Después de un largo día en el cementerio de recoleta, los siete regresaron al hotel, completamente exhaustos, pasaron toda la mañana recorriendo el lugar, el cual es inmenso, y tiene muchos lugares para observar.
─No era tan ridículo como creia─ comento Chloe sentándose en uno de los sillones
─Te lo dijimos─ alardeo la castaña sentándose a su lado
─Es un lugar bastante hermoso como para ser un cementerio─ acotó Sancoeur sentándose frente a las chicas, junto con Gabriel
─Eso es porque la gente adinerada lo estuvo manteniendo─ explicó el dj el cual había leído mucho acerca del lugar, y presto suma atención a las charlas dadas por los guías ─Incluyendo las familias de los ex presidentes que están ahí enterrados
─Veo que te gusto mucho esta salída─ comento Gabriel con alegría, viendo como su hijo en silencio miraba a su amiga con la cual estaba en conflicto desde hace tres días
─Bueno, todo fue muy bonito, pero es hora de hacer las maletas─ interrumpió la de mechón rojo ─Tenemos un vuelo que abordar en nueve horas y no quiero que perdamos tiempo─ advirtio parándose
─Si señora─ bromeó Nino parándose y adoptando una posición militar
Mientras estos se encargaban de hacer las maletas, no muy lejos de allí dos personas se encontraban en la azotea de un edificio, observando el hotel con unos binoculares, la última fase de la etapa de observación estaba por finalizar, ahora era momento de actuar y seguirlos hasta el origen de las joyas mágicas. París.
─¿Tienes los boletos?─ pregunto una de las personas, este era un hombre, un poco más alto que su compañera mujer, y vestía las mismas ropas que esta, un sobre todo negro, atado a su cintura por un cinturón del mismo color, guantes y botas también negras, y un sombrero estilo pescador negro
─Si─ respondió la mujer dejando de ver por los binoculares, lista para colocarse las gafas negras ─Los compre justo después que ellas, conseguí muy buenos asientos
─Excelente─ respondió su compañero copiando su acción ─El jefe estará muy contento después de esto─ se coloca las gafas negras y toma un maletín que había cerca suyo
─Ladybug deseara nunca haber pisado esta ciudad─ dijo la femenina en un tono malicioso
─Y gracias a Chat Noir pudimos encontrarlos tan facil─ acotó el masculino sonriendo ─Si no fueran tan descuidados, jamás los hubiéramos encontrado tan facil─ agrego luego de una risa malvada
Ambos se alejaron de la cornisa y bajaron de la azotea dispuestos a retirarse al aeropuerto y allí esperar ansiosos la llegada de sus víctimas, las cuales tarde o temprano les iban a entregar las joyas.
La noche cayó en todo Buenos Aires, Nathalie y Gabriel arreglaron con la recepción su retirada y luego subieron a los taxis que los esperaban en la puerta, Nathalie, Alya y Marinette viajaron en el mismo auto; mientras que Gabriel, Nino, Adrien y Chloe compartieron el suyo, por obvias razones, la rubia y el platinado estaban bastantes molestos con Adrien ya que por su culpa Gabriel no podría viajar con Nathalie, y Chloe debía viajar en un auto lleno de hombres que según ella no tenían aprecio por la belleza.
Tras media hora de viaje tedioso, finalmente llegaron al aeropuerto internacional de ezeiza, alli pasaron sus maletas por la seguridad, y luego se dirigieron a esperar la llegada de su vuelo. Siendo las diez en punto, por el alto parlante se llamó a todos los pasajeros que abordarán el vuelo con dos escalas a París.
Nathalie organizó los asientos a su gusto, ella esta vez viajaría de forma correcta con Gabriel, Marinette con su mejor amiga Alya, Nino iría solo, y los rubios compartirían asientos, en secreto la rubia de ojos celestes y la azabache de mechón rojo habían acordado que esta haría del viaje un infierno para el ojiverde, todo para darle un buen escarmiento al modelo.
El avion estaba a punto de salir, según la azafata solo faltaban dos pasajeros, cuando finalmente estos subieron, Nathalie se percató de algo, sentía que conocía a la mujer pelirroja que paso cerca de su asiento, como si ya la hubiera visto en otro lado, pero no recordaba de donde, su mente le decía que ya había visto esa forma de caminar, ese movimiento de brazos, esa contextura corporal, seguramente eran imaginaciones suyas, borro esos pensamientos, y como la primera vez, se acomodo en el hombro de su ahora novio, y se dispuso a dormir.
El avión hizo escala en Brasil, desde arriba se veía una ciudad muy hermosa, Gabriel le comento que algún día le gustaría ir de vacaciones ahí, ella asintió, las playas del país le vendrían tan bien para descansar; la segunda escala fue a las nueve de la mañana en Londres, el día estaba horrible, gris y llovía, por esas cosas Nathalie odiaba visitar el Reino Unido.
─Atención, aerolíneas argentinas informa─ se escuchó a una voz por los parlantes de comunicación ─Debido a una falla de seguridad con el aeropuerto, estaremos aquí varados durante unos minutos, les pedimos a los señores pasajeros que por favor permanezcan en sus asientos─ finalizó el comunicado del piloto, la azabache miro a su novio algo preocupada, era raro que estas cosas pasarán.
─Si algo sucede nos bajamos y tomamos el tren─ advirtió Gabriel decidido, no tenía pensado pasar un minuto más arriba de ese avión
─¿No quieres pasar tiempo conmigo?─ lo molesto haciendo caricias con sus dedos en el hombro del platinado
─¿Que cosas dices?─ cuestionó ─Adoro pasar tiempo contigo─ la abraza ─Bien, que se tomen el tiempo que quieran, estoy listo para pasar mi vida aquí adentro─ besa su mejilla ─Si tu estas a mi lado nada importa
─Gabriel─ lo reto ya que este le empezó a hacer cosquillas ─Esta bien, esta bien, si algo pasa volvemos en tren─ dijo rendida, odiaba las cosquillas
─Aquí el capitán, hemos solucionado el inconveniente con el aeropuerto; en minutos estaremos saliendo para París.
─Parece que es tu dia de suerte─ acotó la mujer cruzándose de brazos
─Eso fue rápido─ hace una pausa ─Siempre consigo lo que quiero─ se acerca a su oido ─Todo─ susurro y luego volvió su rostro a la ventanilla
La mujer suspiro y se cruzó de brazos, mientras de reojo veía como su amado sonreía victorioso, el avión se comenzó a mover y en un santiamén estaba en el aire, en cuestión de horas estarían de regreso en su querida ciudad.
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Miraculous: El precio de nuestro amor.
FanfictionNathalie debe pagar el precio de su amor por Gabriel, este en un último esfuerzo por traer de regreso a su esposa, la involucra en un plan que cambiará las vidas de ambos para siempre. [Los personajes no pertenecen, ellos son obra y creación de Thom...
