─Nathalie, Nathalie─ llamaba una voz con desesperación, la mujer no respondía estaba demasiado dormida ─Nathalie, Nathalie, Nathalie─ repitió con frenesi, la azabache sintió como su cuerpo se movía, pero por alguna extraña razón no quería abrir sus ojos, el cansancio que tenía era muy grande ─¡¡Gorilla!!─ grito la voz con temor, ella intento sonreír pero las facciones de su cara no se movían ─Algo le pasa a Nathalie, trae un médico o algo─ sugirió y la mujer sintió otra vez que la movían
Poco a poco al sentir la insistencia, abrió sus ojos, haciendo contacto con una hermosa vista esmeralda que la veía de cerca, aquellos ojos verdes lucian preocupados, y al mismo tiempo reflejaban temor.
─¿Emilie?─ pregunto elevando su mano para tocar la mejilla de la persona contraria
─No─ musitó trayendola a la realidad, la azabache enfocó mejor su vista y vio como Adrien estaba frente a ella ─Soy yo Adrien─ musitó y llevo una de sus manos a la frente de la mujer, estaba ardiendo ─No quise entrar pero estabas gritando, son las diez de la mañana y seguías durmiendo, me preocupé
─No quería preocuparte mi niño─ hablo dulcemente ─Dile a tu padre que no me siento bien─ cierra sus ojos ─¿Podré descansar hoy?─ pregunto sin moverse de su lugar aun con sus ojos cerrados
─Nathalie, papá sigue de viaje─ suspira ─No te preocupes hoy quédate aquí, llamare un médico para que te revise
─No hace falta─ replicó con poca fuerza ─Tu padre sabrá que hacer, dile que venga─ acotó ignorando lo que este había dicho recién
─Nathalie─ musitó y volvió a tocar su frente, la sentía más caliente que hace unos minutos ─Tranquila
El rubio salio de la habitación y bajo las escaleras rápidamente; abajo se encontró con Gorilla llegando con un médico en el auto de la familia, el rubio agradeció esa accion, ni siquiera sabia como había logrado tan rápido que un médico viniera.
El debata blanca con rapidez fue hasta el cuarto de la mujer y la reviso, tenía una leve gripe, que había elevado su temperatura durante la noche y por eso estaba asi, le recetó una medicación y luego se retiró, Nathalie seguía luciendo mal, decía cosas entre dormida, incoherencias que al modelo le preocupaban mucho, una vez leyó que las sentimientos amorosos están vinculados a la salud del cuerpo, si en el amor te va bien, en la salud igual, pero si tenes un amor con dificultades podrías enfermar y sentirte terrible, científicos afirmaban que el dolor del rechazo es real y que el corazón se rompe de verdad cuando la persona que ama no lo corresponde.
─Nathalie─ susurro, luego se acercó a ella y la movió un poco para despertarla y darle su medicina ─Nathalie debo darte tu medicina─ le susurro
─¿Gabriel?─ pregunto abriendo sus ojos, sus mejillas estaban rosadas a causa de la alta temperatura ─Viniste─ acotó rápidamente, el rubio solo sonrió ─Sabia que no me ibas a dejar─ agrego con tranquilidad
─Nathalie─ imitó un tono serio ─Tu medicina─ afirmó extendiendo una pastilla
─Gracias señor─ contesto tomándola, Adrien luego tomo un vaso que extrañamente ella tenía ahí con algo de agua y se lo entrego para que tomará su medicamento
─Se va a sentir mejor después de tomarlo─ comento alejándose de la cama sin dejar de imitar el tono serio que usa el diseñador, La mujer de verdad había creído que el era su padre, ese resfriado la tenia muy puesto que el modelo imitaba pésimo a su padre
─¿Señor puedo pedirle algo?─ pregunto cerrando sus ojos
─Nathalie─ susurro el rubio volviendo a su tono normal, habían ido demasiado lejos
─Quédese aquí conmigo─ dijo sin darle tiempo a contestar ─Por favor─ suplico
Adrien suspiro y se acerco a ella mirándola desde arriba, la mujer bufo por lo bajo y se movió dejando un espacio en la cama, el rubio sintió un escalofrío, entendió a la perfección lo que está quería, pero no estaba seguro, si ella se ponía más cariñosa no podría escapar de ahí, quedando traumado de por vida.
─Por favor─ insistió
El modelo rendido se recostó en ese espacio mirando hacia arriba, la mujer suspiro se giro rápidamente y lo abrazo, Adrien se sonrojo por unos minutos, ella de verdad estaba hirviendo en fiebre, con razón no sabia lo que hacia.
─Nathalie─ susurro, pero ella ya estaba dormida otra vez ─¿Que te ha hecho mi padre?─ pregunto viéndola de reojo
─Ahora si puedo afirmar que esta loca de amor─ comento el kwami de la destrucción saliendo de la camisa de su portador
─Shh─ lo reto ─Puede oirte─ Plagg vuela hacia el y ríe por lo bajo
─En el estado que esta ni cuenta se dará de que soy real─ ríe y se oculta en su camisa nuevamente
Varias horas después Gabriel llegaba de su viaje con la compañía de Lena, le extraño un poco el silencio de la casa, parecía deshabitada, dejó sus valijas en la entrada y se sentó en uno de los sillones que había ahí cerca, la azulada lo siguió.
─Bien señorita Avecoeur, le agradezco su asistencia─ mete su mano en su saco y de el saca un sobre blanco ─Su paga─ agrego en tono serio
─Gracias a usted por la oportunidad señor Agreste─ toma el sobre ─Si necesita de mi asistencia otra vez, ya sabe a quien llamar─ ríe
─Delo por hecho, hizo un excelente trabajo, la recomendare─ se levanta
─Muchísimas gracias─ dijo nuevamente, hizo una pequeña reverencia y se dirigió a la puerta
Gabriel la vio salir, miro a su alrededor y no había señales de Nathalie, ni siquiera de su hijo, aunque hubiera llegado antes del viaje, ellos debían estar por ahi; algo ofuscado, abrió la valija que llevaba con el, sacó una caja cuadrada, cerró la maleta, y se dirigió a las escaleras.
─Nathalie─ llamo mientras terminaba de subir, era extraño, le daba escalofríos el silencio de aquel lugar ─Adrien─ dijo, pero nada, nadie contestaba
El diseñador al estar en el pasillo de la planta alta, vio la puerta de la habitación de su hijo cerrada, eso quería decir que el no estaba; luego elevó su vista y divisó la puerta que daba entrada al cuarto de su asistente, esta estaba abierta, se alivio al ver que ella estaba en casa, pero le extraño que no respondiera sus llamados, esperaba que la decisión de dejarla no la haya afectado, se comportó muy mal antes de irse y quería arreglar las cosas con ella.
─Nathalie.
Llamo asomándose por la puerta pero lo único que escucho fue unos ronquidos, se enterneció al pensar que su linda asistente estaba dormida, pero al entrar en la habitación se llevó una gran sorpresa, jamás espero ver tal escena, ¿debía preocuparse?
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Miraculous: El precio de nuestro amor.
FanfictionNathalie debe pagar el precio de su amor por Gabriel, este en un último esfuerzo por traer de regreso a su esposa, la involucra en un plan que cambiará las vidas de ambos para siempre. [Los personajes no pertenecen, ellos son obra y creación de Thom...
