Alison Payne.
Las dudas me mataban, en clase no podía prestar atención. Harry me bombardeaba de preguntas a las cuales yo no respondía ninguna. Creo que sentarme a su lado esta vez no fue buena idea. Sabía lo que ocurriría con Zayn. El Director ya no le daría una tercera oportunidad, y digo tercera por que la segunda ya se la dio dejándolo regresar al instituto.
- Alison… ¿no piensas salir?, las clases ya terminaron – dijo Harry frente a mí. Levanté mi mirada y me relajé un poco al ver sus ojos verdes y su mirada divertida.
- Oh… no me había dado cuenta – dije apenada y me levanté recogiendo mis libros.
- ¿Estás bien? – preguntó mirándome mientras caminábamos y yo solo asentí. – no parece… ¿Quieres que te lleve a tu casa? – se ofreció amablemente.
- No, no quiero molestarte… me iré con… - en ese momento vi que Liam iba para la salida – Liam… ¡Liam! – le grité y él volteo.
- ¿Qué? – preguntó a lo lejos.
- ¡No te vayas sin mí! – pedí y él sonrió y dijo que me esperaría en el estacionamiento.
Guardé mis libros en el casillero y solo llevé uno para estudiar, pues mañana tenía un examen.
- ¿Qué fue lo que pasó en la dirección?, ¿Te expulsarán? – preguntó Harry muy interesado en saber.
- No… Styles, no tengo tiempo de hablar contigo ahora. – dije algo frustrada.
- Ah… Bueno. Adiós. – dijo así nada más y se fue.
¿Qué ya no me besaba la mejilla antes de irse?, aunque respondió muy cortante… diablos. Algo dije mal para que él se haya sentido y se haya ido nada más así.
Cerré la puertita del casillero después de guardar mis libros y caminé rápidamente al estacionamiento, chocando un par de veces con algunas personas.
¿Dónde diablos está Zayn? Pensé al llegar a casa.
- ¿Por qué estás tan desesperada? – preguntó Liam antes de darle un trago a su soda.
- Hm… no por nada. Iré a cambiarme para ir al GYM. ¿Estarás aquí? – pregunté tomando un par de uvas del refrigerador.
- Supongo que sí… saldré con Danielle pero espero que cuando regrese ya estés tú aquí. – dijo con unas galletas en sus manos, yo cerré la puerta del refrigerador y asentí.
- Si, está bien. No planeo tardar mucho. – le sonreí y salí de la cocina para subir al segundo piso.
- Oye… ¿Cómo te va con Hazza? – preguntó mi hermano cuando yo subía las escaleras.
- Ah… bien. ¿Por qué lo dices? –pregunté confundida.
- Cuando salió del colegio lo vi mal… algo decepcionado. No lo sé, raro – respondió.
- Hm… es que… tal vez le hablé un poco mal, pero no fue mi intención. – me excusé.
- Escuché rumores… No sabía que fumaras. – dijo mi hermano decepcionado y con sus manos dentro de los bolsillos de sus pantalones.
- ¿Qué? – bajé rápidamente las escaleras y me paré frente a él. – yo no fumo, Liam. ¿Quién te dijo esa estupidez? –
- Eso no importa… sabes que no me gusta que me mientas. ¿Por qué te llevaron a la dirección? –
- Fue un error… - dije tomándolo de las mejillas para lograr que me mirara. – cree en mi. No te estoy mintiendo, hermano – lo miré sinceramente.
- Fue Caroline… -confesó.
- ¿Caroline? – lo solté frustrada.
- Ella me dijo… lo de los cigarrillos y se encargo de que la mayoría de las personas en el instituto se enteraran. –
- Es una… - callé. - ¿Por qué le creíste, Liam? – lo miré decepcionada. ¿Desde cuando le creía a Caroline? ¿Y ella como se había enterado? Ni siquiera la vi en todo el día.
- No le creí… solo quería que tú misma me aclararas lo que había sucedido –
- Está bien… - mordí mi labio. – encontré a Zayn fumando, le quité la caja de cigarros y olvidé tirarla, el prefecto me vio meterla a mi casillero y ahí empezó todo. Pero Zayn luego llegó y aclaró las cosas al Director. Y ahora solo quiero saber que pasará con él. –
Le conté y él se quedó pensando.
- ¿Lo regresarán a Bradford? – preguntó.
- Es lo más probable – respondí y torcí la boca – bueno, me iré a cambiar. –
Besé su mejilla y lo abracé, luego de separarme subí corriendo las escaleras y entré a mi habitación. Me vestí con un pantalón de licra color gris y una blusa negra de tirantes que también era de licra. Até mi cabello en una coleta alta, tomé una mochila que colgaba hasta mis caderas y salí de mi habitación. Escuché ruidos dentro del cuarto de Zayn. Me acerqué a la puerta y di un par de golpes levemente con mi puño.
- Pase – se escuchó Zayn desde adentro. Abrí lentamente la puerta y entré para enseguida cerrarla de nuevo.
- Hola – saludé un poco bajo.
Él volteó y me miró con una media sonrisa.
- ¿Qué haces aquí? – preguntó curioso y acercándose a mí para besar mi mejilla y abrazarme.
- Quería saber como te fue con el señor Nosguth – dije mientras el me abrazaba y acariciaba mi cabello.
- Mal… - se separó un poco para mirarme - me regresaré a Bradford – dijo seriamente.
Suspiré lentamente… solo lo miré a los ojos y me aferré abrazándolo nuevamente.
- No puedes irte Zayn. No puedes dejarme de nuevo – dije con la voz cortada.
- Y yo no quiero dejarte, princesa. Pero… tengo que seguir estudiando y arreglar cosas en Bradford para mi regreso allá. – explicó para que comprendiera y acarició mi mejilla.
- ¿Y cuando te volveré a ver?, ¿Pasarán de nuevo tres años sin vernos?, sin llamarnos… no, Zayn, así no funciona esto – me separé de él.
- Claro que te llamaré… y podré venir a visitarte, tú también puedes ir a visitarme allá – me abrazó por detrás y recargando su barbilla en mi hombro.
- Eso fue lo que dijiste la última vez que te fuiste y nada de eso se cumplió – dije con temor a que eso se repitiera.
- Pero esta vez si lo cumpliré – prometió cerca de mi oído – te adoro, Aly – besó mi mejilla y me giró para darme un beso corto en los labios.
Yo enseguida me separe.
- Yo también – dije con una pequeña sonrisa en mis labios.
- ¿Saldrás? – preguntó observando mi vestuario.
- Si… - respondí incómodamente. – iré un rato al GYM de mi padrino. –
- ¿Quieres que te lleve? – preguntó acariciando mi mejilla.
- No… quiero irme caminando… no está tan lejos. Sirve que hago un poco de ejercicio – sonreí.
- Está bien, pero no puedes negarte a que pase por ti –
- A las ocho, ¿ok? – le indiqué.
Él asintió y volvió a besar tiernamente mis labios. Me separé y le sonreí. Tomé mi mochila acomodándola en mi hombro y salí de su habitación.
Salí de la casa y caminé rumbo al GYM, no dejaba de pensar, quería aclarar mis ideas y sentimientos, ya mismo.
¿En verdad no quería que Zayn se fuera y me dejara de nuevo?, ¿o solo quería que estuviera aquí para no sentirme sola?, si la respuesta fuera la segunda opción estaría comportándome como una envidiosa. Sin darme cuenta habían pasado seis meces desde que él había regresado de Bradford. El tiempo había pasado rápido y ahora él se tenía que ir de nuevo. Había desperdiciado el tiempo, seis meces exactamente en los que pude estar con él y cosas se habían puesto en nuestro camino. Pero ahora lo nuestro no funcionaba desde que empezamos a “intentarlo”. Por otro lado estaba Harry. Él me hacía sentir muy especial cuando estaba a su lado. Era muy tierno y me había mostrado su lado romántico la vez que estuvimos en el lago.
Por cierto… hoy en la mañana lo había tratado un poco mal al responderle así. Saqué mi celular de la mochila que colgaba en mi hombro y en mis contactos de la agenda busqué el número de Styles.
Cuando encontré su número presioné el botón “Llamar” y coloqué el celular en mi oreja sin dejar de caminar.
- ¿Hola? – escuché su roca voz del otro lado del teléfono, después de que había timbrado unas cinco veces.
- Harry… necesitamos hablar. – dije apresurada.
- Ahora no tengo tiempo de hablar contigo. – dijo fríamente.
- Hazza, por favor… no fue mi intención hablarte así. Estaba frustrada por lo que pasó – me disculpé rápidamente antes de que él colgara.
- No me interesa. –
Fue lo último que dijo y colgó.
- Demonios – murmuré y volví a marcarle cuando estaba a una cuadra del GYM. – contesta…. Vamos – susurraba al escuchar que el teléfono daba línea pero Harry no contestaba.
Me detuve en la puerta de GYM y marqué por última vez y él no contestó.
- ¡Aly!, Pero que gusto volverte a ver por aquí – exclamó mi padrino saludándome gustosamente en la entrada.
- Hola padrino, ¿Cómo está? – le di un abrazo y pasé.
- Muy bien, que bueno que nos visitas – besó mi cabeza – yo estoy de salida pero regreso en un par de horas. Ryan está allá adentro – lo señaló y él saludo agitando su mano en el aire.
Me despedí de mi padrino Charlie y caminé a donde estaba Ryan. Dejé mi mochila encima de una banca, giré y él se encontraba detrás de mí.
- Te estuve esperando ayer en la noche y jamás llegaste. – se acercó a besar mi mejilla y luego se alejó.
- Te dije que vendría hoy. Esa noche no pude. – le recordé y saqué unas vendas de mi mochila para amarrarlas en mis muñecas.
- Bueno, perdonada. ¿Qué practicarás hoy? – preguntó recargando su Skate en la pared.
- Practicaré boxeo… - le sonreí sin despegar mis labios y continué atando la venda en mi otra muñeca.
- Déjame ayudarte. – dijo ofreciéndose y se acercó a mí atando la venda alrededor de mi muñeca. Yo lo miré tratando de averiguar el color de sus ojos. – listo – dijo cuando terminó.
- Gracias – le sonreí y me dirigí a donde estaban las maquinas caminadoras.
Encendí una y me subí.
Ryan se la pasó a mi lado por una hora y media ayudándome con el box y con otras cosas. Me empezaba a hacer preguntas sobre mí y yo se las regresaba. Era un chico interesante pero no planeaba interesarme en él. Solo como amigo.
Al terminar me dirigí a donde estaban las regaderas, me duché rápido y saqué una toalla de mi mochila. Cuando ya estaba cambiado salí con mi el pelo mojado y secándolo con una toalla. Me encontré con Ryan en la pequeña bardita donde del otro lado cobraban.
- Hola – saludó sonriente.
- Hola, - reí. – ya debo irme…. ¿Qué hora es? – pregunté.
- Faltan quince minutos para que sean las ocho – me informó.
- Oh… - saqué mi celular de uno de los bolsillos de la mochila y miré si no tenía ninguna llamada o algún mensaje de Zayn y tal vez de Harry.
Hice una mueca de decepción al ver que Harry no me había regresado las llamadas.
- ¿Esperabas que tu novio te llamara? – preguntó levanto sus cejas un par de veces.
- No… - reí un poco negando con la cabeza.
Comencé a escribir un mensaje de texto:
“Harry, lamento molestarte pero no me gusta estar así contigo. Necesito que hablemos, y en persona sería mejor. Te quiero x”. – envié.
- Debo irme… - dije tomando mis cosas y con mi celular en las manos.
- Te acompaño, si quieres te llevo a tu casa. – se ofreció acompañándome a la salida.
- No, está bien. Esperaré a… - “mi novio” pensé. ¿Por qué no podía decirlo en voz alta?, me sentía extraña. Sé que él no conoce a Zayn, pero no me sentía bien diciendo que era mi novio.
- ¿A tu novio? – preguntó sonriendo de lado.
Yo desvié la mirada y asentí. El celular vibró en mis manos y abrí el mensaje.
“Lo siento, también te quiero. Necesitaba pensar las cosas y esta bien. Acepto. Yo también necesito hablar contigo. ¿Puedo ir en una hora a tu casa? x”
“Claro, te espero allá. Gracias Harry xx”. – envié y sonreí.
- Aún falta para que llegue,- me referí a Zayn. - ¿Me acompañas a esperarlo en el parque de enfrente? – lo invité.
- Claro – sonrió animado. Antes de que saliéramos de GYM se aseguró que ya no hubiese nadie adentro, tomó su Skate y salimos antes de que cerrara la puerta.
Cruzamos la calle para llegar al parque que estaba enfrente del GYM y yo me senté en la banquita mientras el hacía unos trucos con su patineta, frente a mí.
- Charlie no me dijo que tenías novio – comentó tomando su Skate con la mano.
- Mh… de seguro él no lo sabía. Acabo de empezar mi relación con él. – contesté.
- Oh… ¿Y es buen chico?, - preguntó y yo asentí. - ¿Sabes que tu padrino quería que te invitara a salir? – preguntó riendo y yo me sorprendí.
- ¿Enserio? – pregunté incrédula.
- Si – rio. – pero ahora que tienes novio, no puedo hacerlo. A menos que a tu novio no le importe que salgas conmigo… como amigos – aclaró.
- Mh… tendría que comentarle. – respondí y él sonrió.
- Bien… ¿No te gustaría practicar otro deporte? – preguntó poniendo su Skate sobre el piso.
- Ahora que lo pienso, sí. ¿Me enseñarías a usar tu Skate, Sheckler? – pregunté animada y alzando mis cejas.
- Creo que sería peligroso para ti – dijo riendo.
- ¿Crees que no puedo intentarlo? – lo miré con los ojos entrecerrados.
- Bueno… pero si te rompes un brazo o algo de tu cuerpo, no es mi culpa – advirtió.
Yo me levanté de la banca y le guiñé el ojo. Se apartó y me subí en la patineta de Ryan.
- Ayúdame – pedí, riendo.
Ryan me sostuvo de las manos mientras la patineta se movía.
- Tienes que controlarla tú sola – dijo Ry riendo.
- No podré – dije con miedo cuando él me soltó.
- Claro que podrás. Empújate con un pie – indicó siguiéndome.
Seguí sus indicaciones sin poder parar de reír. Todo iba bien hasta que me distraje al ver a Zayn acercándose con una cara de pocos amigos y choqué con un poste provocando que cayera en los brazos de Ryan.
- Abre los ojos. ahora soy tu superhéroe – susurró en mi frente y ambos nos levantamos.
- ¡Aléjate de mi novia, imbécil! – ordenó Zayn furioso y empujó a Ryan provocando que cayera al piso.
- ¡Zayn! –
- ¿Qué no te basta que Harry, ahora también con este idiota? –
¿Eso era un insulto? Porque yo así lo sentí. Como un insulto, en pocas palabras me volvía a llamar “Zorra”.
- ¿Él es tu novio? – preguntó Ryan levantándose del suelo y limpiando la sangre que tenía en su labio.
- Si, yo soy su novio. ¿Algún problema con eso? – respondió Zayn acercándose a Ryan como si quisiera golpearlo.
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Más que una atracción. ~HARRY STYLES Y TÚ~
Fanfiction¿Qué harías si te atrae o le atraes a más de una persona… o si uno de ellos es alguien de tu familia, es decir: tu propio primo (Zayn)?, ¿Qué sucedería si el chico que te gusta resulta tener novia?, ¿O que te trata de lo peor y ni siquiera puede ver...
