Contexto: tuviste una dura batalla y ahora estás realmente herida pero parece no importarte mucho, entonces Paimon preocupada nota que la casa de un conocido de ustedes está cerca y decide guiarte hasta ahí.
...
Paimon tocó la puerta con mucha rapidez, estaba desesperada por ser atendida rápido, sin embargo su querida amiga no era de apoyo.
-Tranquila, Paimon. No es para tanto... -Agarraste tu costilla media rota y simplemente sonreiste con toda la flojera del mundo.- Un sueñito y se acabó.
-¡Estás mal, mujer! ¡Alguien abra rápido la puerta por favor!
...
Dirucu & Kaya:
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El pelirrojo abrió la puerta una vez escuchó los fuertes golpes, detrás de él iba su hermanastro con curiosidad. Anteriormente ambos discutían de negocios pero fueron interrumpidos por el inconveniente en la puerta.
-¿Qué suce- -Diluc se quedó de piedra al verte a ti en tu peor momento, casi a punto de colapsar, y luego a una Paimon más preocupada que magdalena.
Kaeya se asomó y también se quedó de piedra al verlas ahí.
-Hola, chicos. Es una linda noche, ¿No creen?
Ambos hombres llamaron inmediatamente a las sirvientas y en un santiamén ya estaban ayudando a llevarte adentro. Diluc y Kaeya sujetaban de ti por ambos lados para evitar que cayeras mientras Paimon los seguía por detrás. Te sentaron en el sofá más grande y comenzaron a traer el kit de primeros auxilios.
-Amigos, estoy bien. Les digo que un sueñito y a dor-
Comenzaste a vomitar sangre como cascada, tu compañerita comenzó a gritar mientras los chicos entraban en pánico y apuraban a las chicas que te curarían. Cuánto antes mejor, digo yo.
-Debemos sacarte la camisa ahora mismo y ver esa fractura.
-Ah, de acuerdo. -Y te quitaste esa prenda sin importarte nada en el mundo frente a todos.
Hubo un choque de temperaturas enorme, o era Diluc calcinandose o Kaeya congelándose. Ambos tenían un rubor enorme y subieron rápidamente a la segunda planta. Se quedaron al menos en el balcón del gran salón donde solo verían tu espalda y eso ya era mucho pedir.
-No deberíamos ver.
-Pero, ¿y si ocurre algo peor? Tenemos que estar cerca. -Kaeya comenta a su hermanastro quien sabía que tenía razón.
-Ahora necesito que te retires el sostén... -Escucharon la voz de la mayor de las chicas.
Los dos voltearon inmediatamente y simplemente se quedaron a escuchar, más no a ver.
...
Ayayo & Thomas:
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Esta vez entró gritando como loca a la residencia Kamisato y los presentes en el patio de la hacienda te hicieron pasar con mucho cuidado.
A Thoma se le cayeron los Mochis que llevaba encima cuando te estabas casi desintegrando en brazos de los jardineros, entonces él inmediatamente corrió a socorrerte y los que anteriormente te traían buscaron a la médico familiar. El chico te cargó en sus brazos seguido de Paimon quien con sus gritos alarmó a Ayato que solo estaba en su habitación terminando sus deberes.
El líder Kamisato apareció y cuando te miró, le sonreiste e hiciste un seño de amor y paz con las manos antes de desmayarte en brazos de Thoma, los cuales estaban muy acogedores.
Ayato guió a su ayudante hasta una habitación con un futón preparado y ahí te recostaron. Las sirvientas llevaban paños y algunos cubos con agua para comenzar a limpiar las heridas en lo que la médica entraba a la residencia.