╔══≪ •❈• ≫══╗
Genevieve
╚══≪ •❈• ≫══╝
—¿¡Renunciaron!?
Laura sonríe y se encoge de hombros.
—¿Por qué siempre me mandan a mí por los tragos? —Nos encogemos de hombros, riendo ante la pregunta de Charles.
—Le contaba a Vee que renunciamos.
—Ah, sí. Ahora nosotros somos desempleados mientras tú trabajas para un hombre rico.
—¿Podemos no hablar de eso hoy? —Pido —. Mejor díganme porqué diablos renunciaron.
—Porque no era lo mismo sin ti.
—Un mes sin ti fue demasiado —sigue Laura con dramatismo —. No teníamos con quién quejarnos de los clientes.
Sonrío.
—Exagerada.
—La verdad es que no podíamos estar en un lugar donde hicieron a nuestra dulce Vee sentirse tan mal. Aguantaste mucho.
—Debía hacerlo... digo, básicamente trabajo para mantener a mis papás y eso lo hago con lo de aplicación. —Ambos se ríen —. Pero, una necesita darse sus gustos y eso era lo que hacía con lo que ganaba ahí.
—¿Por qué ahora que trabajas con los niños no dejas la aplicación? —inquiere Charles —. No te gusta de todas formas.
Le doy un sorbo a mi bebida y desvío la mirada.
La razón por la que no dejo la aplicación puede parecerles demasiado estúpida y prefiero guardármelo para mí, porque hasta a mí me parece estúpida. ¿Seguir ahí solo por hablar con un desconocido? ¿Por alguien que no sé ni cómo se llama? ¿Por alguien que no conozco?
Sí, estúpido.
A veces, solo a veces, me dan ganas de decirle que me gustaría conocerlo o como mínimo, preguntar cómo se llama. O quizás, solo saber cómo luce.
—Hey —Charles chasquea sus dedos —¿Sigues viva?
—¿Qué? Sí.
—Entonces, ¿por qué no dejas eso?
Me mordisqueo la mejilla y pienso una respuesta que suene creíble.
—Debo tener un respaldo en caso de que el papá de los niños, que resulta ser cierto empresario gruñón, me despida por celoso.
—¿Celoso?
—De que acapare a sus hijos —me encojo de hombros —, pero no es mi culpa, simplemente los niños me aman.
—¿No ha sucedido nada? —inquiere Charles.
—¿Nada de qué?
—Entre él y tú.
—Pensé que no hablaríamos de eso.
—Ay, es curiosidad —alega Lau —. Cuéntanos.
—Ha habido ciertos momentos... tensos.
—¿Cuánto llevas ahí ya? ¿Dos meses casi? —asiento —¿Y nunca se te ha ocurrido decirnos que has tenido momentos tensos con semejante hombre?
—No son relevantes.
Excepto que me vio en toalla hace unas semanas, se me queda viendo mucho, el contacto visual es intenso, la tensión es demasiado fuerte y... hemos estado muy cerca en varias ocasiones.
—¿Y los niños? —pregunta Charles.
—¿Qué con ellos?
—¿Se portan bien?
ESTÁS LEYENDO
Inefable
RomanceGenevieve, a pesar de ser optimista , alegre y carismática, siempre ha pensado que ser adulta es una mierda, lo confirma cuando después de haber tenido un empleo exitoso, queda desempleada, con deudas que pagar, un padre enfermo y una madre ama de c...
