Capítulo 27

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Pouke y Enis salieron juntos del cuarto común y fueron hasta el comedor donde se volvieron a sentar con los amigos de Pouke.

Ellos hablaban del misterioso juego al que Pouke le había invitado a participar, pero no daban mucha información acerca de que se trataba.

–Yo que tú desayunaría bien.– Dijo uno de los amigos de Pouke.– Necesitarás coger fuerzas para el juego.

Pouke le sonrió y la animó a comer. Desde que estaba en el refugio, había empezado a comer algo más, aunque no mucho debido al tamaño de su estómago.

Enis no vio a Aro en toda la mañana, ni siquiera en el desayuno, lo cual le hacía pensar que podría estar torturando a Keyer desde primera hora y eso le revolvió las tripas. Pero a los demás parecía que les gustaba la idea de que Aro no estuviera por allí para poder jugar tranquilos.

Un grupo bastante más grande del que se sentaba con ellos en el comedor les siguieron hasta una zona apartada del centro del refugio. Puede que Enis nunca llegase a ver el complejo en su totalidad.

Todo el grupo empezó a dar gritos de ánimo mientras Pouke y un par de chicos más se acercaban a un armario. Enis no sabía muy bien qué hacer, así que siguió a Pouke para no quedarse sola. Ellos abrieron el armario y empezaron a repartir el equipo de seguridad y las armas entre los que participarían.

–Creí que solo Airyn tenía acceso a las armas.– Dijo Enis confundida.

–Estás armas, son un poco diferentes.– Dijo Pouke mientras cogía un par de equipos y sacaba a Enis de la multitud para prepararla y explicarle de que iba el juego.

–¿Por qué?– Quiso saber ella mientras Pouke le ponía un arnés a modo de protección, además de coderas, rodilleras y le daba un par de guantes sin dedos.

–Deberías cambiar de chaqueta.– Le dijo terminando de ajustarle el arnés y después cogió una de las pistolas.

Se parecía a la que Aro había usado para ponerla a prueba nada más llegar al refugio, solo que esta tenía el filtro de Gas morado en vez de azul.

–Este Gas es parecido al oficial.– Le explicó Pouke.– Lo fabricamos nosotros para el juego. Esta diluido, por lo que el efecto no dura más de unos minutos.– Le tendió el arma.– Cógela.

Enis cogió el arma con cuidado y la examinó.

–Aquí tienes recambios.– Pouke le señaló la pequeña alforja que llevaba el arnés a la altura de la cintura.

–¿En que consiste el juego exactamente?

–Dos equipos, cada uno con su bandera. Cada equipo protege la suya e intenta robar la del equipo contrario. Fácil.– Le explicó mientras él se preparaba.

–¿Y las armas?

–Cada vez que te cruzas con alguien del otro equipo, le disparas y... bueno, cada uno impone lo que quiere.– Pouke se rió.– Olvida que sabes caminar, olvida que puedes ver, olvida cómo se coge un arma... Esa clase de cosas. Al libre albedrío.

–Pero a mi no me afecta el Gas.

–Entonces haz como si funcionase.

–¿Y no será peligroso?– Dijo algo preocupada mientras ambos iban hacia los equipos.

–Nah. Será divertido. Tú confía en mí.– Dijo y le dio una cinta roja.– Tú estás en mi equipo, atatela donde el otro equipo pueda verla.– Pouke se ató su cinta al pañuelo que siempre llevaba al cuello y Enis se ató la suya a la cabeza.

–¿Y cuando empieza esto?

–Ya. ¿Preparada?

–¿Qué?

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