Contexto: encuentras a un cachorro lastimado que se convertirá en un lobo más grande que tú. (No es literal, solo fue una metáfora).
Parte 2.
...
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-Parece que ya estás listo para comenzar a entrenar físicamente. -Aparecí en el salón de clases de Razor una vez salió su último profesor del día.
El chico se levantó de su asiento y caminó hacia mi rápidamente, una vez puesto frente a mi me miró atentamente y me vio hacer gestos. Lo estaba examinando a detalle para ver sus puntos a favor y los que probablemente debería trabajar más.
Gracias a la buena alimentación y desparasitación logré que tomara masa muscular, pero aún no lograba darle una altura acorde a su edad. Por el momento diría que su complexión es la de un niño de trece años, solo necesita comenzar a estirar sus músculos y así comenzará a darse el estirón se supone debió haber tenido hace mucho. Quiero pensar, no soy experta en el tema pero mi padre así me entrenó y eso me ayudó a crecer.
-___ pensar mucho. ¿Suceder algo?
Aún su vocabulario no se ajustaba del todo, pero ya era capaz de entablar una conversación conmigo y ya podia responderme cosas como si o no, no sé, me gusta, no me gusta, estoy bien, me duele, etc.
Acaricié su cabello y negué con la cabeza.
-Te haré un chico grande y fuerte. Serás popular entre las chicas de tu edad, te van a querer mucho y te pedirán matrimonio.
-Uhh... -Bajó la mirada indeciso pensando qué decir.- Yo no... Querer chicas... Solo ___...
-Razor, yo soy una chica.
-Pero ___... ___ ser especial. Fuerte y poderosa, muy buena.
Sonreí tiernamente y llevé mi mano al corazón, no podía con tanta dulzura de su parte.
Hasta ahora Razor no había salido mucho de casa y yo tampoco más que para asuntos políticos, pero realmente solo era entrar por salir y no desviarme a otros lugares. Me había estado enfocando mucho en cuidar del chico y eso me ayudó a terminar mas rápido pendientes y solicitudes que tenía archivadas.
La costurera había echo un gran trabajo confeccionando ropa para el chico, incluso le enseñó que usar en cada momento y cómo debía hacerlo. Eso me ayudó bastante ya que yo no soy muy buena explicando ese tipo de etiquetas, solo las conozco y de vez en cuando las cumplo. En fin, por hoy lo dejaría descansar pero ya tenía preparado la lista de rutinas para empezar y las técnicas que le enseñaría principalmente, todo para dar un enfoque que no lo haga sentirse abrumado.
Después iré más brusca y agresiva para acostumbrarlo a depredadores más fuertes, peces gordos y bárbaros de la montaña. Usaría ese mismo nivel para enseñarle una vez aprenda lo esencial para levantar un arma y proteger su vida.