LXXIX

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Mayura vio como lentamente Hawk Moth caía al suelo, no podía creerlo, su corazón empezó a latir alocadamente y sus manos temblaban con fuerza, de pronto una luz morada iluminó el lugar y el hombre se destranformo, el platinado yacía en el suelo, mientras su chaqueta se iba tornando de un color rojizo a la altura de su cintura.

─¡Gabriel!─ grito con desesperación arrodillandose junto a él, como pudo, lo giro y tomo su rostro ─Gabriel por favor mirame─ dijo al ver que este tenia sus ojos cerrados, el hombre tose violentamente y mancha el abrigo de Mayura con sangre

─T~T~Te a~a~amo─ musitó con mucha dificultad sin siquiera poder abrir sus ojos

─Tranquilo mi amor─ besa su frente ─Estarás bien─ despliega su abanico y saca una pluma, la carga y la fusiona con los lentes del platinado, a su lado aparece un sentimonstruo con la forma de un oso de peluche, toma a Gabriel entre sus brazos y lo eleva ─Ayúdame pequeño Amok, haz que Gabriel llegue a tiempo al hospital más cercano─ ordenó, la criatura hace un chillido y sale corriendo a toda velocidad ─Van─ musitó girandose chocando su mirada con los contrarios ─¡¡¡A pagarlo!!!─ grito con todas sus fuerzas y corrió hacia ellos

Jessie intento disparar nuevamente pero Mayura habia sido más rápida, de un movimiento sorpresa pateo la mano de la pelirroja y lanzó el arma lejos, luego golpeó con sus puños al hombre y lo dejo tirado en el suelo, tras eso se acercó a la femenina y de un salto la noqueo de una gran patada en su estómago.

─Van a desear nunca haberse metido con nosotros─ advirtió mirando a Jessie desde arriba, luego le dio una patada, esta fue tan fuerte que la mujer tosió ─Si algo le pasa a Gabriel ustedes van a sufrir─ advirtió y le piso una mano a Jessie haciendo que esta grite de dolor, James intento ir a su rescate pero la heroina lanzó su abanico golpeándolo a lo lejos y tirandolo nuevamente

La de azul soltó a su víctima, levantó su abanico y entro en la guarida, le tomo solo unos minutos encontrar a los jóvenes, llevándose una gran sorpresa, no sólo por ver a Adrien, sino por encontrarse a Marinette también allí.

─Que bueno que están bien─ dijo y los desató con el filoso borde del abanico ─Perdonen por tardar─ los abraza

─Gracias Nathalie─ dijeron ambos, abrazándola fuertemente

Esta les entrego los prodigios, y luego los tres salieron al exterior, la escena que se encontraron afuera casi los comueven, los villanos estaban allí brazados mientras se miraban con mucha preocupación.

─¿Te duele?─ pregunto el hombre acariciando la mano que Mayura le había pisado

─Esto no es nada a comparación de lo que el jefe nos hará─ replicó con tristeza

─No dejare que nada te pase─ le besa la frente ─Asumire los castigos─ agrego en tono tranquilo

─No James, te matará, no puedo seguir sin ti─ sus ojos se cristalizan

─Tienes que ser fuerte─ la abraza ─Si te hacen algo me muero, no puedo dejar que te toquen─ aplica más fuerza al abrazo

─Te amo─ replicó la chica empezando a llorar

─Yo también─ contesto este soltandola para luego sacarle las lágrimas

─¿Por que lloran?─ pregunto Marinette la escena lo logro y esta se conmovió

─No te dejes engañar, esa bastarda le disparo a Gabriel sin dudarlo, no creas en sus lagrimas─ bufo Nathalie envuelta en odio; Adrien se acerca a ella y la toma de la mano

─¿Papa esta?─ pregunto con temor

─No lo se─ el antifaz se forma sobre el rostro de la azulada ─Llego bien al hospital─ suspiro aliviada ante la vista de todos

─Lo siento─ se disculpo la ojiceleste ─Pero no podiamos fallar─ suspira ─Somos prisioneros del Equipo Rocket, y solo podemos conseguir nuestra libertad consiguiendole algo invaluable a nuestro jefe─ hace una pausa ─Solo quería una vida tranquila, nada mas. . .

─Pero fallamos, y ahora debemos volver con las manos vacias─ interrumpió James ─Sepan que no lo hacemos por gusto

─No puedo oír mas sus mentiras─ Mayura sale corriendo en dirección al hospital, no aguantaba más, debia saber algo sobre Gabriel o moriría ahí mismo

─Porque no se quedan aquí, podemos protegerlos─ sugirió la de coletas

─Gracias niña─ replicó la adulta ─Pero saben donde estamos, el jefe no nos dejará libres─ suspira ─Debemos afrontar las cosas─ baja su mirada ─¿Además por que querrían ayudarnos?

─Puedo ver la sinceridad en sus ojos─ contesto tranquila ─Además Gabriel y Nathalie también cometieron errores, nadie es malo porque quiere─ acotó con tranquilidad

─Creo que hay una manera de que ustedes se queden aqui─ dijo el rubio, la peliazul lo mira

─Niño, tal vez pienses que es fácil, pero no tenes idea con quien tratas─ bufo James ─Es mejor que nos vayamos y asumamos las consecuencias─ agrego rendido, abrazado por la cintura a su chica 

─Tal vez no se con quien trato, pero si hay una forma de ayudarlos─ se acerca a la de coletas ─Rena puede usar su poder para crear ilusiones, podemos fingir que ellos mueren en la pelea y así nadie tendría razones para buscarlos─ sugirió este con algo de esperanza

─No lo se─ suspira ─¿Estarían dispuestos a hacerlo?

─Acabamos de dispararle a tu padre; y aun así nos van a ayudar─ comento el de pelo azul ─N~N~No logro entenderlo, ¿por que?

─Solo asi se erradica la maldad─ dijo la de coletas ─Se que el señor Gabriel va a estar bien, ustedes no querían hacer eso, solo fueron impulsivos─ Jessie se desmorona y llora sobre el pecho de James, este la abraza fuertemente

─Gracias─ susurro el hombre ─Nuestro sueño es tener una vida tranquila, juntos, y la única forma de lograrlo era completando esta mision, de verdad lamento que hayamos llegado tan lejos─ la pelirroja se separa de el y mira a los chicos

─De pequeños fuimos robados de nuestras familias y forzados a seguir las ordenes del Jefe─ suspira ─Aspiramos la libertad, pero no nos dimos cuenta que la estábamos pagando al precio de la libertad de otros─ seca sus lágrimas ─Estoy arrepentida de verdad, créanme que si hubiera pensado mejor jamás habría apretado el gatillo

─Te creo─ replicó Adrien acercándose a estos ─Y es por eso que quiero ayudarlos─ extiende su mano frente a los villanos ─Si papa sale de esta se que tiene un lugar a donde enviarlos donde puedan trabajar y re hacer su vida, solo esta en ustedes aceptar

─N~No se como agradecerte─ dijo James con pudor

─No volviendo nunca a hacer algo como esto─ replicó sonriente, el adulto toma su mano y la sacude en señal de pacto

─Creo, que deberíamos ir al hospital─ sugirió la pelirroja al percatarse de que estos estaban hablando muy tranquilos sobre redención y nueva vida, mientras Gabriel se debatía la suya

─Si~Si─ contesto el rubio

Los dos se transformaron, tomaron a los villanos y se columpiaron hacia el hospital, en donde Gabriel había sido ingresado de urgencia producto del disparo que había recibido.

Miraculous: El precio de nuestro amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora