LXVII

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Nathalie salio con un semblante más tranquilo, al llegar al pasillo miro a Gabriel y se acercó a el para abrazarlo, este la correspondió, en volviéndola con sus fuertes brazos, luego se separaron y la mujer se acercó a su familia.

─Volveré en unos dias─ le comento al hombre, y lo abrazo también, Gabriel entendió que esta por fin había hecho las pases con su familia

─Esta bien hija─ contesto este aun asombrado por la acción de la mujer

─Catherine─ hablo dirigiendo su mirada a su hermana, esta la miro ─Te sigo odiando─ acotó en tono serio

─Nathalie. . .lo siento, siempre tuve miedo─ intento disculparse, esta la abrazo fuertemente ─Hermana─ susurro, y luego se separó de ella ─Veo que aún llevas tu mechón pintado

─Si. . .me gusta como me queda─ ríe ─Tu también lo tienes

─Es una manera de tenerte conmigo, no sabes cuanto lamento haberte perdido─ baja la cabeza

─Nunca hiciste nada para que me quede a tu lado─ bufo ─Te lo recordaré todos los días de tu vida─ hace una pausa ─Luego háblamos─ guiña un ojo

Tras decir eso se acercó a Gabriel, lo tomo de la mano y se alejo junto con él, les tomo solo unos minutos salir de ese hospital, por sugerencia del rubio, volverían al hotel caminando, ya que Adrien y los demás estaban caminando por los alrededores, todos quedaron en verse al medio día en la plaza San Martin, para luego ir a comer.

La pareja llego antes a la plaza, se sentaron en un banco que estaba en dirección a la torre de los ingleses y se quedaron admirando la vista, era hermosa.

─¿Puedo preguntar algo?─ hablo el rubio después de una larga caminata en silencio

─Si─ respondió ella rogando que no pregunte lo que ella pensaba

─¿Que paso con tu familia?─ pregunto con mucho pudor, sentía que se estaba metiendo por demás en la vida de su asistente

─Veras─ musitó evitando verlo ─Cuando tenía trece años unos tíos lejanos vinieron a vivir con nosotros, se iban a quedar durante unos días, pero eso se convirtió en meses─ hace una pausa ─Que luego fueron años─ se cruza de brazos, ya que empezó a sentir como sus manos temblaban ─A mis dieciocho años nuestro tío intento abusar de mi─ se queda callada, Gabriel no sabia que hacer, era un relato bastante fuerte ─Conmigo no lo logro, aunque me forso a practicarle sexo oral─ sus ojos se humedecen sutilmente, y su respiración aumenta, Gabriel quiere abrazarla pero sabía que no debía, seguramente se pondría peor si lo hacía, ella estaba como volviendo a vivir esas memorias ─Una tarde descubrí que a mi hermana si la había abusado, y no aguante más, se lo conte a mi madre, las dos fuimos a preguntarle a Catherine, y ella negó, en respuesta recibí un cachetaso

─Dios mio─ se atrevió a decir él diseñardor

─Después de eso mi tío siguió obligándome a hacerle eso, tuve que hacerlo tarde a tarde, y lo peor era que cuando terminaba conmigo iba tras mi hermana, no lo soporte más y le conté a mi padre, el se enfureció y confronto a su hermano, pero ese bastardo con su cara de bueno le dijo que yo me le insinuaba, que incluso Catherine me había descubierto intentando seducirlo, mi padre confundido le pregunto a mi hermana y ella dijo que era cierto. . .fue el peor día de mi vida, mi mama me grito prostituta y me abofeteo como hizo la última vez, y mi padre me echo de la casa─ unas lágrimas rebeldes se escapan de sus ojos, escurriendose lentamente por sus mejillas ─Yo me fui de casa y me concentre en mis estudios, tenía una buena amiga que me ayudo a conseguir un hogar temporal, una tarde mi madre fue a buscarme, diciendo que mi tía había encontrado a su marido forzando a Cathe a tener relaciones, pero ya era tarde, mi vida estaba arruinada, y no por el trauma de lo que hizo ese hombre, sino porque mis padres prefirieron creerle a el que a mi

Gabriel sin dudarlo la abraza fuertemente, no conocía esa historia de su asistente, y ahora gracias eso entendía muchas de sus actitudes, su expresión fría, y su distanciamiento, todo era producto de los traumas de su niñez, y el rechazo esporádico de su familia.

─Supere esa faceta con sesiones de terapia─ hablo mientras aun seguía envuelta por los brazos del hombre ─Pero verlos otra vez me causa mucho dolor, aunque haya decidió perdonarlos siento rencor dentro mio

─Tranquila mi amor, ya nadie volverá a lastimarte─ aplica más fuerza ─Lo prometo─ acoto con tranquilidad de pronto se sintió el sonido de una cámara, acompañado de varias risas

─Luego me la pasas Alya, quiero usarla de protector de pantalla─ se oyó decir a la voz de Adrien, los adultos se separaron viéndolo con vergüenza

─Yo también la quiero─ musitó Gabriel parándose para acercarse a la morena, la cual le enseñó la fotografía, Nathalie se puso roja, a su lado se sentó Marinette y la reconforto

─Tranquila─ susurro mientras esbozada una sonrisa

─Gracias─ respondió tranquila ─¿Hace cuanto tiempo están ahí?─ pregunto viendo como los demás reían, incluso Chloe

─Cuando el señor la abrazo llegabamos─ contesto ─Nos apresurados para tomar la foto─ ríe

─Rufianes─ susurro

Ambas se levantaron y se acercaron al resto, luego todos salieron de la plaza para ir a comer, esta vez irían por comida francesa, a pesar de que la comida Argentina era muy buena, no podían evitar extrañar su comida natal.

Después del almuerzo regresaron al hotel para descansar antes de su nueva salida, Nathalie decidió tomar un baño y cambiarse de ropa, quería llevar algo más cómodo, por su parte Gabriel se quedo junto a los menores en el loby del hotel.

─¿Puedo pedirles algo?─ pregunto interrumpiendo la charla de los menores

─Claro─ respondieron todos

─Mañana iremos a un lugar aquí cerca, se llama jardín japonés, según la recepcionista es un lugar muy hermoso─ hace una pausa ─Me gustaría pedirle nuevamente a  Nathalie que sea mi novia, pero de la forma correcta, siento que la propuesta en el restaurante fue muy poco romántica

─Señor Agreste─ musitó Marinette acercándose a el ─¿No cree que es demasiado?

─Callate Dupain-Cheng─ grito Chloe empujandola ─Mi papi le pidió seis veces a mi mama que sea su novia, así que manos a la obra, tiene que ser perfecto─ se gira ─Y tal vez Adribu podrías hacer igual que tu padre y pedirme que sea tu novia─ corre a el y lo abraza

─Viejo, yo diría que por esta vez escuches a Marinette─ acotó Nino acercándose al adulto ─No queremos que ella salga corriendo por la presión

─Nino─ bufo su novia ─Lo que mi tonto novio quiere decir, es que tal vez usted debería esperar, ella ya es su novia. . .yo en vez de pedirle dos veces que sea su novia me guardaría para la propuesta de matrimonio

─Tiene razón─ musitó el adulto ─Veo que usted es la más sensata de este grupo─ la alago sonriendo

─Gracias, gracias, lo se─ guiña un ojo ─¿Y si preparamos una linda cita, o ya tuvieron una?─ sugirió sentándose entre Adrien y Chloe 

─A decir verdad no─ contesto melancólico ─No hemos tenido una cita─ se sienta cerca de ellos ─¿Podrían ayudarme?

─Padre que harías sin nosotros─ lo molesto su hijo

─Cuando regrese a París contratare otra asistente sin dudas─ suspira ─Me acostumbre tanto a ella que me siento un inútil, y no puedo pedirle que prepare sus propias sorpresas

─Tranquilo señor Agreste─ lo reconforto la peliazul ─Prepararemos la mejor cita que usted haya tenido─ hace una pausa ─¿Verdad equipo?─ pregunto viendo al resto

Después de eso Gabriel les comento lo que más o menos le gustaría hacer, y los jóvenes le dieron sus propios toques para que la cita salga mas que perfecta, Nathalie sin dudas se llevaría una sorpresa, pero una de las mejores.


Miraculous: El precio de nuestro amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora