Abro los ojos bruscamente, siendo rechazada de la silla. Mi respiración está acelerada, igual que mi pulso. Toda yo me siento extraña, como si no perteneciera a este cuerpo. Sin embargo, el dolor ya no está. Bajo la cabeza y veo mi camiseta manchada de sangre, pero, debajo de ella, mi piel está intacta. Entonces todo me viene a la mente, el búnker, a Marc, la promesa que hicimos antes de lanzar la granada y entonces el robot apareciendo de la nada y atravesándome por completo. ¿Cómo es posible que esté viva? ¿Quiere decir eso que todos los que han muerto en realidad están bien? Pero, entonces, ¿qué significa toda la sangre que tiñe mi ropa?
Miro a mi derecha y veo a Nick, también se acaba de despertar y parce tan desorientado como yo. Al lado de Nick, la silla ya está vacía. Al igual que cuando murió Marina, ya se han llevado el cuerpo sin vida antes de que despertemos. Giro la cabeza hacia mi derecha, para encontrarme con Sara que, por alguna razón, ella aún sigue durmiendo, a pesar de que la silla también la haya rechazado y soltado de su agarre.
- Nick -digo con un hilo de voz, notando mi boca pastosa al hablar.
- ¿Si? –dice, en las mismas condiciones que yo.
- ¿Por qué Sara aún no ha despertado como nosotros?
Entonces, parece como si él se espabilara de pronto, levantándose de la silla. Hacerlo tan rápido provoca que se tambalee, no entiendo por qué todos nos encontramos en este estado. Nick se acerca hasta Sara, pone ambas manos sobre sus hombros y la mueve débilmente, esperando que así reaccione.
- ¿Por qué está así? –digo, bajando de la silla y colocándome a su lado.
- Cuando Marc llegó contigo estabas casi muerta y Sara utilizo su propia energía para salvarte. Es decir, transfirió su energía vital hacia ti.
- ¿Puede hacer eso? –digo, asustada por lo que implica está situación.
- Sí, eso es lo que le han estado haciendo a ella, ya sabes eso...
- Sí, sí –lo interrumpo, centrándome en Sara.
No puedo creer que hiciera algo así, se ha sacrificado por mí. Ha preferido concederme su propia vida y dejarme vivir a mí. Siento como la rabia empieza a crecer en mi interior, no hacia ella. Sino una vez más hacia Rachel, todo esto sigue siendo culpa suya. No solo voy a matarla por las cosas que nos ha hecho a mi hermano y a mí y a Marc; sino también por Sara, por Mike, por Marina y por todas las personas que accedieron subir a esta nave inocentemente. Porque no pienso desperdiciar esta segunda oportunidad que Sara me ha dado.
Me levanto y me encamino hacia la puerta, no puedo presenciar más esto. Entonces, la puerta se abre de golpe, apareciendo Ian tras ella. Al mismo momento, todas las luces de seguridad se apagan y se encienden las normales. Ni me había dado cuenta de que las luces normales no estaban encendidas. Ian entra en la habitación sin decir nada y se lanza a los brazos de Sara.
- Estas bien –murmura, mientras veo a Sara abrir los ojos por primera vez, apoyada contra el hombro de Ian.
Yo me apoyo contra la pared, sintiendo que puedo volver a respirar tranquila. Sara está bien, está viva. Entonces, Ian la suelta y se gira hacia mí.
- Entonces, ¿por qué estas viva tú? –pregunta- ¿Por qué estáis las dos bien?
- Yo... -empieza a decir Sara- en realidad no estoy muy segura, pero tengo una ligera idea.
- Todos los que os encontréis en buenas condiciones venid a la Sala Común, -se empieza a oír a través del altavoz que hay en la habitación- los que no, id a la enfermería y escucharéis lo dicho allí a través de los altavoces.
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En Órbita
Science Fiction"¿Alguna vez habéis sentido la necesidad de escapar de dentro de vuestro propio cuerpo, de dejarse arrastrar por el viento y no preocuparos por nada; tan solo de dejarse llevar por la corriente? A veces, a mí me gustaría ser algo tan simple como una...
