Luego del almuerzo Félix se sentó de nuevo sobre su cama con todas esas cartas que Claude le había escrito, esa tarde no tendría clases extracurriculares así que planeaba acabar con una buena cantidad de esas cartas, tomo la que seguía, estaba fechada el 15 de Marzo de 1840
Félix.
Justine y su marido han sido muy amables al permitirme quedar en su casa desde que destruí mi hogar, no me he atrevido a contarles que fui yo quien lo destruyo todo, que fui yo quien asesino a todos... tengo vergüenza y temo que las únicas personas de las cuales disfruto de su amistad me odien.
El marido de Justine me ha recomendado reposo, llevo sin hablar varios días y ellos se muestran compresivos, lo último que les dije fue que no notificaran a nadie que sigo con vida.
El duque Aloise Archambault debe estar ahora muy lejos de París... solo de pensarlo hace que quiera levantarme y correr a buscarlo para asesinarle, él ha tenido parte en que yo me convirtiera en un asesino, y una parte muy importante.
Aparentemente mis heridas eran más profundas de lo que creía, tengo el hombro izquierdo dislocado y el brazo roto, por suerte mi brazo derecho está perfectamente y puedo escribir sin sentir mucho dolor, estuve muy cerca de romperme este brazo también, aparentemente dije muy enserio eso de que me rompería los brazos si con ello podría correr a salvar a Allegra.
Mis piernas están mucho mejor, aparte de unos cuantos cortes, muchos moretones y varias quemaduras, solo me torcí un tobillo. Justine dice que es sorprendente que pudiera salir corriendo a amenazar al relojero y regresar completamente bien, su marido dice que a veces esas cosas pasan cuando se está muy agitado.
Me siento fatal, me duele todo el cuerpo pero eso no es nada comparado con lo molesta que se ha vuelto mi conciencia, cuando cierro los ojos veo los cadáveres de nuestros hermanos, veo el cuerpo de Allegra... la veo atrancándose con la sangre, y es todo culpa mía, si yo hubiera accedido a ayudar, ellos estarían bien.
No puedo dormir bien tampoco, todas las noches a mi mente se le ocurre recordar todo lo que paso, supongo que me lo merezco, por mi todos están muertos.
No sé qué hare con mi vida de ahora en adelante, cuando me recupere de los golpes, de las heridas, ¿Qué hare después de eso?
Últimamente me he preguntado mucho cuando comenzó todo esto, cual fue el instante exacto donde cayó la primera pieza que lo destrozo todo.
No tengo idea, quizá en nuestro viaje a China, tal vez cuando llegue a la hermandad, tal vez cuando moriste a manos de esa quimera...
Hace tiempo el duque Aloise Archambaul (Él heredo el título luego de tu muerte-desaparición) nos informó que habían respondido su carta, la respondieron los ingleses. Esa noticia nos hizo felices a todos, al fin dejaríamos de ser los exorcistas a sueldo que éramos desde hace un año... ahora daría todo por seguir ocupándome de esos miserables exorcismos.
Nunca me hice la pregunta de ¿Por qué los ingleses se interesarían en nuestra hermandad? Tú te la habrías hecho seguramente, probablemente Aloise tampoco se la hizo. Nuestra caja ¡Esa inútil caja que solo servía para justificar la existencia de nuestra hermandad! ¿Qué interés tendrían ellos en algo tan débil como era esa caja? ¿Acaso habían escuchado esas leyendas donde se dice que el potencial destructivo de ella era inmenso si se sabía usar bien? Creo que esos eran cuentos para que no creyéramos que estábamos cuidando algo que por la propia naturaleza de nuestra especie, era imposible que a alguien le interface.
Y no les interesaba la caja, para nada que les interesaba esa caja. Y fuimos tan tontos que nadie se dio cuenta... ¿Lo sabría Aloise? Lo más seguro es que si, no le importo dejarme con ellos.
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Secretos y omisiones
FanfictionFélix es su hermano mayor... lo dicen las fotos y todas las personas que lo rodean, pero Adrien es incapaz de recordar nada sobre aquel chico, está seguro que la noche anterior cuando se fue a dormir era hijo único. ¿Por qué no puede recordar a su h...
