XLV

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La noche cayó en la hermosa ciudad de París, Adrien como todo adolescente ansioso, ya se encontraba en el portico de la casa, esperando que los adultos llegarán para salir e ir lo más rápido que podían al karaoke, de reciente inauguración.

El primero en bajar fue Gabriel, este por ilógico que suene, llevaba unas vestimentas casuales, que consistían en una camisa celeste, un chaleco también celeste pero de un tono más oscuro, abajo, tenía sus característicos pantalones rojos, y sus zapatos; al pararse frente a su hijo dio un aire de normalidad que lo extrañó; era raro ver a su padre así, hasta podría decirse que lo veía renovado.

─Padre─ musitó aun asombrado ─Luces muy bien─ alago, Adrien vestía sus ropas comunes, ya que esta no era una reunión de gala

─Gracias hijo─ replicó, y se giro para mirar a las escaleras y esperar a la mujer

De pronto aquellos tacones que ella suele usar se sintieron en lo alto de la escalera, y unos segundos más tarde la figura de la asistente se hizo presente, lucia hermosa, tenía un vestido enterizo fucsia obscuro, unos zapatos de taco aguja del mismo color, su rodete estaba bastante arriba y nuevamente había decidido dejar su mechón rojo suelto, dejando que caiga  sutilmente a un lado de su rostro, en sus orejas llevaba los pendientes que Gabriel le había traido.

─¿Están listos?─ pregunto en tono inseguro evitando comentar algo acerca de la vestimenta de su jefe

Los dos Agreste contestaron afirmativamente con la cabeza y no dijeron nada, la belleza de la mujer los había impactado, si a Nathalie no le gustará la administración, sin dudas podría ser una gran modelo, tenía todo lo que su use necesitaba, elegancia, belleza, y un cuerpo a la medida.

Los tres se subieron a la limusina, siendo Adrien esta vez quien viajo adelante y luego salieron con dirección al karaoke, este estaba algo lejos, al otro extremo de la ciudad, pero para fortuna de todos en un buen distrito. Tras varios minutos llegaron al lugar, Gabriel abrió la puerta rápidamente y bajo primero, para abrir la puerta de su asistente y ayudarla a bajar, esta agradeció con un leve sonrojo, detrás de ellos bajo Adrien y el automóvil los dejo.

El lugar lucia hermoso, era muy grande, tenía muchas luces y había bastante gente, los tres entraron y empezaron a buscar con su mirada a los amigos del menor, tras unos breves segundos de busqueda los  encontraron en un rincón a todos juntos sentados en una mesa.

─Nathalie─ se escucho que alguien grito, luego un adolescente corrió hacia la ejecutiva y la rodeo con sus brazos ─Te extrañe─ dijo, este lucia como un niño pequeño corriendo hacia su madre

─Hey─ musitó ella aceptando el abrazo y correspondiendo ─¿Como estas Nath?─ pregunto acariciando la cabellera del pelirrojo, Adrien bufo por lo bajo

─Bien─ se separa ─Es una lastima que papa no pudo venir─ comento alicaído, Gabriel sonrió sin darse cuenta ─Pero contigo aquí me siento acompañado─ comento con una sonrisa

─Es una pena─ suspira aliviada ─Tenia ganas de verlo─ agregó con ternura

Luego de esa breve charla los adultos se acercaron a la mesa, saludaron al resto de los jóvenes, y estos le informaron que el resto de los adultos se encontraban en otra mesa cerca de allí; Gabriel tomo de la mano a su asistente y la condujo hasta donde los chicos le indicaron.

A unas mesas más adelantes estaban los demás padres, Tom y Sabine, Anarka, Roger, la mama de Nino, los padres de Alya, el padre de Alix, la madre de Kim, la madre de Max, André; que amaba ese lugar, los padres de Ivan, la tía de Rose y la hermana mayor de Mylene.

─Gabriel, Nathalie─ saludo Tom con algarabía ─Bienvenidos, que bueno que puedan acompañarnos─ dijo y los acercó a la mesa

─Es un placer asistir a este tipo de reuniones─ comento Gabriel saludando al resto ─Además me resultaba curioso este lugar─ musitó con tranquilidad

─Llegaron justo─ hablo Sabine viéndolos con picardia ─Armamos las parejas para la batalla del karaoke, pero nos faltaba una pareja más, así todos podíamos competir─ explicó

─Lamento decirlo pero no voy a cantar─ se negó la azabache ─Solo vine a acompañar a Adrien─ acotó cerrando sus ojos

─¿Que pasa Nathalie, tienes miedo de que te venza en esto?─ la reto Sabine, los demás rieron por lo bajo

─Por favor Sabine, ya te gane antes y fue muy facil─ replicó viéndola con recelo

─¿Entonces juegas?─ pregunto elevando una seja

─Claro que juega─ interrumpió el diseñador muy animado ─No es por que sea mí asistente, pero tiene una voz excepcional─ comento con un brillo especial en sus ojos

─Ya veremos eso─ acotó la tía de Rose ─Sabine tiene la mejor voz que yo haya escuchado en mi vida, nadie puede superarla─ dijo en tono retador

Nathalie sonrió y se acomodo en su lugar, sabía que podría vencer a Sabine muy fácil, después de todo ella había estudiado canto en su juventud y era la mejor de su grupo.

Mientras estos se retaban entre ellos, en la mesa de los jóvenes, Nino y Adrien tenían una charla bastante animada, el modelo le había comentado todo lo que paso en los últimos días, su torpe intromisión haciendo que el padre de Nathaniel y su asistente estuvieran juntos, y su reciente descubrimiento de que en realidad debió emparejarla con su padre.

─Viejo deberías pensar antes de actuar─ lo reto su amigo

─Lo se Nino─ suspira ─¿Puedes ayudarme a unirlos?─ pregunto en tono de súplica

─Tengo algo que no falla─ mira a la mesa de los adultos ─Desde que abrió este lugar, los adultos juegan batallas de canto, ¿que tal si los hacemos cantar juntos alguna canción de amor?─ sugirió animado

─¡Nino, eres un genio!─ exclamó dándole un abrazo ─¿Pero como hacemos eso?─ pregunto confundido

─Bueno, la mama de Marinette inscribe los grupos y selecciona las canciones cuando se acerca al escenario─ se acerca al oído de su amigo ─Tal vez si hablas con Mari, ella pueda ayudarte─ le guiña un ojo

─No se si pueda hacer eso─ suspira ─Ella sabe lo de Paul, no creo que me quiera ayudar 

─Pídele ayuda, verás que te echa la mano sin cuestionar.

El rubio fijo la vista en su amiga, y decidió tomar coraje para ir a pedirle ese favor, después de todo Nino tenia razón, ella ayudaría sin cuestionar, no sólo por que tiene un gran corazón, sino que al estar enamorada de el, lo ayudaria siempre que pudiera, como hizo con el asunto de Kagami.

Miraculous: El precio de nuestro amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora