Nadie toca a mi mujer
Silvia
Desperté y Jorge no estaba a mi lado otra vez.
Había una nota en el buró, me acerqué a ella para leerla.
"Pecas tuve que salir temprano a arreglar algo a la universidad, nos vemos en el trayecto del día, no te preocupes no pasó nada malo, te quiero besos 💕"
Con que salió sin despertarme para irme con él, pero a lo mejor si me intento despertar y yo bien dormida como siempre.
Hoy entraba hasta las 10 así que tenía chanza de recoger un poco aquí.
Angy no estaba, salí rápido de mi cuarto para ver si alguien le había llevado.
Había ruido en la cocina así que corrí para ver si hay estaba mi nana.
Al entrar vi a mi nana con Angy entre sus brazos, le estaba dando de comer en una cuchara.
—Uuf lo que bueno que aquí está pensé lo peor—. Pensé que ya habían entrado a robar o que Jorge la hecho a la calle.
—No pasa nada mi niña, Jorge la trajo temprano antes de irse a la escuela, me trago todas sus cositas para cuidarla—.
—Créeme nana en cuanto me desocupe vengo a ayudarte a cuidarla—. No quiero dejarle toda la carga.
—No te preocupes mi niña sirve que me entretengo en algo porque aquí Amanda no me deja hacer nada—. Si la creo. —Por cierto hablaron tus padres para saber de ti—.
Eso que me dijo hizo que sintiera como si un balde de agua helada cayera sobre mi.
—¿Y que les dijiste?—.
—Pues me preguntaron que si ya habías regresado de tu luna de miel y qué cómo te estaba llendo—. Ahora si les importo. —Pero yo les dije que yo no era la persona para decirles eso, que mejor te marcaran a ti—.
—Yo después les marcó—. Obviamente no les voy a marcar.
—Otra cosa ¿que te paso en la mejilla?—. Tendré que decirle lo mismo que a Jorge.
—Me pegue en la puerta de una alacena en el hospital—.
—Eso no parece golpe de puerta, parece que alguien te pego—.
—Nana no pasó nada—. Mejor me voy antes que empiece a cuestionarme más. —Voy a ir a cambiarme—.
Regrese a mi cuarto y busque mí quirúrgico para ya empezarme alistar.
Termine de alistarme y baje, sólo iba a desayunar e irme para la escuela.
En el camino a la escuela mi celular sonó, por la pantalla de la camionera vi que era Luis, así que respondí por manos libres.
—Solecito ¿dónde estás?—. Notaba algo raro en su voz.
—Voy para la uni ¿y tú?—. Pregunté.
—Estoy en la uni—.
—Voy para allá ¿también ya está allá Rafael o paso por el?—.
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De mi
Teen FictionUn empresario con riesgo a quedar en la quiebra, compromete a su hija con un empresario multimillonario, no se soportan para nada pero cuando se dan cuenta lo que en verdad cada uno siente, ahí algo que los separa.
