Paradise

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-y así fue mi viaje-dio fin a la conversación.

-me alegro que estés aquí-dijo sonriendo Regis.

-yo también-le regreso la sonrisa-señor Regis, recuerda que usted debía contarme algo.

-si lo recuerdo-respondió dudando-no se si es correcto contarlo ahora, haz tenido emociones fuertes antes así qu...

-estoy bien-intervino rápidamente soyeon-de verdad quiero saber.

-bien...-sus recuerdos comenzaron a fluir al igual que sus palabras.

-+

Recuerdo que yo vivía en un orfanato cerca de la frontera entre Alemania y Francia me abandonaron en un frío invierno, según la directora yo parecía tener días de nacido, por eso cada inicio de invierno se festejaba mi cumpleaños.

No tenía nada, solo una pequeña manta y un collar tallado a mano con mi nombre, esas mujeres asumieron que me habían abandonado por que estaban siguiendo a mis padres o por ser omega.

Fui feliz aunque algunas veces salía con mis amigos a conseguir dinero para ayudar al orfanato, tenía 9 cuando me tope con las personas que cambiarían mi vida.

Era un día normal, yo estaba haciendo algunos recados por un par de monedas, ese día recuerdo que tenía hogazas de pan en una bolsa y tenía que entregarlas pero la noche anterior había llovido muy fuerte y las calles estaban enlodadas; caminaba con prisa ya que el beta panadero me advirtió que si no llegaba rápido me tocaría de nuevo.

Ese hombre le gustaba mucho pedir mi ayuda, yo no entendía el porque hasta ahora; a veces el me daba pan con una condición, quitarme la ropa y dejarme tocar por sus sucias manos.

Caminaba rápido pero sin cuidado y en ese descuido caí y ensucie el pan con lodo, apenado tuve que regresar, si quería pan debía entregar ese pedido pero ahora estaba arruinado, quería que solo me gritara aquel beta.

Me adentre a la pequeña panadería y le informe lo ocurrido, el me miró furioso, cerró la puerta de la panadería con seguro y me desgarro la ropa hasta dejarme desnudo, me tomo del cabello con fuerza, me subió al mostrador con el pecho pegado a la superficie, me golpeaba con un rodillo para amasar, estuvo a punto de violarme.

Pero una pareja vio horrorizada la escena a través de las ventanas y sin más intervino, ahí fue donde conocí a los señores Kurtz.

Días después del incidente la directora me llamó a su oficina y de nuevo los vi.
-Regis ellos son los señores Kurtz-informó alegremente-a partir de hoy serán tus nuevos padres.

-hola pequeño-se levantó la mujer y se acercó al infante-yo seré tu nueva mami y te amaré por el resto de mi vida-y le regalo una caricia al niño que se quedó estático ante aquel contacto.

Varios meses pasaron y yo me había mudado con ellos a Francia, ellos eran alemanes pero por el trabajo de mi padre vivían en ese país, me adapte bien al estilo de vida que llevaban, yo era el único hijo de la pareja a sí que me con sentían mucho, lleve una educación al igual que los alfa y betas, mi padre me enseñaba como era el mar, el era capitán de un barco llamado Paradise; era feliz hasta que decidí seguir los pasos de mi padre, me convertí en el nuevo capitán del barco.

Y con muchas esperanzas partí a mi primer viene sin pensar que jamás regresaría.

-buena suerte capitán Regis-le dijo con orgullo el anciano alfa.

-adiós ex capitán Kurtz-le hice una reverencia que se merece.

-cuídate mi niño-mi madre me abrazo con fuerzas.

-te amo mami-sin mas me separe de ella para subir al barco.

Subí al paradise, el barco de los sueños para mi padre, pero a mi solo me dio pesadillas.

Días de viaje y nada salió mal hasta que desembarcamos en esta región, recuerdo que muchos se asombraron por ver a un omega ser capitán y ese rumor llegó hasta los más acaudalados del pueblo.

-aceptará la invitación de esas personas ricas capitán kurtz-habló mi mejor hombre.

-no lo sé-realmente no me daban buena espina.

-si aceptará debe llevar a sus mejores hombres-habló de nuevo-en un capitán pero sigue siendo omega.

Ese comentario me lo tome a mal, quería demostrar que tan fuerte era y me arrepiento de eso, fui solo u a la mitad de la cena me tomaron prisionero.

-¡SUELTAME!-gritaba jaloneándome de aquellos fortachones que me obligaban a subir en un auto.

Pero todo fue en vano y lograron su cometido, tras horas de viaje, el auto se detuvo y ahí fue donde conocí al hombre que me ha mantenido prisionero.
El asiático Kim Wang, ese maldito alfa que me compró, les dio dinero y me adentro a esa pequeña casa en construcción, nunca hubiera pensado que esa pequeña casa en el bosque se convertiría en una mansión.

Me llevó a su habitación principal en donde me violo y engendro a mi primer hijo, mi querido Dong.

Solo tenía 20 años cuando sucedió esto, cargue nueve meses un bebé no deseado, quería morir de tristeza pero cuando la hora llegó, cuando di a luz al pequeño dong no pude evitar el amarlo, a final de cuentas el es mi hijo.

Cuide de él solo dos años ya que después Wang me negó verlo, solo escuchaba sus rizas y llantos detrás de la puerta, en el noveno año de después de el nacimiento de dong, llegó mi princesa Alana, a ella solo la cuide su primer año de vida ya que Wang tenía una alfa y esta se encargaba de mis hijos.

Durante los siguientes años Wang era agresivo conmigo, siempre estaba enfadado y me golpeaba, a veces lo hacía en frente de dong; mi corazón se partía cada vez que miraba como se comportaba mi propio hijo, tan indiferente y distante, como si no me conociera.

Al año siguiente de el nacimiento de Alana llegó mi hijo Tao un alfa, después de el me embarace de mi preciosa alfa Yena, luego fue Dylan mi primer omega varón, al año siguiente me embarace de un par de gemelos un alfa de nombre Dalai y un omega varón de nombre Gao, le siguió un alfa llamado Hyo.
Al dar a luz a hyo, caí enfermo por un año, pero al segundo año del nacimiento de mencionado me embarace de nuevo y esta vez dí a luz a Hana una pequeña omega.

Pero en ese mismo año yo trate de escapar con Hana, hyo, Dalai y Gao pero no llegué lejos, me atrapó y me encerró en aquel calabozo.

A los siete años de estar ahí de nuevo me busco, fue una luna roja cuando se apareció de nuevo, me informó que dong vivía ahí y que el estaba en otro lugar, al terminar la luna roja quedé embarazado de nuevo, esta vez mi pequeño Adam el cual no tiene todavía un olor.

Ahora mismo estoy probando un poco de libertad junto a mis nuevos bebes que están en camino; tengo fe en un nuevo comienzo.

-omega regis usted ¿no sabe nada de sus padres? -preguntó soyeon a punto de soltar el llanto.

-no y no tengo muchas esperanzas-hablo un poco roto y triste.

-¿por qué?-rápidamente preguntó-tal vez están vivos y esperándolo.

-no lo creo, la última vez que los vi tenía mi madre 53 años y me padre 58, han pasado 25 años, mi madre era una mujer asmática mientras que mi padre siempre tenía ataques en el corazón-su corazón cada vez se rompía más-no creo que estén vivos.

Soyeon al ver las lágrimas de él otro omega lo único que pudo fue abrazarlo con fuerza, la vida era difícil y llena de dolor.

STAYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora