Nathalie debe pagar el precio de su amor por Gabriel, este en un último esfuerzo por traer de regreso a su esposa, la involucra en un plan que cambiará las vidas de ambos para siempre.
[Los personajes no pertenecen, ellos son obra y creación de Thom...
El héroe felino regreso a toda prisa hacia su hogar, tenía ventaja ya que la mujer se había quedado parada frente a una vidriera en donde había visto un precioso traje ejecutivo de mujer color gris ceniza, el cual pensaba sumar a su tan repetitivo guarda ropas.
Adrien ya destransformado bajo de su habitación y se dirigió una vez más al despacho de su padre, golpeó tres veces y aguardo la respuesta, su padre contesto con un simple "adelante", y el entro, la sorpresa que detallo el hombre en su rostro lo delató de sus expectativas, la única que golpeaba tres veces seguidas en ese tono era Nathalie.
─Padre buenas tardes─ saludo tranquilo ─Quería comentarte algo─ dijo entrenado, el diseñador señaló el asiento, este se acomodo y procedió a hablar ─Veras estuve hablando con Nathalie─ el eleva una ceja al sentir ese nombre ─Y nos dimos cuenta de que estas muy solo, queremos buscarte compañía
─¿Nathalie piensa eso?─ cuestionó con recelo, el joven asintió
─Ella y yo pensamos que sería bueno conseguirte una compañera que este a tu lado, y decidimos hacer una cena mañana─ soltó rápidamente mientras su padre pensaba
─Si Nathalie piensa que esta bien, no me rehuso─ musitó fijando su vista en su primogénito ─¿Quien vendrá?─ pregunto con pudor
─Nathalie selecciono a la mejor mujer de toda París, Anarka Couffaine─ respondió con orgullo
─¿Crees que sea bueno?─ dijo y luego suspiro ─La señora Couffaine es muy bonita. . .pero no creo que sea mi estilo
─Dije lo mismo─ mintió ─Pero Nathalie insistió, dice que te conoce muy bien, que ella es perfecta─ esboza una leve sonrisa al ver la cara de su progenitor
─¿De verdad Nathalie dijo eso?─ se gira y mira el cuadro de su esposa ─Tal vez debería intentarlo─ suspira ─No entiendo a Nathalie─ se gira ─¿Por que quiere que haga esto?
─Ella es muy feliz con Paul, y quiere compartir esa felicidad contigo─ contesto rápidamente con una amplia sonrisa
─Ese hombre está cambiando a Nathalie─ bufo ─No la reconozco─ comento con molestia
─¿No estas feliz por ella?─ se animo a preguntar
─¿Debería?─ replicó; luego hizo silencio para pensar mejor sus palabras ─Claro que estoy feliz por ella, pero no se si ese hombre sea adecuado─ agregó lo más calmado que pudo
─Bueno, ella decidirá si es adecuado o no─ dijo con picardia ─Nosotros no podemos meternos─ concluyó confiado
─Tal vez tengas razón─ suspira y desvía su mirada ─No me gustaría saber que alguien la lastima, es por eso que debemos cuidarla─ Adrien esboza una gran sonrisa ─Ella ya sufrió por amor, quedo destrozada─ hace una breve pausa ─Nunca lo supo pero la descubrí llorando muchas veces; no quiero que vuelva a pasar por eso
─¿Y que quieres que hagamos?─ pregunto sonando desconcertado
─Aconsejarla, cuidarla y no dejar que cualquiera la enamore─ contesto mirándolo
─Esta bien─ musitó parándose ─No lo olvides mañana tendremos una cena de lujo─ el hombre asiente
Adrien salio del despacho y tras cerrar la puerta festejo levemente, sus sospechas eran ciertas, estos dos se querían, pero no se daban cuenta, y ahora el debía ayudarlos, la parte más difícil seria alejar a Paul, volvió a sentirse un idiota por haber sido el quien ayudo a formar esa relación, pero si el la creo también la podía destruir.
─¿Por que la sonrisa?─ cuestionó una fría voz, el chico palideció
─Por nada─ contesto viendo a su asistente pararse frente a él
─Estas muy extraño últimamente─ comenta mientras rodea sutilmente sus ojos ─Ya entregue las invitaciones─ suspira rendida ─Y me compre esto─ abre la bolsa que Adrien no noto que esta tenía, y de ella saca la prenda, era un bello traje ejecutivo color azul oscuro, muy parecido al que usa siempre, lo único que cambiaba era la forma en la que se cerraban los botones
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─Lo quería en gris pero no había de mi talle─ comento con desilusión
─Te quedará hermoso─ musitó el adolescente con una gran sonrisa en su cara ─¿Lo compraste pensando en mañana?─ pregunto coqueto, la mujer cambio su semblante, de uno relajado a uno tenso
─Claro que no─ se quejo ─Solo lo vi y me gustó, ni siquiera se cuando lo voy a usar─ bufo guardando la prenda en la bolsa
─Podría ser mañana, tenemos una cena de gala─ guiña un ojo
─Aun no se como se lo voy a decir a tu padre─ replicó caminado hasta su escritorio, dejando la bolsa allí, Adrien la siguió de cerca
─Nathalie, eres la mejor haciendo tu trabajo, esto será facil─ la animo confiado
─Si que eres bueno cuando se trata de dar aliento─ comento girandose ─Aun no entiendo que haces aqui, es hora de tus clases de piano─ lo reto tomando su móvil y revisando la hora, tenía la razón
─Perdón Nathalie─ musitó y se alejo con rapidez
La azabache suspiro, tomó su tableta y con mucha confianza se acerco al despacho de su jefe, golpeó tres veces y aguardo la respuesta, su jefe la invito pasar.
─Señor─ hablo en neutro, cerrando la puerta detrás de ella ─La junta con el señor Cherocs se cancelo, su esposa esta delicada de salud─ el platinado asiente y hace una seña para que continúe ─El resto de las reuniones siguen igual─ suspira ─A parte de esto, tengo que comentarle algo─ hace una pausa
─Ya lo se─ la interrumpió ─Adrien me contó y estoy de acuerdo
─B~Bi~Bien─ musitó bajando su tableta ─Esas son todas la novedades
─Entonces puedes retirarte─ dijo en tono frío e indiferente
La ejecutiva salio del lugar y se sentó en su escritorio a trabajar, estaba acostumbrada a los tratos de Gabriel, pero hoy, lo sitio diferente, hoy le dolió en serio. ¿Por que se sentía tan mal si se supone que ella fue contratada para esto?