos siglos después se harían las ceremonias de ese culto de magia oscura, pero por más que intentaron, regresar fue imposible... algo debía estar faltando ¿Pero qué? El único que podría saber algo es Claude, y el Claude de esta época estaría tan perdido como ellos.
Dejo a Ladybug y Cat Noir en la posada y comenzó a caminar por la calle para pensar detenidamente como saber que era lo que no hacía que el hechizo funcione.
- ¡Félix! – llamo una voz familiar, era Justine, ella llevaba un vestido negro y parecía volver de hacer compras -. Buenas noches, ¿Cómo has estado?
- Muy bien – contesto Félix y entonces noto las hierbas que traía Justine -. ¿Por qué sigues comprando esas hierbas?
- A Bridgette le gustaban así que me he acostumbrado a decorar la casa con ellas – "Claude dijo que los libros de magia oscura que tenía antes pertenecieron a Bridgette" pensó Félix.
- Justine... Bridgette me conto hace tiempo que tenía unos libros de los que hablaba con muy poca gente ¿podrías decirme donde los consiguió?
- ¿Te refieres a toda su colección de gruesos libros que le traía monsieur Beaulieu? – pregunto Justine, Félix no estaba seguro de ese nombre y Bridgette nunca le había dicho nada sobre eso, pero asintió afirmativamente.
- Ese mismo, necesito su dirección ¿Podrías hacerme el favor de decírmela?
- No la conozco, monsieur Beaulieu siempre visitaba la casa él mismo... pero creo que Bridgette tenía anotado la dirección en la página de uno de los libros.
- ¿Podrías buscarla y me la entregas?
- Claro.
Félix acompaño a Justin a su casa y luego espero fuera a que la muchacha saliera con un papel escrito con la dirección.
- Aquí esta, lo he transcrito.
- Gracias Justine.
- De nada – dijo sonriendo la chica.
Pese a la hora, Félix fue a la dirección que le habían dado y llamo a la puerta. Una mujer le abrió, debía ser el ama de llaves.
- ¿Tiene libros de magia oscura? – pregunto Félix con indiferencia, como si estuviera preguntando la hora, la mujer asintió y lo condujo al piso superior donde un hombre le recibió.
- Estas no son horas de hacer visitas – comento el hombre, Félix lo examino en silencio.
- ¿Es usted un brujo oscuro?
- ¿Es que eso importa? – pregunto el brujo y luego se percató -. Mujer tonta ¡Has dejado pasar a uno de los sirvientes de la hermandad!
- No estoy aquí en una misión oficial – dijo Félix cuando noto que el brujo se ponía a la defensiva -. Las causas que me traen aquí son personales.
- No te creo – escupió el brujo.
- No le miento, la hermandad no sabe que estoy aquí, tampoco sabe que usted es un mago oscuro, si me dice lo que quiero saber yo no les contare nada, pero si no lo hace o si me ataca ellos se enteraran de usted, lo sabe perfectamente.
Sin muchas opciones el mago oscuro reviso por la ventana y poniendo una mano en la ventana recito algo.
- Parece que has venido solo – comento toscamente -. ¿Qué quieres saber? No trabajo gratis te aviso.
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Secretos y omisiones
FanfictionFélix es su hermano mayor... lo dicen las fotos y todas las personas que lo rodean, pero Adrien es incapaz de recordar nada sobre aquel chico, está seguro que la noche anterior cuando se fue a dormir era hijo único. ¿Por qué no puede recordar a su h...
