Desde que Jotaro Kujo despertó su habilidad Stand, su vida fue condenada por el destino a no volver a ser la misma. Primero comenzando por encaminarse a un largo viaje de cincuenta días por todo el mundo con el fin de salvar la vida de su madre, y g...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Raiser estaba luchando contra Akeno y Rias, recibiendo cada ataque de lleno sin parar de reír ya que no había forma de vencerlo. Todas las partes que le eran amputadas, se volvían a regenerar gracias a sus llamas. Parecía que tenía la ventaja cuando Grayfia anunció que el resto de sus piezas habían sido eliminadas por completo.
—¡¿Qué carajos?! ¡¿Cómo pudieron derrotar a todas mis esclavos tan rápido?! —cuestionó enojado mientras esa arrogante sonrisa se borraba de su rostro.
—Ara ara, parece que el resto se dirigen hacia acá —mencionó la pelinegra mirando desde la azotea como los demás se acercaban desde la lejanía.
—¿No crees que nos subestimaste por completo, Raiser? Nosotros seguimos completos mientras que tú te has quedado solo, ¿qué vas a hacer ahora? —Rias miró a su prometido con una sonrisa desafiante que solo fastidió al hombre.
—Heh. Perdí la calma un momento porque mi plan no salió como quería pero estoy bien. Solo yo mismo soy suficiente para acabar con todos tus esclavos —respondió observando a las dos chicas con una mirada llena de arrogancia y confianza—. A ustedes dos ya les queda poca magia, ¿no? No importa si su alfil cura sus heridas, terminarán cansadas tarde o temprano. Ustedes son las más fuertes así que tus miserables sirvientes no serán rivales para m...
—¡Oye, idiota!
Raiser que fue interrumpido, se giró con molestia al escuchar esa voz tan calmada que le irritaba. En efecto, era el peón que lo había tratado como alguien inferior y se había burlado de él, Jōtarō Kūjō.
A un lado suyo, estaba Koneko y Kiba. Ahora todo el séquito de Rias estaba reunido en el mismo punto para comenzar a pelear contra ese único rival que era la amenaza principal.
—¡Puede que seamos oponentes en este Rating Game pero aun así soy superior a ti así que debes respetarme, sucio esclavo!
Jojo le dio la espada y miró a Rias y Akeno que tenían sus ropas destrozadas notando en sus miradas que estaban agotadas.
—Les queda poco poder mágico, ¿no? Bien, déjame el resto a mí. Yo me encargaré de ese imbécil.
—Jōtarō-kun, me gusta tu coraje pero... ¿No deberíamos hacer equipo todos nosotros?
—Lo resolveré por cuenta propia, esto es personal. Me disgusta su voz.
—Pero Jojo, él es inmortal... Ningún ataque nuestro le ha hecho daño —habló esta vez su ama preocupada.
—No me importa.
—Ah... —Solamente suspiró resignada. Sabía que era imposible hacer desistir de una idea a Jōtarō—. Está bien, pero usa tu Boosted Gear y promoción a Reina.
—No usaré eso.
Todos sus compañeros se sorprendieron cuando lo escucharon decir algo tan imprudente como eso ya que creían que él no tendría posibilidad de no usar todo su poder.