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─Le quiero dar mi más sincera disculpa─ hablo Gabriel en cuanto vio a Marinette traspasar la puerta del hotel, este estaba ansioso esperando que hayan podido encontrar a la chica, si algo le sucedía no se lo perdonaría nunca ─Lamento este infortunio, todo esto fue mi idea y no medi las consecuencias

─No se preocupe señor Agreste, no es su culpa─ suspira ─Si me disculpa quisiera ir a mi habitación─ agrego bajando su mirada

─Claro. . .cualquier cosa que necesite aquí estoy─ replicó viendo como las dos amigas se retiraban al ascensor ─¿Supiste algo?─ pregunto acercándose a su novia

─Nada─ respondió ─Solo se por Alya que lleva tiempo enamorada de Adrien─ explicó con melancolía

─Pobre. . .no entiendo como mi hijo pudo rechazarla; es un candidata perfecta─ aclaro girandose para ir junto con Nathalie hasta el lobie para poder sentarse en los sillones y dialogar de mejor manera con su pareja

─Gabriel. . .ustedes suelen ser asi─ comento sentándose frente a su novio, este arqueo un seja sin entender lo que ella decía ─Lo que quiero decir es que suelen ser algo despreocupados y obsesivos. . .

─¿Obsesivos?─ cuestionó

─Si─ suspira ─Tu pasaste casi once años tratando de traer de regreso a Emilie. . .sin importarte lo que había a tu alrededor─ desvía la mirada ─Creo que Adrien hace lo mismo, solo que puso sus ojos en otra chica─ concluyó cruzándose de brazos

─Entiendo─ suspira ─Algún día se dará cuenta─ hace una pausa ─Al igual que yo─ agrega en tono bajo ─Y espero que no sea tarde

─Tal vez lo sea─ contesto volviendo a verlo ─Hay otro chico que esta interesada en ella. . .del cual Adrien estuvo celoso, y ahora que lo pienso no se porque se puso asi si no la quiere de esa forma─ comento frustrada

─Creo que los Agreste no sabemos bien cuando sentimos amor─ guiña un ojo ─Tu lo sabes bien─ ríe

─Ni me lo recuerdes─ se quejo ─Ustedes si que tienen una forma extraña de demostrar su cariño. . .alejandonos─ ríe

De pronto el celular de la azabache suena desconcertandolos; esta saca el dispositivo y atiende una llamada desconocida, del otro lado una voz desesperada pregunta su nombre.

─Si soy yo─ respondió con tranquilidad ante la confusa mirada de su actual pareja

Soy Cathe─ aclaro la voz del otro lado ─No quiero molestarte, pero. . .nos llamaron del sanatorio, mamá nos dejo─ concluyó con tristeza sin mediar sus palabras, a la azabache se le cristalizaron sus ojos, recién se había reconciliado con esa mujer, y ahora la abandonaba, sin siquiera dejarla que le cuente todas las cosas maravillosas que le habían pasado en su vida hasta ahora

─Gracias por avisarme, por favor manténme al tanto─ dijo rutinariamente como suele decir

Gracias a ti por permitirle a mama irse en paz, luego te avisaré donde la velamos, te quiero Nathy─ respondió y colgó el teléfono

Nathalie no aguanto más y se largo a llorar, mientras con sus manos tapaba su rostro, el platinado se levantó por inercia y la abrazo fuertemente, como si no quisiera dejarla ir nunca más, y como si ese abrazo la protegiera de todo el mal que había en ese mundo.

─Se fue─ susurro ella con su voz temblorosa

─Tranquila amor mio─ la reconforto el ─Ella no se fue, estará siempre contigo─ agrego en tono tranquilo mientras le depositaba un beso en su cabeza 

Ambos se separaron y se quedaron viendo fijamente durante varios minutos, luego ella lo abrazo nuevamente, pero esta vez el enlace no duro mucho, ya que ella se soltó y se alejo de el.

─Iré a bañarme, quiero estar lista para el velatorio─ comento acomodando su cabello

─Te acompaño─ dijo acercandose a ella ─No quiero dejarte sola─ la toma de la mano

Ambos subieron al ascensor sin soltarse, llegaron hasta el piso tres y entraron en la habitación con mucha tranquilidad, Nathalie le dio un ligero beso a Gabriel y entro en la ducha para tomarse un largo baño; mientras, el diseñador salio de la habitación y fue hasta la de las menores para hablar con la de coletas; golpeó tres veces, y Alya lo recibo, con mucha tranquilidad le pidió que los dejará solos y esta accedió.

─Señorita Dupain─ hablo este entrando en la gran habitación, viendo como en una de las camas yacía la chica dando la espalda a la puerta y abrazando una almohada ─Quería saber como se siente─ dijo sentándose en el borde de la cama que estaba frente a la de ella

─Bien─ respondió en un tono apagado, sin siquiera molestarse en girar a verlo

─Pronto regresaremos a Paris, despreocupese por esta estadia─ hace una leve pausa ─Le pediré a Nathalie que arregle los asientos para usted y su amiga en primera clase─ suspira ─Tomaré cualquier medida que usted crea conveniente para que no vea a mi hijo

─No será necesario, estoy bien─ solloza ─Esto pasara lo prometo

─¿Segura?─ pregunto con temor ─Aun no entiendo como mi hijo fue capaz─ se quejo desviando su mirada

─Entiendo que su corazón le pertenece a alguien mas─ respondió mientras sus ojos derramaban lágrimas ─Pero duele tanto─ agrego ─Estaré bien, lo juro─ se gira y nuestra su rostro empapado ─Solo quiero estar sola por un rato, nada mas

─Esta bien─ se levanta ─Recuerde, cualquier cosa no dude en pedirla─ camina hacia la puerta

─Gracias─ susurro mientras veía como el hombre salía

La chica se sentó, apoyando su espalda en el respaldo de la cama, y abrazo sus piernas para esconder su rostro entre sus rodillas, volviendo a llorar sin consuelo.

De pronto un ruido la hizo levantar su vista, algo estaba golpeando su ventana, esta se levantó, seco sus lágrimas, y corrió la cortina encontrándose con algo que en ese momento le pareció imposible, Chat Noir estaba frente a sus ojos, sonriendo, mientras le hacía señas para poder entrar. Esta accedió y lo dejo pasar, volviendo a recostarse en la cama.

─Hola princesa, ¿como estas?─ dijo en su habitual tono, intentando hacer como que no pasaba nada

─¿Que haces aquí Chat?─ pregunto intentando sonar tranquila

─Bueno escuche que te fuiste de viaje y quería comprobar que era cierto─ guiña un ojo y se acerca ─Te extrañaba

─¿En serio cruzaste el oceano solo por mi?─ cuestionó con algo de alegría

─Claro─ la interrumpió ─Por ti, pelearia contra un ejército yo solito─ hace una pose de pelea 

─Que tierno─ ríe, cambiando su semblante completamente, el chico se sintió aliviado ─Me alegra tanto que hayas venido─ baja la mirada, el se acerca

─¿Paso algo?─ pregunto curioso, ella asintió

─Le confesé mis sentimientos a Adrien─ hace una pausa ─Pero el me dijo que ya lo sabia, y que no podía corresponderme porque el amaba alguien, y que no quería arruinar nuestra amistad─ sus ojos se humedecen, Chat sin dudarlo la abraza

─Es un tonto─ dijo mientras ella lloraba en su pecho ─No sabe lo que perdió─ agrego en tono molesto

Ambos se quedaron asi, hasta que la chica se quedo dormida de tanto llorar, el héroe la deposito en la cama y la arropo, luego le dio un beso en la frente y salió por la ventana, Adrien sentía mucha culpa por haber causado tanto dolor en su más querida amiga, ¿por que había sido tan tonto, y porque prefiere a Ladybug cuando ella ni siquiera lo ve de esa forma?, debió corresponder a su amiga y ser feliz junto a ella, después de todo cada momento que tenía a su lado era muy especial.

Miraculous: El precio de nuestro amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora