Ris

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Todos ya están comiendo y no hay nadie en sus habitaciones o en los pasillos. Aprovecho eso para ir a la habitación de Marc y buscar los documentos que yo fui a buscar hace unos días, cuando me colé por los conductos de ventilación. No tengo la menor idea de para qué los quiere él, pero no pienso perder tiempo preguntándoselo y demostrándole que yo también los quiero, sino es que ya se dio cuenta ese día.

Compruebo en la Sala Comuna que tanto él como su compañero de habitación están comiendo y me dirijo hacia su habitación. Una vez allí, entro y lo observo todo, es exactamente igual a nuestra habitación. Aunque tenga tiempo, quiero estar el menor tiempo posible aquí, no vaya a ser que me descubran. No sé cuál de las dos será su cama, así que tendré que rebuscar en las dos. Miro debajo de la cama, del colchón y del cojín, levanto las sabanas y nada. Me dirijo a la otra cama y repito lo mismo, pero tampoco veo nada. Sin embargo, cuando vuelvo a dejar el cojín en su sitio noto algo duro en su interior. La palpo y sí, lo he encontrado. Miro dentro la funda y, a pesar de estarlo notando, allí no está. Y entonces veo que el cojín tiene un agujero, de donde se sale un poco el relleno. Meto la mano y sonrío para mí misma al sacar los documentos que buscaba.

Lo vuelvo a dejar todo cómo lo encontré y salgo al pasillo. Tengo que poner en algún lugar seguro todo esto, así que me dirijo a mi habitación. Sin embargo, a medio camino me desvío. Ha sido muy fácil robárselo y no quiero que, si él se entera de que se lo he quitado, también me lo robe tan fácilmente. Entro en los baños y repito lo mismo de hace unas noches. Me subo sobre el banco y quito la tapa del conducto, meto los documentos dentro y lo vuelvo a dejar todo en su lugar.

He tardado menos de lo que esperaba, aún tengo tiempo para comer algo. Voy a la Sala Comuna, cojo una manzana y me siento junto a los demás. Entonces, entre toda la gente, me fijo en que sus ojos me observan desde el otro lado de la sala. No es una mira amigable, para nada. Parece un felino que aceche a su presa desde la distancia, buscando el mejor ángulo desde el que atacar. Yo no aparto mi mirada y él tampoco. Me gustaría saber lo qué está pasando ahora mismo por su cabeza. Si estará pensando por qué he llegado más tarde que el resto y cuando no encuentre los documentos ate cabos.

- Ris, Ris –oigo que me llaman. Obligada a apartar la mirada, giro la cabeza hacia Sara, para que sepa que la escucho.

- ¿Me has oído? –me pregunta.

- No, lo siento. ¿Qué decías?

- Te estaba contando que antes de que llegaras nos han contado que hoy las experiencias en vivo serán algo diferentes. Serán como una prueba para comprobar nuestros reflejos y puntería en una simulación real con armas.

- El único equipo que termine en pie gana –la interrumpe Mike, que se ve muy emocionado- Vamos a ganar a esta panda de pardillos con mala puntería, tenlo por seguro.-No puedo evitar reírme ante su comentario y la emoción con la que lo dice.

- Por supuesto –digo yo en respuesta.

Seguimos hablando un poco más todos juntos en la mesa. Antes no me sentía muy a gusto entre toda la gente que hay en el complejo, pero entre ellos nos hemos convertido en una pequeña familia. Puede que este exagerando un poco, pero sí que nos hemos hecho muy buenos amigos. Hasta Marina y Mike son capaces de llevarse bien a veces, discutir es como su forma de comunicarse.

Aún tenemos casi una hora libre hasta que tengamos que ir a las experiencias en vivo. La mayoría de la gente siempre se queda conversando en esta sala, otros prefieren ir a sus habitaciones y aislarse de los demás. Yo prefiero aprovechar este momento, con la excusa de ir a la habitación porque no he dormido bien, para ir a echarles una ojeada a los documentos escondidos en el baño.

Para llegar hasta los baños paso por delante de mi habitación y, es entonces, cuando distingo que la puerta está ligeramente abierta. Me acerco para entrar a dentro y, cuando ya tengo casi medio cuerpo dentro, alguien tira de mí desde dentro, cierra la puerta con fuerza y empotra mi espalda contra ella. Como me esperaba, se trata de Marc. Pone sus dos manos contra la puerta, a cada lado de mi cabeza, para parecer más intimidante y se agacha hasta que nuestros ojos queden a la misma altura.

Si en el comedor su mirada me parecía intimidante, ahora se multiplicaba cien veces más. Sin embargo, que se haga el duro conmigo no va a hacer que me asuste lo más mínimo y se lo entregue sin más.

- ¿Qué haces aquí? –le pregunto sin ninguna emoción en la voz.

- ¿Te crees que soy idiota? Se perfectamente que lo tienes tú.

Mientras sus profundos ojos miel me observan con rabia, me doy cuenta de que tiene un ojo de diferente color. A simple vista, si no te fijas, no se ve. Sin embargo, teniéndolo tan cerca, puedo observar que, mientras unos es color miel con el contorno y el interior marrón oscuro; en el otro las tonalidades miel se transforma en un color entre el azul y verde.

- No sé de qué me hablas. –Digo, intentando prestar mi atención en algo que no sean sus ojos de tonalidades diferentes- Y ahora vete, no tienes derecho a estar aquí.

- Claro y tú sí que lo tuviste antes al entrar en mi habitación y registrarlo todo. –dice con ironía, aún más desesperado.

- Sigo sin saber...

- ¡Deja de decir eso! –exclama, separándose de mí bruscamente. Pone las manos sobre su cara y suspira con desesperación- Por supuesto que lo sabes. Mira, -empieza más calmado- no me importa para que lo quieres, pero ambos sabemos que buscabas ese día y que en el ascensor viste que lo tenía yo. Tampoco pienso decirte para qué los tenía, lo único que quiero es que me lo des.

- Y yo lo único que quiere es que te vayas –repito sus palabras, acercándome a él.

Me fulmina durante unos segundos, que parecen horas, con sus ojos multicolor que tan atrapada me tienen y empieza a andar hacia la puerta. Cuando pasa por mi lado me coge del brazo con fuerza para acercarme a él y dice cerca de mi oído:

- Ten tus espaldas vigiladas durante las pruebas.

Una vez dicho esto, sale de la habitación dejando la puerta abierta.



- P

En ÓrbitaWhere stories live. Discover now