El abrazo termino y estuvieron platicando un rato todos juntos, Kristaphoros les platico el drama que su madre había hecho y ella negaba todo. Pasaron alrededor de dos horas juntos, el mostraba el mismo interés y afecto en Marina que el que mostró por Alanna.
El le hacía preguntas sobre su infancia y entrelazaban pláticas divertidas los cuatro sobre momentos vergonzosos de las niñas cuando eran pequeñas. Al poco rato comenzaron a bostezar y fue cuando decidieron que deberían dormirse.
—Tranquilas hijas mía, a partir de ahora tendremos el tiempo del mundo para estar juntos.—Dijo Kristaphoros.
—Se los prometemos.—Agregó Hipólita.
Las chicas asintieron dándoles un abrazo, ambas se pararon de la cama y sus padres las miraron confusos.
—Necesitan privacidad y dudo que quepamos los cuatro aquí.—Río Alanna.
—Buenas noches mamá y papá.—Dijo Marina regalándoles una sonrisa para salirse.
—Me gusta como suena.—Dijo Hipólita.
—¿Donde dormirán niñas?—Pregunto Kristaphoros.
—Dormiremos aquí tranquilos.—Dijo Alanna.
Alanna se despidió y cerró la puerta, Marina se encontraba esperándola en la sala, en un abrir y cerrar de ojos su vista estaba nublada por las lágrimas.
—¿Mary...que tienes?—Dijo Alanna arrodillándose a su lado.
—Sigo sin creer que tengo un padre, Ally nuestras vidas han cambiado tanto en estas semanas.—Decía tomando sus manos.
—Te entiendo Mary, pero ha cambiado completamente para bien.—Dijo abrazándola.
—Estoy de acuerdo contigo.—Murmuro respondiéndole el abrazo. —Por cierto, ¿dormirás aquí Ally o dormirás con el pescadito?—Agrego.
—Creo que dormiré con Dorian, así duermas más tranquila en el colchón extra que tiene el aquí.—Decía Alanna yendo a buscarlo.
—Ya veo.—Asintió ayudándola. —Vaya son pesados.—Río dejando caer el colchón.
—Aunque si durmieras con Seth apuesto que estarías más cómoda.—Murmuro alzándole la ceja.
—Okey Ally es hora de que te vayas.—Decia empujándola a la puerta.
—Descansa hermanita.—Río saliendo de la habitación.
Marina:
[¡Es una idiota! Aunque realmente me gustaría, no había pensado en eso ahorita pero anoche me sentí tan relajada gracias a los efectos pero también gracias a él, a su calor, a su tacto y simplemente a él...]
Alanna comenzó a checar en la habitación que estaba enfrente y la que estaba alado de Dorian, y no había señal. Continuó abriendo otras siete puertas hasta que dio con la habitación en la que estaba el.
Dorian se encontraba tumbado boca abajo, con el mismo par de pantalones de algodón, su camisa estaba tirado en el suelo y gran parte de su cabello le cubría la cara.
Alanna nado hasta la cama y se acostó en la espalda cálida de su novio, deslizó sus manos para poder abrazarlo y dejó un beso debajo de su cuello.
—¿Princesa...?—Murmuró Dorian.
—Durmámonos cariño.—Dijo Alanna en su espalda.
Dorian se giró para destender los edredones de la cama, Alanna se metió debajo de las sábanas y recargó su frente sobre el pecho de Dorian.
—Buenas noches princesa.—Murmuro dándole un beso en la cabeza.
—Descansa cariño.—Dijo acurrucándose en el.
La noche terminó y los rayos del sol tocaban la superficie, poco a poco el azul oscuro de los pasillos se convertía en un azul más claro y los tonos dorados brillaban más que nunca.
Dorian llevó a las chicas donde acordaron de verse con los hermanos, almorzaron rápidamente y salieron a la superficie.
Habían pequeñas montañas en la superficie sobre los campos a las afueras del reino, ahí se encontraban los hermanos parados en la orilla esperándolos.
El cielo era gris y nublado, se acercaba mal tiempo en la superficie, solamente esperaban que esos disturbios no fueran a causarles problemas dentro del agua.
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Hasta el fondo del mar
FantasíaUn romance mitológico que puede terminar en la destrucción de una civilización o en la creación de una nueva era. Hay secretos que el agua transporta mejor que un humano, el mar contiene los secretos de todas las personas que alguna vez han vivido e...
