ochenta y siete

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En el exterior, la lluvia no cesaba, golpeaba la ventana casi con violencia y los rayos iluminaban la habitación cada tanto, la luz se había cortado a causa de la tormenta y eso los dejaba en la oscuridad.

Un fuerte trueno despertó a Minho de golpe, haciéndolo abrir los ojos con miedo, miró hacia la exterior y suspiró, sintiendose algo ridículo por tener miedo de una tonta tormenta.

Se levantó para cerrar correctamente las cortinas del cuarto, como si eso pudiera aislarlo de la tormenta.

— M-minho... — escuchó murmurar a sus espaldas, miró sobre su hombro a su novio, Changbin tenía las orejas bajas con miedo, sus ojos se apretaban y se acurrucó en posición fetal sobre las sábanas, se abrazó a sí mismo y tembló un poco con lo que Minho pensó que era el comienzo del llanto.

— ¿Binnie? — el humano se acercó a él, sentándose a su lado en la cama, acarició su muslo con cariño, pero se detuvo al escucharlo llorar con pánico.

— N-No... No me to-ques... — el híbrido habló con miedo, Minho dudó un momento en si estaba despierto o no, lo vió temblar furiosamente mientras apretaba sus párpados —. M-minho... Quiero ir con Minho...

— Bin, Changbin — el castaño colocó sus manos sobre sus hombros, a lo que el híbrido se apartó de golpe, despertando finalmente, las lágrimas brillaban en sus ojos y miró a su alrededor asustado, hasta encontrar al humano, quien  se acercó a él y lo abrazó —. Ya estás conmigo, gatito... — murmuró, Changbin escondió su rostro en su hombro y su cuerpo se sacudió por el llanto otra vez, Minho lo abrazó con firmeza —. Bebé, bebé... Bin, estás a salvo...

Changbin asintió, lo sabía, abrazó la cintura de Minho y se hundió un poco más en su pecho.

— Binnie... Hicieron más que solo golpearte, ¿Verdad?

Changbin permaneció en silencio.

— Changbin, ¿Que te hicieron?

El híbrido tuvo miedo de decirlo, le daba vergüenza.

— M-Me... Enviaban a cuartos, y luego aparecía algún hombre... Y-Y... Me hacían cosas.

Minho tomó su rostro y lo alzó, sus ojos estaban cargados de vergüenza y miedo, el humano limpió sus lágrimas, beso su nariz y junto sus frentes, mientras dejaba tranquilas caricias en sus cabellos.

— No volverá a pasar Changbin, ya estás conmigo ahora...

— E-Era lo mismo que tú me haces, Minho, pero se sentía feo y yo no quería — Changbin negó, su labio inferior tembló —. Y me bañaba luego pero... No sé quitaba.

— Pequeño... — murmuró Minho con dolor, lo abrazó de nuevo, se sentía molesto por eso, pero tenía que ser suave con Changbin y darle su apoyo, antes de ir a conseguir los nombres de cada uno de aquellos enfermos y el número de un sicario — ¿Cuántas... Veces fueron?

— T-Tres... — murmuró —. En la primera peleé y se fué, pero en las otras... No funcionó.

Minho lo atrajo más hacia él, casi sentándolo por completo en su regazo, buscó su mano y la tomó, entrelazando sus dedos de forma protectora

— No va a volver a pasar, Changbin, nunca más — murmuró Minho con cariño —. Y-Y lo siento por no protegerte... por no evitar que no pasara ni una vez.

Changbin negó.

— No es tu culpa, no es tu culpa...

— Si no me hubiera alejado de tí en ese incendio... No te hubieran separado de mí, lo siento.

— No, no — el híbrido negó, buscó los ojos del humano y los miró fijamente con seguridad —. Estabas ayudando a salvar más personas, estabas salvando a otros híbridos como yo... Y-Y lo mío es menor comparado a... La muerte de ellos.

— No digas eso, Changbin, no-

— Escucha — tomó sus mejillas —. Yo estoy vivo, y ellos están vivos también, gracias a que me dejaste y fuiste por ellos... Hiciste bien, y ahora todos estamos bien gracias a tí.

Minho lo miró sin saber que decir, no podía competir contra él, y sus palabras eran ciertas, sólo pudo mirarlo mientras lágrimas comenzaban a caer por sus mejillas y seguir rodando por las manos del híbrido, aún arrepintiendose por dentro de no haberlo cuidado y protegido lo suficiente.

Changbin se acercó hacia él, cortando toda distancia y besándolo lentamente, Minho correspondió, fue un beso algo amargo, algo triste, pero que consoló un poco a ambos, ya se tenían el uno al otro, ya estaban juntos como se debía, ya habían pasado lo malo.

Ya habían pasado lo malo.






Ya habían pasado lo malo

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