Dorian huía de la pelea molesto al igual que Kristaphoros. Veían por las ventanas que era lo que estaba pasando y no lograban ver nada más que humo.
-¡Mierda!-Gritaba Dorian molesto mientras nadaban.
-La desesperación, el odio y la sed de sangre, emociones que crecen por segundo, ¿no lo crees "sobrino"?-Decía Killar mientras Dorian lo arrastraba.
Dorian jalo sus cuerdas y de un movimiento lo pego a la pared furiosamente, Killar se reía de él en su cara mientras Kristaphoros intentaba de cifrar que estaba pasando.
-Supongo que no fue de tu agrado ver al amor de tu vida morir, espera fue una ilusión solamente.-Reía mientras veía la rabia en su vista.
-Mi pesadilla también fue obra tuya alimaña asquerosa.-Decía Dorian tomándolo del cuello.
-Ya veo porque te estima mi hermano.-Dijo entrecortado. -Me recuerdas a tu madre, igual de...salvaje.-Agregó.
-¡No te atrevas hablar de mi madre!-Grito apretando más su cuello.
-Dorian, detente.-Dijo Kristaphoros tocando su hombro. -Eso es lo que quiere recuerda, quiere marcarte con su muerte.-Agregó.
Dorian soltó su cuello y lo dejó caer, dejó su mano marcada por todo su cuello. Se giró furioso aun con la mano de Kristaphoros sobre el.
-No dejes que tus emociones te nublen Dorian, tenemos que salir de aquí y saber que esta pasando con todos los de afuera.-Dijo apretando su hombro.
Dorian se giró soltando el agarre de Kristaphoros y pateo en las costillas a Killar este gimió de dolor.
-Mereces eso y más...-Dijo dándole la espalda. -Esto es un último regalo de Hécate por lo que veo.-Dijo nadando hacia las ventanas.
-Tienes razón aún hay rastro de su magia, esto debió hacerlo hace años.-Agregó Kristaphoros.
-La magia puede entrar al palacio...pero no salir.-Dijo Killar orgulloso. -Y tus pesadillas muchacho, no fueron hechas por ella. Fueron un regalo de otra bruja, la cual ya está muerta por supuesto.-Agregó.
-Sin vergüenza, la mataste.-Respondió Kristaphoros.
-Hécate había sido encarcelada necesitaba un plan b.-Dijo alzando sus hombros.
-Y gracias a tu incapacidad mágica, conseguiste a alguien que hiciera magia por ti hermanito, que sorpresa.-Decía apretando sus puños.
-Kristaphoros, se como salir de aquí.-Dijo Dorian.
-Alardeas muchacho, no hay forma de salir de aquí.-Dijo altanero Killar.
-Subestimas el poder de Dorian hermanito y peor aún, subestimas el mío.-Replicó Kristaphoros fulminándolo.
-Será difícil al no ver el lugar pero podemos teletransportarnos.-Explicaba el.
-Buena idea Dorian.-Palmeó su espalda en reconocimiento. -Visualiza a Alanna, será más fácil teletransportarnos así.-Agregó.
Dorian creó un látigo y jalo a Killar hacia ellos, ambos comenzaron a conjurar en voz baja mientras hacían posiciones de manos al mismo tiempo, comenzaron a escuchar que personas venían.
-¡Guardias!-Grito Killar.
Ambos se apresuraron a acabar y en ese momento se abrió un portal anaranjado, entraron los tres y vieron que se encontraban en los jardines del reino.
Vieron a Alanna y Marina peleando contra varios mercenarios, tenían cortadas en sus brazos y rostros pero parecía no importarles. Su vista se desvió y vieron a la reina Amara junto a Seline sanando a los ayudantes del palacio.
Enseguida vieron como de la nada salió una mujer girando con sus espadas y cortando a dos mercenarios de un golpe. Hipólita se encontraba defendiéndolas mientras los sanaban.
-Dorian...-Murmuró Seline mientras sanaba el abdomen de un señor. -¡Dorian!-Grito haciéndolas a todas voltear.
Alanna en ese momentos se giró y vio a su pareja, sintió como una sensación de adrenalina intoxicaba su sangre. Blandió su espada contra uno de los mercenarios y brincó girando para patear la quijada de otro. Dos hombres la sujetaron mientras dos la golpeaban.
Marina lanzo su espada en contra de uno de ellos y Alanna golpeó al que estaba frente a ella con su cabeza haciendo caer, una vez en el suelo de una patada le giró su cabeza dejándolo inconsciente.
-Tiene que salir de aquí, reúnase con los demás.-Dijo Dorian entregándole a Killar.
-Dorian...-Dijo Kristaphoros.
-Usted es el rey, déjenos encargarnos de esto. Regresen al campamento, manden a seis compañías más y evitaremos que más sangre inocente sea derramada.-Pidió Dorian.
-Serás un gran rey algún día Dorian, seguiré tus órdenes.-Dijo desapareciendo.
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Hasta el fondo del mar
FantasiUn romance mitológico que puede terminar en la destrucción de una civilización o en la creación de una nueva era. Hay secretos que el agua transporta mejor que un humano, el mar contiene los secretos de todas las personas que alguna vez han vivido e...
