Capitulo 50

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¿Como voy a solucionarlo?

Jorge

No puede ser que ella haya aparecido de nuevo, yo ya la consideraba que estaba muerta.

Llego a cagarme el puto momento que creí que sería el más feliz de mi vida, Silvia se veía tan hermosa que parecía que me estaba casando con un ángel.

Meredith no tiene nada que hacer aquí, ella sabe lo que provocó su aparición en mi.

Ella fue el gran amor de mi vida hace algunos años, creo que fue exactamente hace 10 años cuando yo tenía la edad de Silvia.
Me dejó plantando en el altar, todavía tenía fe que llegara y la esperé alrededor de una hora, pero nunca llegó.

Estoy saliendo de la ceremonia, tenemos que ir a unas fotos que organizó la mamá de Silvia.

A ella no le he dicho nada, no he querido dirigirle la palabra, juré que iba hacer hoy el mejor día de Silvia, le daría sorpresas y cosas así, pero lo que no me esperaba era lo que llegará esta tipa aquí.

Me amargo mi día, ahorita no estoy soportando a nadie incluyendo a Silvia, no quiero desquitarme con ella.

Le dije al chofer donde llevarnos sin que escuchara Silvia y no escucho porque se estaba subiendo al jeep.

—¿Jorge a dónde vamos?—. Pregunto Silvia.

—La revista ¡HOLA! y Caras quieren una sesión de fotos con nosotros—. Conteste.

—¿Y eso para cuando?, sabes que tenemos que ir a la fiesta a atender a los invitados—. A mí ya ni me importa eso.

—Pues yo no sé échale la culpa a la organizadora de bodas junto con tus padres—. Si todos ellos habían hecho este show. —Ellos se pusieron en contacto con ella y contactaron a las revistas—.

—¿Porque no me lo dijiste antes?—.

—Pues porque apenas me dijeron antes de venir aquí—. Me lo dijeron antes de empezar la ceremonia.

—Pues vamos a las dichosas fotos, es mas no hay que ir, Cris regresa a la fiesta—. Le dijo al chofer.

—Deja te comportarte como niña al menos una puta vez en tu vida—. Solté sin pensarlo.

Creo que ahora sí la cague bien y macizo con ella, no debí hablarle así.

—Okey perfecto, vamos a ir hacer las dichosas fotos y nos vamos a la puta fiesta a fingir que somos la pareja más enamorada de este pinche mundo—.

Estoy cometiendo puras estupideces, pero la aparición de ella descontroló mi mundo, ahora mi corazón está dividido en dos.
No sé entenderme en este momento, Meredith era el gran amor de mi vida el primero, pero Silvia es la que me está ayudando a volver a creer en el amor, es mi amor bonito y perfecto, ella es mi todo.

Después de las fotos, solo espero que haya salido bien, porque por mi cara notaron que estaba de malas.

Llegamos a la fiesta, estaba esperando que Silvia bajara o al menos trataba de bajar.

Luis llegó por ella y entraron los dos como si él fuera el novio.

Tuvimos que sentarnos en una mesa para los dos que estaba enfrente de la pista de baile.

—Los novios que pasen a hignagurar  la pista—. Dijo el maestro de ceremonias.

Odio esto de las bodas, ahora toca fingir que nada a pasado.

—Apúrate amargado vamos a bailar—. Dijo mientras se levantaba.

—Aquí la amargada es otra—.

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