Paul sostenía a Nathalie de su brazo impidiéndole que continuará siguiendo a Gabriel, por alguna extraña razón al pelirrojo le cayó muy mal la actitud del platinado, parecía que este no quisiera que su extravagante asistente se relacionará con alguien que no fuera el.
─¿Aceptas?─ pregunto poniendo una cara de súplica, la mujer no sabia que decir, la presión de la orden de Gabriel la tenia atónita ─Entiendo, no molestare mas─ musitó soltandola
─Acepto─ replicó sin pensar y rápidamente le dio un beso de despedida en su mejilla derecha, muy cerca de la comisura de sus labios
La asistente al librarse del agarre siguió a su jefe a paso rapido para que este no se moleste, mientras pensaba en lo que había hecho, de verdad quería aceptar la propuesta, pero ese beso estuvo de más.
Los tres se despidieron y subieron nuevamente a la limusina, esta vez quien viajo en el asiento delantero fue el menor, ya que estaba molesto, quería quedarse un rato mas y su padre no lo permitió, el ambiente en el coche era extraño, Nathalie miraba por su venta ignorando a Gabriel, y este hacia lo mismo.
─¿Nathalie como te fue con Paul?─ pregunto el ojiverde cortando el silencio sepulcral que se había formado en el automóvil
─Muy bien─ respondio sin dejar de ver por la ventanilla
─¿Quien es Paul?─ se animo a preguntar el platinado
─El padre de Nathaniel, el nos abrió cuando llegamos─ respondió su hijo con tranquilidad, observando a los adultos por el espejo
─¿De dónde conoce a ese hombre?─ pregunto mirando a su asistente, esta le estaba dando la espalda
─Una aplicación─ replicó sorprendiendó a los tres hombres
─¿Como?─ cuestionó el diseñador con mucha confusión
─Estoy harta de estar sola─ respondió sin quitar su mirada del vidrio ─Utilice una de esas aplicaciones que usan los jóvenes para tener citas─ explicó calmada
─No sabia que le gustarán ese tipo de cosas─ musitó el platinado sin dejar de mirarla
─No me gustan─ replicó ─Si no salgo de la mansión es la única forma que tengo de que alguien se fije en mi─ concluyó girandose cruzando miradas con su jefe
El auto ingreso en el predio de la mansión, los tres bajaron del automóvil e ingresaron en la casa, Gabriel fue el primero en pasar, subió las escaleras con rapidez y desapareció de la vista de los cómplices quienes suspiraron pesadamente.
─¿Fue verdad lo que dijiste?─ pregunto el menor
─Si─ replicó ─Y basta con esto que es muy bochornoso─ se quejo desviando su mirada
─Nathalie, no te avergüences, ahora todos nos conocemos por redes, es normal─ la reconforto
─Lo se, por eso lo hice─ suspira
Dejando al chico solo comenzó a subir las escaleras, de una forma muy pesada, temía que su jefe estuviera arriba esperándola para hacerle un interrogatorio, pero no fue así, el pasillo estaba vacio, sin más preámbulo entro en su habitacion, se quitó sus sandalias y se tiro sobre la cama para descansar, había vivido muchas emociones por el día de hoy.
Un nuevo día se asomo en toda la ciudad del amor, Nathalie se despertó como hace todas las mañanas, se cambio, y salió al exterior, paso por la puerta de la habitación de su jefe, y por una extraña razón decidió no golpear, siguió con su camino y se paró frente a la puerta de Adrien, allí si golpeó. El menor respondió algo soñoliento, esta bufo y bajo a la cocina para alistar las ordenes del desayuno, hoy Adrien tendría su castigo por lo hecho la noche anterior.
Una vez estuvo el desayuno listo, ambos rubios aparecieron por la puerta del comedor y tomaron asiento, hoy el mayor desayunaria ahi llamando la atención de todos.
─No me desperto─ musitó sentándose en la cabecera
─Disculpe, lo olvide─ se excusó depositando la bandeja con su desayuno frente a el
─Espero que no vuelva a suceder─ acotó comenzando a comer
─Nathalie, ¿por que mi desayuno se ve diferente?─ pregunto el menor observando su plato, la mujer pinto una sonrisa traviesa en su rostro
─La verdad que no se─ respondió ─Deberíamos prestar atención. . .hay cosas extrañas sucediendo en la casa─ hace una pausa ─Mis trajes desaparecen y tu desayuno cambia─ comento con un ligero tono de rabia, Gabriel tosió ante el comentario dado por la fémina
─¿Adrien tienes algo que ver con la vestimenta de Nathalie?─ cuestionó fijándose en su hijo
─Culpable─ musitó intentando comer esa horrible comida de dieta ─Quería que se vea bonita para Paul, sabía que si se lo pedía no lo iba a hacer─ concluyó metiendo un pedazo del extraño alimento en su boca
─¿Y tu porque querrías eso?─ pregunto intrigado
─Porque Paul esta interesado en ella─ el diseñador gira su cabeza y clava su grisácea mirada en la asistente, esta desvía su mirada
─Lo de anoche fue cierto─ musitó volviendo a ver a su hijo ─¿Y tu por que ayudas?─ pregunto molesto
─Papa, yo estoy creciendo, Nathalie no estará aquí toda la vida para cuidarme─ suspira ─Es hora de que yo la cuide y procure por su felicidad, como ella hizo conmigo
El platinado se quedo sin habla, su hijo tenía razón, aunque le molestaba la idea de que su asistente haga una vida fuera de su casa, ¿y si algún día decidia marcharse?, no podía permitir eso, ella debía quedarse ahi a su lado.
─Luego hablamos de esto─ dijo y se retiró sin siguiera mirar a la mujer
─Papa si que esta raro─ comento el modelo cambiándose de lugar, sentándose en la cabecera como acostumbra hacer
─No entiendo porque se comporta asi─ respondió suspirando
─Tal vez tiene miedo de quedar solo, algún día me iré, al igual que tu─ hace una pausa ─Creo que debemos buscarle alguien que le haga compañía
La azabache sintió una puntada en el pecho tras oir tal afirmacion, se negaba a tener otra mujer en esa casa que no sea la rubia, nadie mas podía ocupar su lugar.
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Miraculous: El precio de nuestro amor.
Fiksi PenggemarNathalie debe pagar el precio de su amor por Gabriel, este en un último esfuerzo por traer de regreso a su esposa, la involucra en un plan que cambiará las vidas de ambos para siempre. [Los personajes no pertenecen, ellos son obra y creación de Thom...
