LVIII

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Nathalie se levantó con letargo; la noche anterior no pudo conciliar el sueño después de tan desagradable pesadilla, con el permiso de Gabriel se quedo mas tiempo en cama, levantándose muy tarde; el reloj marco las once de la mañana, la ejecutiva se levantó colocándose su habitual traje, y bajo a paso tranquilo esperando que la mansión haya funcionado a su ritmo durante el tiempo que estuvo fuera.

La primera cosa que noto al bajar, fue que había mucha gente trabajando, eso le disgusto mucho, odiaba que alguien metiera trabajadores ahí sin su supervision, la segunda cosa que noto fue que varias esculturas habían sido retiradas, y la ultima cosa fue Adrien mirando por la ventana hacia el exterior, lucia triste.

─¿Que sucede?─ pregunto sorprendiendo al menor, este se giro y suspiro

─Estuve pensando muchas cosas─ comento melancólico, la mujer se paró a su lado y empezó a mirar por la ventana, afuera había un camión muy grande, en el cual estaban subiendo varias cosas, entre ellas las esculturas que faltaban ─¿Como sabes que estás enamorado?─ pregunto descolocadola

─Bueno, es difícil─ suspira ─Tu corazón late muy fuerte, como si quisiera escaparse de tu pecho, pero no es un latido normal, solo pasa cuando esa persona está delante tuyo─ hace una pausa ─Piensas mucho en la persona que tu corazón eligió, todo el tiempo, te molesta verla con alguien mas y te duele si pasas mucho tiempo lejos─ lo mira ─Te sientes bien si esa persona también te elige, como si el mundo no importará, como si jamás sintieras miedo─ concluyó con un leve rubor en su rostro

─¿Y si sientes eso con dos personas diferentes?─ cuestionó serio

─Tal vez estas confundido─ replicó ─Eso pasa si la primera persona no te corresponde─ hace una pausa ─Aunque. . .si puedes enamorarte de dos personas, pero eso no es tan normal─ guiña un ojo

─Gracias Nathalie, aprecio tus consejos─ suspiro volviendo a mirar por la ventana

De pronto uno de los trabajadores ingreso en la casa con un porta papeles en su mano, con su vista busco a algún adulto en el lugar y al ver a la asistente se acerco hacia ella.

─Disculpe señora Agreste, ya subimos todo al camión, ¿podría llenar la petición?, no encuentro al señor Agreste por ningún lado─ dijo parándose justo al lado de la mujer, esta se giro y lo miro con odio

─No soy la señora Agreste─ musitó molesta tomando el porta papeles ─Pero puedo firmarte esto, el señor Gabriel debe estar en una video conferencia─ aclaro terminando de firmar el papel

─Mis disculpas señorita, no fue mi intencion─ toma el porta papeles ─Informele al señor que hemos retirado todo lo que pidió, si gusta hacer otro envío no dude en llamarnos─ se gira y sale por la puerta

─Señora Agreste─ la molesto el menor, esta se giro y lo miro con notable odio

─No es gracioso─ bufo cruzandose de brazos

─Nathalie Agreste─ ríe ─No suena mal─ acotó divertido

─Suena horrible─ replicó ─Mi apellido esta bien como esta

─¿No te gustaría llevar el apellido Agreste?─ pregunto pícaro, ella no respondió, solo liberó un resoplido denotando molestia ─Yo se que si─ la siguió molestando

─Si llego a llevar el apellido Agreste volveré tu vida un infierno─ dijo en tono frío acercándose al menor ─Las madrastras somos las peores─ comento esbozando una sonrisa

─Das miedo cuando te pones asi─ se quejo desviando su mirada, ella río

─No me gusta cuando me molestas─ bufo desviando su vista

─Es divertido─ acotó sin mirarla

─Yo también me quiero divertir─ dijo en un tono que la hacia sonar como una niña haciendo un berrinche

─Tus bromas no dan risa─ musitó tras suspirar

─Y tus bromas son pecimas─ agrego enojada

─¿Ustedes están peleando?─ cuestionó una voz, los dos sintieron una vergüenza terrible al ser encontrados así

─Si, perdón padre─ contesto el rubio mirando a su progenitor, el cual estaba parado frente a ellos

─Lo siento señor, me deje llevar─ agrego la azabache volviendo a su tono serio ─El encargado del envio me dejo dicho que si necesita hacer algún otro recado más no olvide en llamarlos, además de que retiraron todo lo que solicito─ informo volviendo a su rol

─Gracias Nathalie─ dijo y se acercó hacia ambos ─No peleen por favor─ los reprendió en tono tranquilo ─Si ustedes se llevan mal, mis planes se desmoronan─ comento y se paró para mirar por la ventana

─Tranquilo señor solo me deje llevar no volverá a pasar─ musitó la de lentes poniendo su semblante serio 

─Si papa, solo fue una broma de mal gusto que Nathalie no tolero─ acotó mirando a la mujer

─¿Que broma?─ pregunto curioso

─Ninguna señor─ interrumpió la fémina tomando un hombro del modelo ─¿Necesita algo?, sino empezaré con las lecciones de Adrien

─Nada Nathalie, pueden ir tranquilos.

La ejecutiva aplica algo de fuerza en el hombro del muchacho, y los dos se giran para volver a las habitaciones, al hacerlo la mujer se percata que el cuadro que había al final de las escaleras ya no estaba, eso le llamo poderosamente la atención, tal cuadro solo se cambiaba en ocasiones especiales, el primer cuadro fue de la pareja del hogar, el segundo con Adrien de bebe, el tercero con Adrien a sus cuatro años, y el cuarto fue el de ellos dos sin Emilie, con Adrien ya siendo un adolescente, el último cuadro era algo triste pero entendible, representaba los cambios de la familia, y ese había sido uno grande.

Nathalie sin darse cuenta se quedo parada observando el espacio vacío, Adrien copio su acción, el tampoco se había percatado de tal cosa, se sintio algo molesto, no por el retiro el cuadro, sino por el hecho de que vendría uno nuevo, y detestaba estar tanto tiempo quieto, al mismo tiempo se empezó a imaginar como seria el próximo cuadro.

─Olvide decirles que estoy pensando en poner un nuevo cuadro ahí, pero por ahora ese espacio permanecerá vacio─ hablo el platinado atrás de ellos sorprendiéndolos

─¿Que clase de cuadro papa?─ pregunto el de ojos verdes, sin dejar de mirar el espacio

─Uno familiar─ musitó y se retiró a la sala

Los dos se quedaron atónitos ante aquellas palabras, el no había tenido ánimos de hacer un cuadro familiar en años, y de todas formas que tendría de diferente al que ya había ahí, si la familia estaba exactamente igual.

Miraculous: El precio de nuestro amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora