Un chico bastante alto corre hacia ti con una enorme sonrisa, y oh, ¿eso es una caja de...? Piensas con el ceño levemente fruncido, hoy se veía de lo más animado tu pareja y casi siempre debías esperar algo nuevo por parte de él. Más no esperabas "esos" dulces tan famosos últimamente.
-Hey, que hay. -Respondes tranquilo viendo cómo llega a ti.- Te veo muy animado.
-¡Sip! Es porque compré esto y quise probarlo contigo. -Sonríe nuevamente y saca un pocky a la vez que habla.- Será divertido, anda.
-No lo dudo, pero...
-¿Pero?
No puedes evitar mirarlo con una mínima sonrisa de lado, disfrutando que está en esos momentos que parece un niño emocionado. Querías sacarle una foto pero sería imprudente en ese momento, así que sencillamente tomaste el pocky de sus manos y lo pusiste en su boca.
-Ya sé de qué va el juego, pero si yo gano me das quinientas moras.
-¡Acepto! -Responde determinado y un poco difícil por el dulce en sus labios.
Entonces ambos se acercaron y tú tomaste el otro extremo de la galleta, así comenzando a acercarse lentamente. Ambos estaban sonrojados manteniendo lo más que podían la calma, y justo recordaste que necesitabas esas 500 moras para un arreglo a tu arma. Así que tomaste la iniciativa y lo besaste comiendo lo que quedaba de la galleta.
Childe bastante sorprendido te mira y solo se sonroja aún más por el tacto con tus labios sobre los de él, casi haciendo un momento realmente mágico. Estuvo por poner sus manos en tu cintura de no ser porque te separaste rápido.
-Gané. Vamos, mora. -Sonreiste con victoria extendiendo la mano.
-Otro juego más. -Sacó una bolsa con moras pero la escondió detrás de si, esperando que tomaras otro pocky primero.
-Nadamás necesito 500 moras, Childe. -Acomodas tus brazos cerca de tus bolsillos y lo miras burlona.
No estaba convencido con ello, en realidad solo quería besarte y no te daría nada sin antes conseguir otro beso. Le enamoraba bastante el hecho de como lo besabas, se sentía como si estuviera en celestia. Pudiste observar su mirada suplicante en tus ojos, pedía como un perrito o más bien a gritos que te fundas con él ahí cerca del sintetizador.
-Si quieres un beso puedes solo pedirlo, cariño. -Ríes y sin dejarlo protestar, lo besas con más pasión que antes. Fundiendo tus labios a movimientos lentos y rítmicos, deslizándose uno con el otro sintiendo sus respiraciones chocar.
Por fin podía descansar sus manos en tus caderas, no le importaba que estuvieran en público y eso le dió más cuerda para tomar más iniciativa que tú. Ni siquiera te dejó alejarte y con su mano en tu espalda baja, profundizó el beso haciendo que dejaras escapar un quejido de esos que muy en el fondo le encantaba escuchar.
Al separarte solo lo miraste estupefacta y él sonrió.
-Aquí tienes tus 500 moras, querida mía. -Bastante alegre te tendió aquello y prosiguió comiendo los pockys, viendo cómo mejorabas tu arma con una cara hecha un poema.
...
Si, lo ví en un comic y aparte se me había antojado besar al tortillas 😔
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