XXXI

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Estimada señora Couffaine, quería invitarla a cenar esta noche, la espero junto a sus hijos a las ocho, no falte.

Fundación Agreste.

Nathalie le entrego la carta recién impresa a Adrien para que revisará si estaba en condiciones de ser enviada, el rubio a penas la leyó frunció el seño, parecía que estuviera hablando con el presidente de alguna empresa y no con el futuro interés amoroso de su padre.

─Nathalie, tienes que ponerle más sentimiento, esto parece una carta hecha por una secretaria─ comento completamente disgustado, haciendo un bollo con el papel, la mujer bufo, ella no sabia escribir una invitación de otra manera ─Mejor escribe, que yo te dictó─ ordenó sentándose cerca de ella, la azabache muy disconforme se preparo para escribir.

Querida Anarca, te vi la otra noche en la casa de Kurtzberg y quede completamente cautivado, me gustaría invitarte mañana a cenar para conocernos mejor, no olvides venir con tus adorables hijos, estoy seguro de que será una noche encantadora.

Gabriel.

Nathalie sintio ganas de vomitar, esa carta era demasiado empalagosa, y dentro de lo empalagoso era bastante suave, podía ser peor, con mucho descontento imprimió la invitación, la dobló, la metió dentro de un sobre y la sello con el sello especial que tiene Gabriel para las personas importantes, la dejo a un lado y mientras Adrien seguía ahí sentado viendo victorioso el sobre empezó a escribir nuevamente.


Mi querida Marinette, mañana hay un evento que organice en mi casa, vendrá gente a cenar y de verdad me gustaría contar con tu presencia, como mi acompañante, te espero a las ocho.

Con amor Adrien.

La azabache imprimió rápidamente el papel ante la sorpresa del rubio quien al ver lo escrito entro en pánico, la asistente con una amplia sonrisa en su rostro tomo el papel, lo dobló y lo introdujo en un sobre, tras eso se levanto, tomó las muestras de perfume que hay sobre una repisa cerca de su escritorio y tomó la colonia de la marca de perfumes de Gabriel que el rubio suele utilizar, roseandola sobre la tarjeta que le correspondía a la joven aspirante a diseñadora.

─Bien─ dijo volviendo a su escritorio y tomando la invitación de la familia Couffaine ─Me voy a entregar las invitaciones

─Espera─ la interrumpió ─¿Podemos re hacer la de Marinette?─ pregunto con pudor y un leve rubor

─No─ respondió simplemente ─Estaba inspirada, si la re hago puede que vuelva a escribir como una secretaria─ concluyó y se alejo del lugar, el rubio se sintió apenado, ahora su amiga estaría más ilusionada 

Nathalie salio caminando de la mansión, mientras desde la planta alta era observada por los grises ojos de Gabriel, quien no despejada su vista de ella, pensando erróneamente que iba tras el pelirrojo.

Miraculous: El precio de nuestro amor.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora