NARRA PABLO
El avión se había estrellado, ella estaba muerta. Solo podía escuchar a mi alrededor cómo la gente preguntaba por sus familiares, mientras mis amigos hacían lo mismo. El nombre <<Claudia Fernández>> se escuchaba a gritos por toda la sala, mientras que nadie nos decía nada. No había noticias, ni buenas, ni malas.
De repente por un altavoz comenzaron a decir algo en inglés que no entendía, pero, que mi amiga Sira sí. Volvió a estallar en llanto y nos dijo cómo pudo que se confirmaba la muerte de todos los pasajeros del vuelo.
De repente un trabajador de la aerolínea puso un cartel con el nombre de todos los fallecidos. Ahí estaba el suyo. Todos habían muerto, ella estaba dentro de ese avión. Claudia había muerto.
Claudia.
Estaba.
Muerta.
Estaba muerta por mi culpa.
Desperté sobresaltado.
-¿Qué haces aquí Ansu? ¿Qué ha pasado?-me incorporé y al segundo me mareé-Joder, tuve una pesadilla horrible.
Él solo me miraba, notaba la tristeza en sus ojos, que estaban hinchados en señal de haber llorado. Se acercó a mi y puso su mano sobre mi hombro.
-Gavi, no ha sido una pesadilla. Tienes que tranquilizarte, ¿vale? No sabemos nada aún. Te desmayaste al enterarte de lo que había pasado.
No podía ser, no estaba pasando, no podía estar muerta, ella no. Me levanté corriendo para ir a averiguar que mierdas había pasado.
-¿Dónde están todos? ¿Qué hora es?-pregunté alterado
-Son las 3 y media de la tarde, ellos acaban de irse a preguntar al aeropuerto, a ver si sabían algo más Gavi. Tenemos partido a las 9 y no van a dejarnos faltar a todos. Estamos averiguando lo que podemos, pero aún no sabemos nada.
-Dime que no está muerta-le rogué. Al ver que no respondía, fui hacia él y le agarré de los brazos-¡DIMELO ANSU!
Él me miraba, no hacía otra cosa, no me decía lo que quería y necesitaba escuchar. Pronto reaccioné.
-Vamos al aeropuerto-murmuré
Sin más que decir, me puse las zapatillas y salí corriendo de la habitación. No iba a quedarme ahí a esperar la fatídica noticia, necesitaba saber algo ya, saber que ella estaba bien, que estaba viva.
Cogí el primer taxi que vi con Ansu, quien no quería separarse de mi, aunque todo me importaba una mierda en ese momento. No podía pensar en nada.
El camino fue largo, más de media hora en la que yo notaba mi ansiedad crecer más y más por segundos. No estaba preparado para asimilar nada, y aunque intentaba mantenerme todo lo fuerte que podía, no estaba siéndolo. La necesitaba a mi lado.
Ansu sujetó mi mano antes de bajar del taxi, intentando darme ánimos. Suspiré fuerte e intentando evitar a todos los periodistas que se encontraban allí (imaginando que para dar toda la información sobre el accidente) y conseguí entrar en el aeropuerto.
Mi compañero llamaba a los chicos para ver dónde estaban, pero ninguno respondía. Nos separamos para buscarles. Mis nervios aumentaban por segundos. Solo quería que todo fuera mentira, que ella no hubiera muerto por mi culpa, que alguna maldita mierda hubiera hecho que ella no estuviera en ese avión, porque de esta no iba a poder salir nunca, porque ella no podía irse, no lo merecía.
Grité por todo el aeropuerto, la busqué hasta en el último rincón de la zona en la que me encontraba. Cada vez que veía a una chica con características similares me lanzaba esperando que fuera ella. Nunca era.
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Volver a ti
Romance¿En qué momento Claudia decidió mudarse a Barcelona persiguiendo su sueño? Es algo que ella aún se pregunta. A veces la vida tiene planes para nosotros que, nunca habríamos imaginado. Claudia Fernández es una chica de 21 años, nacida y criada en Sit...
