T R E C E

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—¿Crees que dejaré que algo te suceda? no morirás, vamos. —tiende su mano frente a mi, dudo si tomarla pero aún con todas mis dudas, lo hago.

—No pienso ir ahí. —suelto señalando adelante de él.

—¿Por qué no?

—Por qué tengo miedo. —me atrae a él, deja un mechón rebelde de mi cabello detrás de mi oreja y forma una amplia sonrisa. —Sigo teniendo miedo.

—Pareces una niña pequeña, Sage. —se burla. No tengo más elección que subir pero no donde él quiere. Requiere un poco más de esfuerzo para subir a la gran moto color negro mate, termino bien sentada en la parte de atrás. Es que es muy enorme.

Paso mis manos por las costillas de Alexer para sostenerme.

—Si te caes, no te quejes. —menciona burlón logrando que mis temores se aparezcan, abro la boca para protestar pero de inmediato enciende la moto y está ruge haciéndome callar. Emprende marcha a no se donde.

Lo que me deja callada un largo rato es que la moto se ve hermosa y más yo sobre ella con él adelante.

El viento no tarda en golpear por el hoyo del casco que deja mis ojos a la vista, el cabello que quedó fuera del casco vuela por la velocidad. Una sensación extrañamente de libertad y tranquilidad recorre mi cuerpo.

Me pego más contra la espalda de Alexer y evito mirar por detrás de nosotros. Reposo mi mejilla derecha en su espalda y cierro los ojos por unos segundos, se siente como si  volar.

Tan pronto como los entreabro veo un auto completamente negro, al parecer blindado y con las lunas polarizadas pasar a una misma velocidad que la nuestra. Debo admitir que admiré su auto por su elegante y fina forma.

—Alexer —golpeo suavemente su hombro. —¿Que auto es ese? Esta increíblemente hermoso.

Silencio.

Aumenta la velocidad sin darme respuesta, me aferro más a su cuerpo y observo que nos alejamos de aquel auto, pero él no ha respondido mi pregunta. ¿No habrá oído? Quizá.

Ahora es donde veo que el auto también aumenta la velocidad y todo se torna como una carrera, al parecer Alexer pretende seguirle el juego o algo así cuando acelera más.

Nos alejamos y ese auto negro nos alcanza en cuestión de segundos.

—Alexer... —dos autos negros pero no como el diseño del primero aparecen de la nada. Ambos autos van a nuestra velocidad y el primero va por delante de nosotros, observo los dos autos acercarse cerrando el corto espacio que tenemos.

—Agárrate, Sage. —la voz de Alexer activa mis nervios y hago caso a su petición.

Alexer frena de golpe, el fuerte sonido proveniente de las llantas de la moto fue poco al fuerte sonido de ambos autos frenando también.

Lo veo encender la moto de nuevo y desviarnos fuera de la carretera.

Ahogo un grito por como es la carretera a lo lejos de donde vamos; tierra y piedras.

Empieza a subir más la velocidad al entrar por un camino poco rocoso, de asfalto y tierra. Cierro los ojos al instante por el polvo, la ventanilla del casco está abierto así que lo cierro para poder ver mejor.

—¡Alexer! ¿Quiénes son ellos? —no hay respuesta de su parte. Me atrevo a girar mi rostro y ver por sobre mi hombro.

Los autos nos siguen pese a moverse perdiendo el equilibrio lo hacen.

Ellos te buscarán, no perdonarán que hayas asesinado a sus hijos.

Las voces acusadoras vuelven junto a una amenaza que me dieron cuando me colgaron de un árbol pensando que era una bruja que desea la sangre de inocentes para más belleza y juventud.

ALEXER. CORRIGIENDODonde viven las historias. Descúbrelo ahora