Las ocho de la noche dieron en toda la ciudad del amor, Los Agreste se encontraban parados frente a la puerta, los dos tan elegantes que parecían salidos de una revista, Gabriel tenia un traje completamente negro, mientras que Adrien usaba uno azul cielo, era el último diseño de la línea de trajes que saco la marca de Gabriel.
Los hombres estaban solos esperando que el timbre de la puerta suene, Adrien era el más impaciente, ya quería ver los frutos de su plan, sabía que su padre quedaría loco ante la nueva vestimenta de su asistente, y esta quedaría loca en la presunta cita que su progenitor tendría.
El timbre sonó sorprendido a ambos rubios, el menor intento abrir pero instantáneamente se sintió el repiqueo de unos tacones en la escalera, los dos giraron su cabeza encontrándose con la azabache vistiendo su nuevo traje, y con su cabello arreglado de una forma distinta.
Nathalie llego hasta la puerta sin hablar ni cruzar mirada con los contrarios y abrió la gran estructura de madera para descubrir quien se encontraba detrás de ella.
─Buenas noches─ saludaron tres voces a unisono, Anarka, Luka y Juleka habían llegado, se veían hermosos, parecían familia de película, Anarka tenia una blusa roja con lentejuelas, unos pantalones grises y unos zapatos negros, Luka tenia una camisa azul, un chaleco de vestir, unos jeans negros sin estar rotos, y sus clásicas zapatillas, por su parte Juleka tenía un vestido muy similar al que usa todos los días, de color violeta profundo con detalles en verde
─Bienvenidos a la Mansión Agreste─ musitó la ejecutiva corriendose para develar a los dueños de casa
Anarka ingreso siendo seguida por sus hijos, se paró frente a Gabriel y lo saludo, este sonrió ladinamente, le tomo su mano y le deposito un beso en el dorso.
─Dichosos los ojos que la ven─ alago coqueto, era una nueva faceta suya, la contraria sonrío, mientras los menores se saludaban
─Gracias por la invitación Gabriel, me sorprendió mucho─ contesto recuperando su mano
─Nathalie─ hablo el hombre sin despegar su vista de la grisacea ─Trae dos copas y el mejor vino de la bodega, llevalo a mi despacho─ ordeno mientras invitaba a la mujer a seguirlo, esta río y lo siguió ─También asiste a los chicos─ agrego y desapareció de la vista de todos
La asistente bufo y rodeo sus ojos, no podía contener su malestar, luego recordó que estaba en presencia de los menores y se comportó, no podía dejar que la vieran asi.
─¿Ustedes necesitan algo?─ pregunto de mala gana, los demás negaron ─Si me disculpan─ y se retiró para asistir a su jefe
─Gracias por venir Luka─ agradeció el rubio con una sonrisa cálida
─De nada Adrien, es bueno salir de vez en cuando─ comento observando la casa
─Marinette dijo que también venía, ¿ya llego?─ pregunto la pelinegra en tono muy bajo, sorprendiendo a su hermano
─Aun no─ contesto el modelo ─Espero que llegue pronto
El timbre volvió a sonar, esta vez el rubio si pudo abrir, encontrándose con su querida amiga, le costaba pensarlo; pero lucia realmente hermosa, tenía un vestido de falda rosa con puntos blancos, y una blusa azul oscuro de mangas largas y cuello alto.
─Bu~Buenas noches─ saludo con pudor extendiendo una bandeja que había traído
─Buenas noches Marinette─ contesto tomando la bandeja
─Te ves preciosa─ acotó Luka desde atras, Adrien se corrio dejando ver al resto y permitiendole entrar a la chica
─Hola─ saludo ─No sabia que tu venias─ comento acercándose al teñido
─Está noche son nuestros invitados─ replicó el modelo con una sonrisa
Los chicos se dirigieron a la sala para continuar charlando con tranquilidad, después de varios minutos de charla, Nathalie entro con su rastro desencajado, se notaba la molestia en ella, mencionó que la cena estaba lista y que debían acercarse a la mesa, lo había dicho de tan málaga gana que los jóvenes pensaron que algo no andaba bien en ella.
La cena estaba lista, los platos acomodados, y un par de velas encendidas, en la cabecera ya estaba sentado Gabriel, con Anarka, quien estaba a su lado derecho, los chicos se acomodaron de tal forma que quedaron Adrien sentado del lado izquierdo a Anarka y Luka al lado de el, frente suyo del lado izquierdo se sentó primero Juleka compartiendo espacio con el diseñador, y a su lado Marinette la cual estaba algo incómoda por tener frente a ella a Luka y Adrien, quienes sin darse cuenta luchaban por llamar la atención de la chica.
─Espero sea de su agrado la comida─ musitó Gabriel con una sonrisa, luego giro su cabeza y poso su mirada en su secretaria, la cual estaba parada cerca de la puerta como hace habitualmente ─Nathalie─ la llamo, la mujer se sorprendió ante esto, pensó que sería ignorada toda la noche ─Puedes retirarte─ dijo en tono frío, Adrien palideció, el al igual que la azabache pensaron que la iba a invitar a sentarse ─Te dejo libre, ocupa tu tiempo como quieras─ agrego y se giro para mirar a la grisácea
─Si señor─ respondió en tono melancólico y abandono el lugar con rapidez
─Papa─ hablo el menor de los Agreste ─¿Por que no invitamos a Nathalie para que nos acompañe?─ pregunto crédulo
─De ninguna manera─ replicó ─No debe haber otra mujer en esta mesa que no sea Anarka─ alago en tono pícaro ─Además estoy seguro de que ella querra ir a ver a su novio─ acotó comenzando a comer
Afuera Nathalie escucho todo, esas palabras le habían dolido más que cualquier cosa, no resistió y corrió hasta el despacho de Gabriel y se encerro ahi, intuyendo que todos comían alegremente, destapo el cuadro, puso la combinación secreta en la caja fuerte y la abrió, allí adentro se encontró con el miraculous que hacía unos días había usado para salvarlo, sin pensarlo lo tomo, cerró la caja, puso el cuadro y toco los botones secretos para bajar a la guarida.
Mientras bajaba se colocaba el broche liberando al ser mágico que habitaba en el, Duusu la miraba con sorpresa, no entendía porque esa mujer había vuelto a usar su miraculous, todo el mundo sabia que estaba roto y causaba grandes daños.
─Maestra, ¿que hace?─ pregunto con su tierna voz
─Necesito salir, no aguanto, y no lo entiendo─ suspira
El ascensor llego a la guarida, Nathalie entro en ella y camino lentamente hasta la pared en donde se encontraba el botón que abría el gran ventanal.
─Quiero salir un rato de esta prisión─ musitó y luego dijo su frase de transformación, con su traje listo se acercó al ventanal y salió por el ─Está noche París tendrá una nueva villana─ sonríe ─Conseguiré los prodigios para volver a ser tu favorita─ agrego y de un salto se tiro sobre un tejado para correr en dirección a la torre
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Miraculous: El precio de nuestro amor.
FanfictionNathalie debe pagar el precio de su amor por Gabriel, este en un último esfuerzo por traer de regreso a su esposa, la involucra en un plan que cambiará las vidas de ambos para siempre. [Los personajes no pertenecen, ellos son obra y creación de Thom...
