#Mía
- Hola mi amor, no sabes cuanto te he echado de menos - le susurro a mi bebé mientras le dejo un pequeño beso en su manita. Él se ríe a carcajadas de felicidad, y yo sonrío.
- Tienes un hijo precioso, Mía. Se parece tanto a... - pero se calla y agacha la mirada.
- A su padre, Cloe. A Marcos. Puedes decirlo, no me voy a lanzar hasta ti para pegarte ni mucho menos. Es un hecho que mis hijos han sacado físicamente los genes de su padre, nadie dudaría de ello.
- Sí. David sin embargo es clavadito a su padre pero también se parece mucho... a su madre - susurra esto último como con pena. Y enseguida siento lástima por ella, ¿como he pasado de casi odiarla a empatizar con ella?
- ¿La conociste? - pregunto sin saber dónde me estoy metiendo. Lo mismo debería de cerrar el pico ya y alejarme de ella.
- No, solo la conozco por fotos. Raúl la tiene siempre presente.
Miro la escena detenidamente. Cloe, la chica que me ha hecho sentir fea, insuficiente, poca mujer, ahora está frente a mí de lo más vulnerable y con las lágrimas en los ojos mientras mira a un niño que no es suyo como si fuera un diamante que en cualquier momento se vaya a romper. No sé si puedo soportar esto, sé que hemos avanzado bastante la una con la otra, pero no sé si tengo el valor suficiente como para ponerme a ejercer de amiga y consolarla después de todo lo que hemos pasado.
- Cloe hija, Raúl te llama. Está en la cocina picando algo - interviene mi suegra mientras se sienta a mi lado.
- Oh, voy. ¿Te puedo dejar a David un rato? - pregunta ella dudosa. ¿De verdad tiene tan poca confianza con Eva después de todo lo que han vivido juntas?, Eva se encariñaría hasta de un lápiz.
- ¡Claro cariño! ¡Tráeme aquí a mi nieto!
Cloe se lo deja en brazos, y Eva lo recibe y acomoda tal y como tengo yo a Evan sujetado. Cloe se marcha de la habitación, y yo miro fijamente a ese niño pensando en la vida que le va a tocar vivir si Marcos acaba hundiendo a su hermano para que nos deje en paz.
- Es un niño muy alegre -digo sin dejar de mirar al que sería mi único sobrino político.
- Sí, la verdad es que si. Suerte que no se da cuenta de lo que pasa a su alrededor - dice mi suegra haciéndose la que no sabe. Pero yo sé que algo me está dejando caer.
- ¿Qué pasa Eva? - ella me mira dudosa. Parece que no sabe si contarme lo que tiene entre manos o no.
- El otro día Raúl estuvo hablando conmigo.
- ¿Y...? - digo incitándola a hablar.
- ¿Y te acuerdas de que te dije que Cloe y mi mari - se auto corrige - e Ignacio, se llevaban muy bien?
- Sí, ¿qué pasa? - pregunto intrigada. ¿A dónde quiere llegar con todo esto?
- Hablando el otro día con mi hijo Raúl, me dijo que Cloe y ella se conocían de mucho antes. Fueron novios siendo apenas niños, mucho antes de que Raúl decidiera irse. Raúl pensaba que Marcos estuvo con ella por ese motivo, para molestarle. Supongo que por eso le caía tan bien a Ignacio, siempre ha sido su favorito.
Yo me muerdo la lengua para no decirle que ese es el menor de los motivos. Que su exmarido se llevaba así de bien con esa mujer porque hacía negocios ilegales con su padre. Pero eso a mí no me incumbe.
- Eva, si me disculpas tengo que ir al baño. Dejaré a Evan aquí - le digo mientras tiendo a mi hijo en el amplio sofá, que se ha quedado sopa escuchándonos hablar.
- Claro cielo.
Salgo a paso ligero en busca de mi chico. Las piezas de puzzle acaban de encajar perfectamente en mi mente y tengo que contárselo. Necesito contarle todo lo que sé hasta ahora. Así que ando por toda la casa, veo a Ramón hablando con Raúl y con Cloe en la cocina, a los niños correteando por ahí, al servicio limpiando, hasta que por fin encuentro a Marcos en la entrada de la casa, apoyado sobre el capó de nuestro coche fumando. Tan jodidamente guapo, que me entran ganas de correr y tirarme a sus brazos para comérmelo a besos.
- Necesito que me escuches porque te voy a contar algo que he querido contarte desde ayer, pero que no me ha dado tiempo - el asiente. Parece haber dejado todos sus pensamientos de lado para centrar su atención en mi.
- Te escucho, nena.
- Bien.
#Flashback
- Mía, espera.
- ¿Qué quieres? - le digo mirándole fijamente a los ojos. Parece ocultar muchas cosas en ellos.
- Si en algún momento te he incomodado o algo. Lo siento, yo ya lo he entendido - me dice de lo más arrepentida.
- ¿Qué has entendido? - le pregunto. Aunque sé a qué se refiere exactamente, quiero escuchárselo decir de sus propias palabras.
- He visto como Marcos te mira, y q mi no me ha mirado así nunca. Ni siquiera en el mejor momento de nuestra relación. Bueno, creo que relación solo lo puedo llamar yo, porque él estaba tan obsesionado contigo que era como si tuviésemos una relación de tres. Incluso aunque estuvieras a kilómetros.
Wow, vaya. Que pedazo de confesión.
- ¿Porqué me cuentas esto ahora? ¿Es que ya no vas a estar detrás de Marcos? - le pregunto cruzándome de brazos. Lo mismo me estoy pasando, pero no estoy diciendo ninguna mentira. No se aleja de él ni conmigo en el mapa.
- No, lo siento si lo ha parecido.
- Está bien - digo sintiéndome mal enseguida por mi forma de dirigirme a ella. ¿Dónde han quedado mis modales?
- Quiero que sepas que ahora que vamos a ser familia, quiero llevarme bien contigo. Y prometo no acercarme más a Marcos, sé de sobra que quién se meta entre vosotros dos solo pierde el tiempo. Además, yo ahora estoy feliz. Estoy con un hombre que me quiere de verdad, y tengo lo que siempre he querido tener. Un hijo.
Yo la miro sorprendida. Estoy impactada con todas sus confesiones. Hay que tener mucho valor para encararme, para encarar así a cualquiera. Sabiendo que digas lo que digas vas a perder.
- ¿Seguro que esto no lo haces para estar más cerca de mi marido? ¿De verdad quieres a Raúl? - susurro casi con miedo de lo que pueda contestarme.
Ahora no somos enemigas ni rivales, solo somos dos mujeres tratando de sellar la paz entre nosotras. Y me lo demuestra cuando escucho una pequeña risa por su parte.
- Claro que lo quiero. Le quiero desde el primer día en que le vi. Es como si lleváramos una vida juntos.
Una vida juntos. Una vida juntos. Se repite continuamente en mi cabeza.
#Fin del flashback
Tengo que hablar con Marcos ahora mismo.
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TUYA (III)
RomantizmTERCERA PARTE DE "Eres mía, preciosa" Después de todo lo sucedido en la vida de Mía y de Marcos, parece que el amor ha ganado... ¿O todavía es muy pronto para saberlo? Atención. Esta es una novela hecha única y exclusivamente por mí, no se admite e...
