Leo una vez más la nota del profesor Rivera. O bueno, Michael. Estoy sentada en mi cama con mi laptop encendida frente a mí esperando a que Louis me marque. He dicho a mamá que los tulipanes se verán más lindos en la cocina que en mi habitación, así que no tengo que molestarme en verlos a cada rato.
Cuando entra la llamada de Louis, respondo y dejo la nota a un lado mientras la imagen carga y después de unos segundos escucho alguna canción que está de fondo, suena como Drake pero no estoy segura. La imagen carga por completo y logro ver a Louis, el cuarto está a oscuras y sólo la luz de la pantalla de su laptop alumbra.
—Entonces, ¿tulipanes?
—Hola, estoy bien gracias.
Él respira profundo y me ve a través de la pantalla. Paso un mechón de mi cabello por detrás de mi oreja y me dedico a observarlo.
—Te has pintado el cabello.
—Sí, lo hice.
—Me gusta.
Le doy una pequeña sonrisa y noto que él quita la música que estaba de fondo, acomodándose mejor entre las almohadas y en un movimiento que hace me doy cuenta que está sin camisa.
—Disculpa, empecemos esto otra vez. Hola Amber —sonríe—. Estás hermosa con ese cambio en tu cabello, ¿cómo has estado?
—Muy bien, gracias, ¿qué hay de ti?
—He estado perfectamente bien. Oh, pero espera, resulta ser que un idiota mandó flores a mi novia mientras yo no estaba —sonríe sarcástico.
—Nunca estás.
—Oh...eso ha sido un golpe bajo —dice y yo presiono mis labios.
—Yo...lo siento —murmuro—. Sigo sorprendida, pensé que habías sido tú.
—Te habría mandado más que un simple ramo, vamos. ¿Quién fue?
—Probablemente no te guste la respuesta —sonrío nerviosa y él arquea una ceja—. Y no quiero que enloquezcas.
—Me la pones difícil.
Ladeo mi cabeza y él me da una pequeña sonrisa inocente sin separar los labios. Tomo la nota entre mis dedos y aclaro mi garganta.
—Felicidades por tu nuevo logro, espero te gusten los tulipanes, ¿pensé que te gustarían? Atentamente, Michael R. —cito la nota y él parece procesar las palabras.
—Punto número uno, el imbécil se trabó con las palabras al decir "espero te gusten los tulipanes, ¿pensé que te gustarían?". Punto número dos, pensé que sólo yo podía mandarte tulipanes. Punto número tres, ¿quién coño es Michael R?
—Sí, se trabó con las palabras. No, creo que hay más personas que igual pueden mandarme tulipanes. Michael R. es mi profesor.
Me mira atónito y yo dejo la carta en mi mesita de noche, aprovecho para ver la hora y me doy cuenta que son las diez con cuarenta y ocho. Regreso con Louis y sigue con su mirada de sorpresa y a la vez enojo. He aprendido a detectar esa mirada.
—Disculpa, ¿quién? —pregunta frunciendo el ceño.
—Mi...nuevo profesor, de Artes.
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I can love you more than this
Ficção AdolescenteTodos los derechos reservados© Obra registrada en Safe Creative con el código #1502023162158