Escena extra

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CINCO AÑOS DESPUÉS

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CINCO AÑOS DESPUÉS

MAX

¡Papi! ¡Papi!

Me removí en busca de Liv.

—¡Papi! ¡PAPÁ!

Abrí los ojos de golpe y vi a una niña pelirroja de ojos azules mirarme expectante.

—¿Estás bien, cariño? —asintió y esbozó una sonrisa con pocos dientes que me hizo fruncir el ceño—. Entonces, ¿por qué gritas, Rosie?

—Te movías, ¿buscabas a mami?

—No...

Miré la habitación y fruncí el ceño.

—¿Dónde está la mamá? —esbozó una sonrisa encantadora que me estrujó el jodido corazón. Rose Henderson tenía ese poder en mí.

—Está hablando con la tía Jo. —miré sus manos y volví a fruncir el ceño.

—¿Qué haces con esas cremas, mi amor? —ella se encogió de hombros y me lanzó una mirada que decía claramente «Pero qué pregunta más estúpida haces, papá»

—No te quejas cuando mi mami te pone cremita en la espalda —dijo con la ceja alzada. Me mordí el labio para no reír.

—Ella lo hace porque eso me ayuda con mis cicatrices.

—Yo también te quiero ayudar, pero te moviste y ya no tienes sombra café en el ojo.

—¿Cómo que no tengo sombra café?

—¡Te moviste! —sonrió—. Pero no te preocupes, papi, mami tiene cremita. —dejé escapar un profundo suspiro. No era la primera vez que dejaba que Rosie me maquillara, no me importaba mucho la verdad. Si mi princesa era feliz, el resto me importaba una mierda.

Me terminé de sentar en la cama y miré a mi hija con adoración. Si Noah era una copia de mí, Rose era la de Liv.

—Bien, ¿cierro los ojos? —asintió y sus rizos se removieron en su espalda. Se acercó a mí y me dio un besito en la mejilla.

—¿Te dije que eres el mejor papi del mundo y que te amo mucho? —esbocé una sonrisa sintiendo que mi pecho se llenada de emoción. Amaba los te amo de mis hijos.

—¿Te dije que eres la mejor hija del mundo y que te amo mucho? —arrugó la nariz mientras esbozaba una sonrisa traviesa. La tomé entre mis brazos y la llené de besos. Rose soltó una carcajada que fue el símil de música para mis oídos.

—¡BOMBITA! —apareció de la nada Noah lanzándose sobre nosotros. Tenía siete años y si bien físicamente se parecía a mí, el carácter lo heredó de la madre. Noah y Rose eran tan parecidos a Olivia que las carcajadas jamás faltaron en nuestra casa.

Con Ella [COMPLETO LIBRO 1]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora