Se dió cuenta inmediatamente después de dejarte un beso en la frente recién despertaba, apenas iba a comenzar su día productivo cuando supo que tú estabas con fiebre.
Así que sin más, preparó un desayuno que tu estómago soportara, también paños y una cubeta con agua. Abrió las ventanas en su habitación y te cubrió con una manta en vez de algo más abrigadora. Te despertaste por el frío y buscaste algo que te brindara más calor, cosa que no encontraste.
-¿Cómo te sientes, querida? -Thoma se arrodilló a tu lado y abriste tus ojos con mucha pereza.
-Me duele... El cuerpo... Mi cabeza...
-Lo suponía. Pero no te preocupes, ya está aquí tu príncipe azul. -Dijo cubriendo tu frente con un paño húmedo.
-Te amo...
El chico se sonrojó, casi parecía que él estaba enfermo pero, sonrió hasta que sus mejillas dolieron y te abrazó por un costado bastante feliz.
-Yo te amo más, ___.
...
Tighnari:
El azabache se detuvo en cuanto te arrodíllate en el suelo. Era noche, ambos estaban en el bosque patrullando cuando decaíste de la nada y suspiraste con pesadez. Tomaste tu frente y apretaste los párpados.
-¿Qué pasa, ___?
-Nada... Nada. Solo me cansé un poco, no te preocupes.
Intentaste levantarte pero al instante viste borroso y caiste, aunque de no ser por los reflejos de tu novio hubieras chocado contra el suelo. Parpadeaste varias veces y viste el ceño fruncido de Tighnari frente a ti.
-Jeje, que lindo estás hoy, orejudo.
Él no muy convencido con tu torpeza, quitó su guante y tocó tu frente con su palma. Confirmó así que estabas con fiebre y no dudó en preocuparse bastante.
-Debió ser por eso de que en la tarde nos fuimos río abajo. Está bien, ___, no tienes que ocultarlo.
-No quiero preocuparte. -Respondes en tus pocas fuerzas.
-Es natural que lo haga, por algo te amo. -Contestó con una mínima sonrisa.- Te llevaré en mi espalda hasta el campamento.
-Pero, estoy muy pesada, ¿no?
-Tonterías, eres una pluma para mí.
Él solamente te indicó que te subieras a su espalda, con dificultad lo hiciste aún si te ayudó un poco. Por siguiente te sujetó bien de las piernas y emprendió el viaje lo más rápido pero suave que pudo. Llegando a la aldea solo se dedicó a ti hasta que mejoraras.
...
Mika:
Considerando las condiciones, no te sentías en posición de enfermarte pero dado el clima tu sistema inmunológico no tuvo de otra más que enfermarte para sacar todo lo malo.
Para peor era fuera de monstadt, en el campo abierto en un campamento improvisado por Varka y compañía.
Por otro lado no quisiste ser una carga para nadie y solo dijiste que no tenías hambre para la cena, así que solo fuiste a descansar. Estabas acampando algo lejos de los demás, sin embargo el rubio te notó distante y más cansada de lo normal. Sintió una corazonada y decidió que sería bueno ir a preguntarte que sucedía.
No respondiste, te dormiste inmediatamente así que Mika solo entró a tu carpa y te vió sudando a más no poder, respirando a fuerzas y sin nada de mantas encima. Asustado, se acercó a ti inmediatamente y tocó tu frente. Supo rápidamente lo que debía hacer por lo que sin más, preparó lo necesario para cuidarte esa noche.
Mika se quedó a tu lado, gracias a su visión cryo la pequeña carpa estaba más fresca y eso ayudó a bajar tu fiebre esa noche. Al despertar lo viste acostado a tu lado, con su mano tomando sin fuerza tu brazo.
Era madrugada, la fiebre había bajado considerablemente pero lo suficiente para poder decirle algo.
-Gracias, Mika.
...
Wanderer: (yo le puse Vanitas)
Se asustó ya que ya había vivido algo similar antes.
Era bastante tarde a decir verdad, ambos estaban acostados durmiendo. Al pelimorado le había contecido un mal sueño por lo que se despertó y respiró profundo antes de intentar volver a dormir.
Te echó una mirada que le dejó helado, estabas sudando frío, tu rostro caliente y mejillas rojas que pudo ver gracias a la luz de la luna.
Si algo sabía, es que debía actuar rápido. Se levantó de su lugar y fue por paños, agua y te destapó. Puso un paño húmedo en tu frente y luego tomó tu mano con su rostro preocupado, cosa que te arrepentirás de no ver cuando estés despierta. Pipipi
A la mañana siguiente te despertaste débil, la fiebre había bajado a algo leve por lo que pudiste levantarte a asearte un poco. Tu novio te ayudó en todo con un rostro serio, trató de ser discreto pero no podía evitar sentir un fuerte sentimiento en el pecho. Era como si fuera a revivir el pasado.
Menos mal todo eso paró por la tarde cuando la fiebre simplemente se fue.
...
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Get real
No estoy enojada ni nada (por lo del contexto) solo me dió risa escribirlo así xd