¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—CHICOS, NO NOS DESANIMEMOS TODAVÍA. Hay dos combates más hoy y las eliminatorias empiezan hasta el segundo día.
Daniel trataba de subir la moral del equipo después de un primer día bastante intenso y dificultoso, pero Demetri siempre tenía un comentario negativo para contrarrestar ese positivismo.
—Si esa no era la ronda eliminatoria que será. ¿Qué nos decapiten con espadas?
—Sabíamos que no iba a ser sencillo. Nos enfrentamos a los mejores dojos del mundo, pero recordad: Vosotros también lo sois.
—Sí. Y empezad a demostrarlo—graznó Johnny en su habitual tono bravucón.
—Johnny, venga ya. Lo mejor que podéis hacer es despejaros, descansar y olvidado es de esto. Lo vais a conseguir, ¿vale? Creo en vosotros.
Miyagi-Do se dispersó, y Marie acompañó a Sam y a Devon en el ascensor alejándose un poco del ruido mental que tenía en su interior. Nada mejor que una charla de chicas banal para olvidar ese inicio de campeonato tan malo. No obstante, las chicas estaban igual de desanimadas que ella.
—Lo he hecho fatal—dijo Devon.
—Todos lo hemos hecho fatal—la ánimo Sam.
Marie en silencio en medio de ambas se miró los nudillos.
—Sí, pero es que yo me he caído de culo—musitó la asiática molesta consigo misma—. Madre mía. He hecho un ridículo espantoso.
—Si al menos los senséis fueran a la par... Johnny tiene que colaborar con mi padre.
—A ver, no creo que toda la culpa haya sido del senséi Lawrence.
Marie alzó la mirada hacia la menor de las tres, pero el ascensor se paró en ese instante, salvando a la latina de presenciar una discusión sobre que senséi tenía la razón. Una chica morena, algo más alta que Lake entró en el ascensor con su móvil de última generación en la mano y sonriéndole ampliamente. Parecía que estaba... ¿Haciendo un directo? Marie reconoció a la chica como una de los miembros de los Iron Dragons.
La hostia.
—Holaaaa. Con vosotros la reina del karate. Acabamos de terminar el segundo combate del Sekai-Taikai y hemos sido los mejores. Aunque ha sido muy flipante ver luchar a otras karatekas alucinantes—la chica se giró a mirar por encima del hombro a Sam, pasando de Marie totalmente, a la que había echo retroceder un paso si no quería comerse su pelo—. En fin, no sé si alguno de esos rojos intentará destronarnos. Y para todos mis fans, he venido a ganar por vosotros. Seguid conectados. Volveré después del siguiente combate. Zara, adiós—la chica apagó el teléfono—. Lo siento. Solo hago historias de luchadores que ganan combates. Es cosa de la marca. No os lo toméis como algo personal.