Tenían solo doce años cuando fueron llevados lejos de sus hogares, un día soleado que pensaron sería uno perfecto para salir a pasear y disfrutar de su compañía mutua. Han pasado seis años desde entonces .Tanto el alfa de cabellos cenizos como el om...
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Las palmas de sus manos sudaban con nerviosismo y se encargaba de frotarlas constantemente en su ropa para compensar sus nervios. Miraba los edificios pasar a plena luz del día hasta llegar a un gran muro que daba paso a una moderna infraestructura con un logo gigante en la entrada que se le hacía conocido sin lograr recordarlo del todo. Sus ojos pasearon y se mareó ligeramente al intentar mantener la mirada fija en ese llamativo lugar. Frunció el ceño ligeramente y devolvió la mirada a sus ropas jugando con la basta del suéter verde que traía puesto.
- Izuku – lo llamó sin apartar la mirada del camino – recuerda lo que hablamos en casa
- Tienes razón –lo miró con la poca seriedad que tenía - entonces tengo todo el derecho de decir que no quiero estar aquí – le sonrió de manera nerviosa mientras jugueteaba con sus dedos
- Izuku...
- Sé que dije que lo iba a intentar – mentira – pero estoy realmente incómodo en este momento y dijiste que podía no hacerlo si realmente me sentía así – se cruzó de brazos y se removió en su asiento
- Te prometí que no voy a hablar sobre tu situación con nadie, pero me gustaría que hables con alguien que conozco – el peliverde apretó los labios y miró para otro lado – no tienes que hablar de lo que te ha pasado... solo puedes decirle cómo te sientes y nada más, estoy seguro de que te ayudará bastante
- Tú ya me ayudas lo suficiente, solo necesito irme – se quejó al borde del llanto, hasta él mismo se avergonzaba de su comportamiento. Se había levantado más sensible de lo normal y lo admitía, casi se pone a llorar cuando despertó y el heterocromático no estaba a su lado – tengo un mal presentimiento de todo esto
El alfa dejó salir un suspiro y negó reiteradas veces.
- Si quieres puedes quedarte en el auto, pero tendrás que esperar a que termine – finalmente apagó el auto y retiró la llave esperando su respuesta – realmente tengo que ir a esa reunión y tú dijiste que no te parecía tan mala idea venir conmigo – se recostó sobre el timón tratando de hacerle entrar en razón – te lo pregunté tres veces antes de salir del edificio – claro que no iba a admitir que por alguna razón sentía la extraña sensación de no querer separarse de él y ahora se estaba arrepintiendo de haber respondido sin pensar, estúpidas hormonas
En su mente iban y venían miles de posibilidades que existían si bajaba o se quedaba en el auto. Llevó su pulgar a sus labios y luego de unos segundos sus pensamientos se vieron interrumpidos al escuchar la puerta del auto cerrándose y sin pensarlo se tiró sobre la manija para ir corriendo tras el alfa que ahora caminaba delante de él.
- Pensé que ibas a quedarte en el auto – no respondió y simplemente se aferró a la manga del abrigo del alfa mientras este le dedicaba una ligera sonrisa cargada de incomodidad muy bien disimulada. Sabía que Todoroki estaba teniendo mucha paciencia con él en estos momentos y no quería que se enojara con él bajo ninguna circunstancia.