Comenzaba amanecer y las chicas aún dormían, los muchachos se encontraban en un profundo sueño, una vez que el sol salió por completo y la noche desapareció las hermanas despertaron.
—Veo que al final lo lograron.—Dijo Marina viendo el coco.
—Míralos Mary, parecen unos bebés.—Dijo Alanna viéndolos.
—Deben de haberse quedado despiertos anoche.—Decía Marina levantándose.
—Tienes razón Mary, deberíamos dejarlos descansar.—Decía Alanna levantándose.
—Concuerdo hermana, ¿no te apetece ir a darte un baño Ally?—Pregunto Marina estirando sus brazos en un bostezo.
—Me encantaría pero quiero privacidad.—Dijo Alanna riéndose.
—Ayer encontré con Seth, una laguna muy hermosa y cerca de ella hay una cascada pequeña.—Dijo Marina. —Podríamos ir a bañarnos ahí, mientras ellos descansan otro rato.—Agregó.
—¡Que estamos haciendo entonces aquí! Vayamos a la Laguna.—Dijo Alanna.
Marina le mostró el camino a su hermana, venían platicando de sus entrenamientos y cosas sin sentido, Marina trataba de mantener despejada la mente de su hermana.
Comenzaron a recolectar pequeñas bayas silvestres para tenerlas como aperitivos en su relajante baño, ambas sonreían, siempre habían sentido una fuerte conexión con la naturaleza principalmente Marina.
Ya llevaban con ellas una diversidad de deliciosas bayas, enseguida Marina se detuvo y movió unas pequeñas lianas que colgaban de un árbol.
—Bienvenida al Maríso.—Dijo Marina moviendo las lianas.
—¿Enserio? Es lo mejor que se te pudo ocurrir hermanita.—Dijo Alanna golpeando su frente.
—Ash, bueno.—Dijo Marina torciéndole los ojos. —Bienvenida al paraíso.—Agregó.
—Gracias.—Dijo Alanna alargando la S y sonriéndole a su hermana.
Marina bufo y entró junto a su hermana, dejó caer las lianas para que el lugar quedara oculto de nuevo. La Laguna estaba oculta por los árboles y por una pequeña colina de piedra, de esta caía el agua que venía de una montaña aún más alta.
En las partes altas y bajas del lugar que estaba frente a ellas habían hermosos ejemplares de fuertes robles y de altos sauces que sus ramas se extendían por la mayor parte del lugar, habían más especies de árboles los cuales sus troncos salían retorcidos y sus ramas eran delgadas.
De estos árboles se desprendían lianas tras lianas, sus hojas eran un color verde enebro con tonos musgosos húmedos por el clima en el que estaban.
En el centro de todo este espectáculo de la naturaleza estaba la hermosa Laguna que era de un color turquesa oscuro con sombras de azul Egeo en los bordes. Podías observar a simple vista que era un tanto profunda pero que iba disminuyendo según se acercaba a la orilla.
Las hermanas se desvistieron y se metieron a la Laguna, el agua era fascinante su temperatura a pesar del clima era cálida y a la vez muy refrescante. Ambas se sumergieron para mojar por completo su cabello.
—Vaya, necesitaba esto.—Decía Marina saliendo del agua.
—¿Nadaste con Seth aquí?—Pregunto Alanna limpiándose la cara.
—¡Jamás!—Dijo Marina ahogándose con las bayas.
Alanna río y tomó las hojas donde habían echado las bayas, usó sus poderes para crear un pequeño cáliz sobre el agua y así poder estar comiendo dentro.
—Es sorprendente lo rápido que estás yendo con tus poderes, Ally.—Dijo Marina.
—Es todo gracias a los muchachos, aparte no es como que tengamos mucho tiempo para desperdiciar Mary.—Dijo Alanna mostrándole su muñeca .
—La marca está por llegar a tu antebrazo, no nos queda mucho tiempo.—Dijo Marina preocupada.
—Tranquila, lo lograremos.—Dijo Alanna tomándola de la mano. —Al parecer Profetus encontró que al encarcelarla en su propia prisión su maldición desaparecería, junto a todas las que ha lanzado.—Agregó.
—Entonces con más motivo meteremos a esa desgraciada a la prisión de tu padre.—Dijo Marina cerrando su puño.
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Hasta el fondo del mar
FantasyUn romance mitológico que puede terminar en la destrucción de una civilización o en la creación de una nueva era. Hay secretos que el agua transporta mejor que un humano, el mar contiene los secretos de todas las personas que alguna vez han vivido e...
