28. Mi Alfa

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- ¿Ho-hola? ¿Hay alguien?

Llamó estando dentro de lo que parecía ser la parte trasera de una camioneta. El trayecto estaba relativamente tranquilo, pero estaba angustiado. No procesaba lo que había pasado. Su cuerpo estaba entumecido y adolorido. Llorar ya no le funcionaba de nada y por más que llamara a su manada no funcionaba nada. Le extrañaba que el piloto no le gritara q se callara, tampoco podía verlo y la pequeña ventanilla que conectaba a la parte de adelante estaba cerrada. Decidió ir a la esquina, lo más a alejado a las puertas posible y se hico un ovillo con mucha dificultad. Las mordidas que tenía en su cuerpo le estaban doliendo y de varias de estas aún podía sentir pequeñas gotas de sangre salir y resbalar por su piel. Se sentía asqueado y mareado. Shigaraki había sido tan despiadado y simplemente mandó a que le inyectaran el suero carmín sin pensarlo dos veces dejándolo a merced de algunos de sus alfas y betas.

La camioneta dio un ligero salto y soltó un quejido en respuesta. Estaba empezando sudar debido al calor que emanaba su cuerpo. Estaba asustado y al parecer su cuerpo ya no reaccionaba ante esto como él esperaba, no suplicaba por ayuda como la primera vez, simplemente estaba quieto mientras esperaba sin saber qué era lo siguiente que le harían.

No sabía a dónde lo estaban llevando, pero por un momento Hiden Site cruzó por su mente ¿Lo habrían vendido? No, era imposible que lo entregaran en ese estado. Normalmente los ponen "deseables" o "bonitos" cuando los exhiben y en el estado en el que se encontraba solo podía verse repugnante.

El lugar en el que había estado había entrado en caos, los alfas que estaban ocupados con él se detuvieron abruptamente y salieron corriendo.Claro que había luchado con ellos, pero bastó con que uno usara su voz y perdió toda su voluntad, así que simplemente se quedó tendido en el piso de la jaula en la que estaba mientras miraba a la puerta con la cabeza ligeramente inclinada y a lo lejos escuchaba los gritos que resonaban entre ese horrible lugar. Agradecía que no lograron pasar de mordidas o marcas superficiales, pero aún así sintió miedo. Él no era el único y el resto de omegas lo miraban con pena y temor desde sus jaulas no tan lejanas a la suya - protejan al alfa - fue lo único que alcanzó a distinguir de entre el bullicio. Luego escuchó varios pasos cerca suyo, disparos cruzados y los barrotes de metal cayendo resonaban con fuerza contra el piso. Seguía desorientado y bajo los efectos de la voz del alfa así que no podía desobedecer la orden de quedarse quieto. Mientras miraba al techo pudo sentir que había dos personas forcejeando con la cerradura de su jaula y le dijeron cosas que simplemente no escuchó muy bien. Todo fue muy rápido y cuando menos se dió cuenta el alfa lo llevó cargado hasta una de las camionetas azules que juraba nunca haberlas visto en su vida. Habían varias de esas y su vista se veía afectada por los fosfenos rojos y azules que parpadeaban constantemente y le impedían ver con claridad.

- No reacciona a nada - habló la chica que acompañaba al alfa - sus ojos no tienen brillo, sus pupilas están normales y no parece estar consciente de lo que está pasando, no parece que lo hayan sedado, pero al ser omega me atrevo a decir que usaron la voz de mando en él.

- Tenemos que seguir con la revisión, lo dejaremos en la camioneta y seguiremos con el resto

Era el único fragmento de la conversación que recordaba y odiaba eso. Cuando un alfa usaba su voz de mando, simplemente su mente y la de todos los omegas se ponía en blanco y acataban las órdenes que se les daban sean cuales sean, su instinto no los dejaba desobedecer a los alfas y el efecto post-orden variaba en tiempo, pero los efectos seguían siendo los mismos, prácticamente se convertían en marionetas con vida.

El efecto de la voz estaba desapareciendo y empezaba a sentirse dueño de su cuerpo nuevamente, con dificultad extendió su brazo para alcanzar lo que sea que haya querido agarrar y las puertas fueron cerradas en frente suyo. Para cuando quiso salir ya no pudo hacerlo y se maldijo a sí mismo por no poder hacer nada.

Nuestra libertad [Tododeku][Bakushima]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora