Gabriel salio de su despacho algo abatido y sintió como algo se interpuso en su zapato, bajo su mirada encontrándose con un papel, algo extrañado se agachó y lo tomo, lo desdobla y lo comenzó a leer.
Su asombro fue grande cuando se percató que tal papel era una prueba de sangre, y llevaba el nombre de su asistente, con que a eso se refería el día que la encontró hablando por teléfono, su curiosidad le ganó y leyó todo el análisis, había varias pruebas, entre ellas un test de embarazo que daba negativo; su corazón empezó a palpitar fuerte tras leer tal cosa, el alma le había regresado al cuerpo, la esperanza renació en el, guardo ese papel en el interior de su saco y se fue a su habitación.
Horas mas tarde Nathalie regresaba al hogar, después de haberle comentado a Paul la noticia de que sus sospechas eran falsas, el hombre entristeció y Nathaniel festejo un poco, aun no estaba listo para tener un hermano menor, por su parte de todas formas, el pelirrojo mayor aseguro que la próxima vez daría todo su esfuerzo para hacer su sueño realidad y poder procrear con su novia, aunque Nathalie fue bastante sería con ese tema, aclaró que por ahora no buscarían agrandar la familia, y que recuerde que aún no tenían nada serio, que todavía seguían en etapa de prueba, Paul bufo ante eso, creyó que ya había avanzado bastante en ese tema pero seguía estancado en el mismo lugar.
La azabache antes de discutir con el decidió regresar ya que saco el tema del beso que había tenido con Gabriel; ella negaba haberlo aceptado, pero el insistia en que si, y que si ella no quería oficializar la relación era porque su jefe estaba en el medio, la ejecutiva se enojo tanto por esa afirmación que decidió irse sin despedirse, demostrandole que sus dichos no eran nada serios y que de verdad la ofendía dudando de ella.
─Señorita Sancoeur─ dijo una voz apenas ella traspaso la puerta, ¿de verdad veía lo que veía?, era imposible
─Señorita Avecoeur─ replicó con molestia ─¿Que hace usted aquí?─ pregunto mirándola de arriba a abajo
─El señor Agreste me recomendó con el señor Maciel, ahora soy su asistente, ambos están reunidos ahora mismo, y como usted no estaba Gabriel me pidió que me encargue de algunas cosas.
─¿Que cosas?─ la interrumpió en tono frívolo
─Unos llamados y pedidos de telas─ suspira ─Deje todo detallado en su escritorio, la reunión esta a punto de terminar y por eso no continúe─ explicó tranquila
─Bien, me encargaré de eso luego─ suspira y se dirige al despacho de su jefe, Lena la sigue de cerca, una vez llego a la entrada golpeó tres veces como suele hacer, y escucho como Gabriel le permitió pasar ─Señor Agreste estoy de regreso, ¿me necesitaba?
─Nathalie, que bueno que regresaste, no pensé que salías─ hace una pausa ─El señor Maciel va a trabajar conmigo en una línea de moda, debemos tener todo mas que listo, le di las indicaciones a Lena ya que tu no estabas─ se levanta y Maciel lo sigue ─George, te llevas una gran asistente─ comento acercandose a las mujeres ─Si yo no tuviera ya a la mejor asistente del mundo, te aseguro que no la dejaría ir─ ríe
─Tienes razón Gabriel, la señorita Avecoeur se desarrolla en sus tareas de una forma increíble, aunque como siempre, tu tienes lo mejor─ las dos ejecutivas se sonrojan
─Bueno. . .te veo en la próxima reunion─ musitó Gabriel estrechando su mano
─Así es─ replicó este y se retiró con su nueva asistente
Nathalie oyó como Lena se despedía de ella de una forma amigable, tal vez ahora que está no intentaba quedarse con lo suyo, no era tan mala persona como creía, luego de pensar eso se quiso retirar del despacho, pero Gabriel no la dejo, la invito a sentarse, ya que tenían que hablar, segun el, de algo muy importante.
─¿Que necesita señor?─ pregunto rutinaria como solo ella puede ser, haciendo un esfuerzo sobre humano para no caer ante los encantos del contrario
─Necesito saber algo Nathalie─ se pone serio ─Te dije lo que siento, pero no me haz respondido, incluso me ignoraste este último tiempo
─Es difícil para mi─ se excusó
─Lo entiendo, reconozco también que te ignore─ dijo en tono sincero ─Pero no podía meterme en tu vida, no si estas embarazada─ desvía su vista ─Pero ahora creo que eso no es un problema─ concluyó metiendo su mano dentro de su chaqueta
─¿Que quiere decir con eso?─ cuestionó confundida
─¿Trata se jugar conmigo?─ cuestionó sacando el papel que tenía oculto y entregándoselo, Nathalie palideció
─Es de mala educación leer las cosas que no le pertenece─ bufo tomando el papel ─Creí estar embarazada y me precipite─ replicó molesta
─La entiendo─ cambia su semblante te a uno tranquilo ─Mentiría si no dijera que me alegro─ acotó
─Gabriel─ musitó ella quitando el formalismo del trabajo ─Yo─ hace una pausa buscando las palabras adecuadas ─Creo que también lo quiero─ desvía su mirada ─Es~Es la razón de mi leal asistencia. . .pero tengo miedo, usted~usted aun quiere a su eaposa y no se si yo seré lo suficientemente buena para ocupar su lugar─ suspira ─Además de que yo ya estoy con alguien
Gabriel estira sus manos y toma las de ella, la mujer gira y cruza miradas con el diseñador, este le sonríe y luego la suelta.
─Te esperare lo que sea necesario─ dijo tras esbozar una sonrisa
La azabache se quedo perpleja, si era real no lo creía, el se quedo ahi durante varios minutos y luego se retiro, dejándola sola, Nathalie se empezo a poner roja por la pena, y luego abandono el lugar. Ahora se encontraba entre la espada y la pared, sin saber qué hacer, presa de dos amores que no quería perder.
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Miraculous: El precio de nuestro amor.
Fiksi PenggemarNathalie debe pagar el precio de su amor por Gabriel, este en un último esfuerzo por traer de regreso a su esposa, la involucra en un plan que cambiará las vidas de ambos para siempre. [Los personajes no pertenecen, ellos son obra y creación de Thom...
