Capitulo 15

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Alanna:
[Esa voz...puedo jurar que es de Dorian, mis ojos aún se están acostumbrando de nuevo a la luz, no veo muy bien.]

—Dorian!—Grito Alanna. —Estoy encandilada no puedo ver.—Exclamar terminando en los brazos de Dorian.
—Tranquila, aquí estoy.—Dijo Dorian sujetándola, pero ya no como antes.

Alanna:
[Su forma de hablarme cambio y todo es por mi culpa, lo lastime y no lo culpo pero arreglare esto Dorian, dame la oportunidad y no te fallare.]

—Dorian, tengo que hablar contigo.—Dijo Alanna tallándose los ojos.
—Tranquila Alanna, se lo que dirás y no es necesario. Tártaro te acompañará de regreso a Creta.—Dijo Dorian serio.
—¡No! No me iré sin antes decirte lo que tengo que decir.—Dijo Alanna recobrando su vista.
—Te escuchó.—Dijo Dorian soltándola.
—Se que te lastime y eso jamás me lo perdonaré pero me ayudaron a ver dentro de mi y...—Dijo Alanna. —Argh olvídalo, no puedo expresarme.—Dijo Alanna molesta pensando.

Alanna se relajó, y se levantó para besar a Dorian, sus labios se juntaron y encajaban a la perfección como si sus bocas hubieran sido hechas a la medida, Dorian tardó un momento en seguir el beso porque no lo vio venir pero se dejó llevar y juntó el cuerpo de Alanna contra el suyo. Fue un beso lleno de promesas y verdades.
—No se si lo hice bien pero quería intentarlo, Dorian será difícil para mi pero a tu lado nada es imposible, aprenderé y me adaptaré. Ahora no te veo lejos de mi y cuidado donde tú quieras engañarme con alguien, conocerás la verdadera ira de una amazona.—Dijo Alanna.
—Princesa, puedo con tu ira y más.—Dijo Dorian acomodando sus cabellos sueltos.—Lo hiciste Perfecto Alanna, ¿que te hizo sentir más segura?—Pregunto Dorian aún pegado a ella.
—Tu madre, me trajo aquí y me mostró el árbol de las almas; el árbol me hizo entrar a lo más profundo de mi ser y me mostró lo que tendría a tu lado.—Dijo Alanna recostandose en su pecho. —Y esperare con ansia que todo lo que ví se vaya cumpliendo, ninguno de los dos podría ser realmente feliz sin el otro, y tampoco quiero atreverme a buscarla en otro lado.—Dijo Alanna.
—Oh mi madre, ella siempre ha tenido una fuerte conexión con los espíritus, puede ver cosas antes de que pasen y el árbol solo la ha ayudado más.—Dijo Dorian poniendo su cabeza sobre la de Alanna. —Supongo que vio venir lo qué pasó antes y supo que tendría que intervenir, me alegro que lo haya hecho, si no me hubiera visto forzado a pelear por tu amor hasta el final de mis días.—Dijo riéndose.
—¿Harías eso por mi?—Se levantó riéndose Alanna.
—Iría hasta el fondo del mar por ti Alanna.—Dijo Dorian clavando sus ojos en ella.
—El azul de tus ojos me tranquiliza.—Dijo Alanna sonriéndole.
—A mi el verde de tus ojos me enloquece.—Dijo Dorian en una voz suave. —Quiero aprovechar este momento, antes de que te vuelvas arrepentir para darte un regalo.—Dijo Dorian sacando algo de su traje.
—Jamás volverá a pasar eso, lo qué pasó hoy fue una lección de vida para mi.—Dijo Alanna atenta.

Dorian sacó la concha que ellos habían juntado el día anterior, ya no eran dos piezas ya se habían fusionado y creado una concha completa, le pidió que cerrara los ojos y que no hiciera trampa.
—Quiero que esto, sea una promesa entre los dos. No importa cual fuerte sea la marea, nadaremos juntos siempre contra ella.—Dijo Dorian abriéndola. —Espero y te guste.—Dijo Dorian mostrando el hermoso collar verde que había hecho horas antes.
—Dorian...no debiste.—Dijo Alanna soltando una lágrima.
—Princesa...quiero pensar que lloras de felicidad o tan pronto te harte.—Dijo Dorian burlón.
—Ya extrañaba que me llamaras así, me comenzaba acostumbrar a que me llamaras por mi nombre.—Dijo Alanna limpiándose. —Y no, lloro por felicidad porque no puedo creer que por poco pierdo este hermoso romance por mis estupidos miedos.
—Te llamaba por tu nombre porque quería que vieras que mi compromiso contigo era verdad y no un juego, princesa es tu apodo pero creo que ahora serás...mi princesa.—Dijo Dorian sacando el collar. —¿Puedo?—Pregunto Dorian.
—Claro.—Dijo Alanna dándose la vuelta y levantándose el cabello.
—Listo...—Dijo Dorian poniendo sus manos alrededor de su cadera y depositando un suave beso donde el cuello y los hombros se juntan.

Hasta el fondo del marHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora