Capitulo 23

32 9 5
                                        

Marina y los hermanos observaban con tristeza a Alanna, estaba comiendo pero tenía la vista en el suelo. No le gustaba el sentimiento que sentía en el pecho estaba a punto de caer en lágrimas cuando escuchó una voz.
—Ally, es entendible que él se comporte así, no quiere perderte.—Dijo Marina. —Yo tampoco estoy feliz de que te arriesgues de esta manera pero si hay algo de lo que estoy segura es de que lo lograras.—Dijo levantándose. —Eres la persona más necia y testaruda que conozco, sé que lograrás igualarlos y lograr el hechizo.—Dijo abrazándola.

Alanna quiso agradecerle por sus palabras pero tenía un fuerte nudo en la garganta que le impedía hablar, en el momento que sintió los brazos de su hermana se echó a llorar y le respondió el abrazo. Los hermanos se voltearon a ver y ambos se pararon y se unieron al abrazo.
—No tienes nada que temer Alanna, no estás sola, estaremos a tu lado en cualquier momento.—Dijo Profetus tratando de consolarla.
—Se que no lo parece pero somos muy fuertes hermanita.—Decía Seth tratando de hacerla reír. —Nosotros haremos la mayoría del trabajo, ¿si?—Decia Seth.
—¿Les molesta si me uno?—Dijo Dorian recargado sobre un árbol.
—Ven aquí inútil, está así por tu culpa.—Dijo Marina jalándolo.

Alanna se encontraba en el centro de los cuatro, así se quedaron los cinco abrazados por un momento, transmitiéndose confianza y cariño.

Alanna:
[Mi miedo desaparece poco a poco, me alegro tanto de que Mary viniera con nosotros. Todos ellos están aquí...conmigo, bajo las circunstancias más extrañas me encontré rodeada de personas a las que ahora veo como mi familia. Los hermanos y Dorian nos reciben con los brazos abiertos a Mary y a mi, son mi equipo, mi familia...]

—Chicos...me están dejando sin aire.—Dijo Alanna.
—Que la apretemos escuche.—Dijo Seth.

Los cuatro la apretaron y gritó, se echaron a reír todos, se separaron y se sentaron para seguir comiendo. Dorian se sentó de nuevo al lado de Alanna y de la nada tomó su mano, y movió sus labios diciendo "lo siento"; ella le sonrió y él tomó su mano para darle un beso.
—¿Profetus, tienes el hechizo?—Preguntó Dorian de la mano de Alanna.
—Puedes apostarlo.—Dijo levantando un pergamino. —Viene con el conjuro escrito y las posiciones que debemos hacer.—Agregó.
—Ya veo, Perfecto.—Dijo Dorian —Muchachos empezaremos a practicar el hechizo alrededor de las 10 de la noche con objetos pequeños después con pescados.—Decía Dorian.
—¿Y que haremos nosotras?—Preguntaron ambas.
—Alanna necesito que entrenes con chango, necesita volver a pelear, cuerpo a cuerpo y con armas.—Explicaba Dorian. —Y mañana empezarás a practicar el hechizo con nosotros.—Agregó.
—¿Y que haremos mientras anochece, capitán?—Preguntaba Seth.
—Estaremos peleando contra Alanna, cada uno de nosotros tiene estilos diferentes de combate.—Decía Dorian. —Eso le servirá mucho para entender mejor sus poderes y saber actuar mejor.—Agregó.
—¡Bueno que estamos esperando! Acaben de comer puercos.—Gritó Marina.
—Alguien está muy ansiosa por volver a la acción.—Decía Seth empujándola.

Marina se volteó y le dio un puñetazo en el brazo, este soltó un pequeño gemido de dolor. Los cinco terminaron de comer rápidamente y bebieron un poco para pasarse la comida.

Alanna se levantó y se dirigió al cuadrilátero, los muchachos se dirigían detrás de ella y estaban listos para atacar.
—¿No creen que tres a uno es una pelea injusta?—Dijo Marina viéndolos. —Van a sobrecargarla idiotas, dos de ustedes bájense del cuadrilátero.—Dijo Marina regañándolos .
—Tiene razón Marina, podríamos empezar con tu entrenamiento de una vez también.—Dijo Seth bajándose.
—Oh no, a donde tan rápido.—Dijo Dorian jalándolo de las orejas. —Pelearás tu con Alanna, Profetus y yo entrenaremos a Marina por mientras.—Decía aún jalándolo.
—Maldita sea...—Decía Seth suspirando.
—Vamos hermanito...—Decía Alanna con sus puños levantados.

Hasta el fondo del marHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora