Aro llevó a Seven a través del refugio mientras mucha gente les miraba y susurraba. A Aro le ponía bastante nervioso que le mirasen tanto, lo tenía controlado cuando hacía apariciones públicas con su familia, pero en el refugio se había acostumbrado a ser uno más. Mientras, a Seven parecía que le diera bastante igual que la mirasen, ella solo pensaba en cómo sacar a su hermano de allí.
Cuando llegaron a la celda de Keyer, Aro le dijo que estaba dentro y Seven se tomó un par de segundos organizar lo que sentía hasta que miró a Aro y con un simple gesto con la cabeza le dijo que estaba lista.
Cuando la puerta se abrió, lo último que esperaba Keyer era que Seven fuera a entrar por ella. Su cara se iluminó como un niño al entrar por primera vez en una tienda de juguetes. Seven sonrió aliviada al ver a su hermano y corrió a abrazarle como pudo. A Keyer le hubiera gustado abrazarla, pero dada la situación, se conformó con que ella estuviese allí. Cuando se separó de él, se agachó un poco para estar a su altura y le miró a los ojos.
–¿Estás bien?– Le preguntó ella.
–Todo lo bien que puedo estar estando secuestrado.– Dijo riéndose un poco.– ¿Qué haces aquí?
–Necesitaba encontrarte.
–Pero...– Dijo Keyer intentando mirar a Aro, que se había quedado apoyado en la puerta con los brazos cruzados.
–Puerta abierta.– Señaló Aro.– Y los demás están a punto de llegar. Cuidado con lo que decís.
–¿Qué quieres?– Dijo Seven levantándose y Aro frunció el ceño.
–¿Que qué quiero?
–Por dejar que Keyer vuelva a casa. ¿Qué es lo que quieres?
–¡Aro!– Escucharon y por el fondo del pasillo vieron como los demás se acercaban.
–¿Es cierto?– Dijo Athlas.– ¿Seven Uriel está...?– Dijo y entonces entraron y la vieron.– Aquí.
–Ay mi madre...– Suspiró Airyn.– ¿Cómo ha llegado hasta aquí?
–Me la encontré anoche mientras estaba con Los Búhos. Una cosa llevó a la otra y... En fin, aquí estamos.
–Tío, se te ha ido la olla.
–No. En realidad, que Seven este aquí nos viene bien.– Dijo Aro poniéndose entre ambos grupos para explicar lo que llevan planeando toda la mañana.
–Cuidado con lo que le haces a mi hermana.– Dijo Keyer mirando a Aro.
–Sinceramente, eres el que menos miedo me da ahora mismo.
–¿Y yo te doy miedo?– Seven se acercó a él sería.– No pienso colaborar en nada contigo.
–Deberías escucharme primero.– Miró a los demás.– Mañana por la noche, en la casa de los Uriel se va a celebrar el cumpleaños de Seven.
–¿Qué?– Dijo Keyer.– ¿Estando yo...? ¿En serio?– Miró a Seven.
–En serio...– Keyer pareció enfadarse.
–Vale. Es su cumpleaños. Felicidades.– Dijo Athlas.– ¿Y de que nos sirve eso?
–Como sabemos, Enzo Uriel guarda la receta del Gas en su casa, en su despacho, más concretamente. Si conseguimos entrar, podremos hacernos con ella.
–¿Y como pretendes entrar?– Le preguntó Bri y Aro se giró hacia los hermanos.
–Con ellos. Seven nos ayudará a entrar y Keyer nos abrirá la caja fuerte. Nadie perderá de vista a Seven, pero a Keyer ni siquiera lo buscarán.
–¿Qué te hace pensar que accederemos a eso?– Preguntó Seven.
–Porque en cuanto tengamos esa receta, dejaremos a Keyer libre.
Todos se quedaron en silencio pensando en el plan de Aro. Él sabía que podía funcionar, pero necesitaba que todos los factores estuvieran de acuerdo.
–Lo haré.– Dijo Keyer de repente.
–¿Qué?– Dijo su hermana sorprendida mirándole.
–Lo haré, siempre y cuando Enis venga conmigo a la fiesta.– Dijo mirándola.
–¿Y-yo?– Dijo sin poder creérselo.
–Ni hablar.– Sentenció Aro.– Enis no irá a ninguna parte.
–Si Enis no es mi pareja en la fiesta no iré.
–¿Por qué esa fijación con Enis?
–Es mi única condición. Si no me quedaré aquí hasta que me mates.– Keyer sonrió.
–Keyer, ¿tú te estás oyendo?– Le dijo su hermana.– ¿Por qué te juegas la vida por una desconocida?
–No es ninguna desconocida. Es Enis Harding, la Inmune.– Seven levantó la cabeza de golpe hacia ella.
–No es posible... ¿Eres...?
–Si, soy yo.– Enis le enseñó el tatuaje.
–¿Entonces hay trato?– Continuó Keyer.
–No.
–Si.– Dijo Enis y todos la miraron.– Necesitamos esa receta. Si vais todos sé que estaré segura y Keyer...– Le miró.– Sé que no me hará daño.
–Enis, no puedo garantizar tu seguridad al cien por cien si...
–Tú solo no, ¡pero entre todos si!– Dijo ella.– Déjame hacerlo. Me necesitas.
Aro se quedó mirándola muy serio. Ella le suplicaba con la mirada que aceptase, los demás le miraban con intención de que no lo hiciera, era una locura y un riesgo innecesario. Aro llevó la mirada a Keyer, quien le susurró un "por favor". Seven llevaba la mirada de uno a otro nerviosa por lo que Aro pudiera decidir.
–Si le haces algo...– Terminó diciendo Aro mirando a Keyer.– Si es una trampa o algo sale mal por tu culpa, te juro que te meto una bala entre ceja y ceja.
–Cuidado con ese tonito.– Dijo Seven interponiéndose entre ambos y le miró como si le dijera "ten cuidado por que puedo liarla con solamente mencionar tu apellido." Aro función el ceño enfadado.
–¿Eso es un si?– Preguntó Keyer.
–Si.– Dijo Aro a regañadientes.
–Ay Dios...– Suspiró Airyn.
–Vamos.– Dijo Aro.– Tenemos mucho que preparar, y tú.– Señaló a Seven.– Vete a casa, te avisaré cuando el plan esté listo.
Aro salió de allí el primero seguido por los demás. Athlas fue el último en salir ya que esperó a que Seven saliese y la miró mucho más serio que Aro. No se fiaba nada de los Fortunos poderosos, y todo aquello no le pintaba nada bien.
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Blue
Khoa học viễn tưởngUna sociedad dividida por una valla de muros enormes. Una distopia donde a un lado la gente vive la vida plenamente, disfruta y tiene dinero suficiente como para malgastarlo. Al otro lado la gente se conforma con sobrevivir. El gobiernos controla a...
