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EL AVIÓN DESPEGÓ CON UN TRAQUETEO QUE A MARIE LE REMOVIÓ HASTA LOS HUESOS

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EL AVIÓN DESPEGÓ CON UN TRAQUETEO QUE A MARIE LE REMOVIÓ HASTA LOS HUESOS. A su alrededor, todos parecían sobrellevarlo de manera distinta: Miguel y Sam se agarraban de la mano, Demetri ya tenía el portátil abierto con la serie de Doctor Who y Robby intentaba dormirse con el cuello doblado como un flamenco en crisis existencial. Todos se habían calmado después de que Johnny  casi provocara un incidente diplomático intentando colar una botella de tequila como «Medicina para los nervios». Marie tenía la vista fija en la ventanilla, donde las luces de los diferentes Estados se iban deshaciendo en la distancia.

Iba sentada junto a Hawk, con la cabeza apoyada en el respaldo. No le daba miedo volar. Lo suyo no era ansiedad, era aburrimiento.
O eso pensó, hasta que se dio cuenta de que llevaba diez minutos mirando la misma nube.

—¿Sabes que llevas analizando ese cúmulo como si fuera un examen de física?—bromeó Hawk.

—Es que parece una oveja con trauma infantil.

—Eso fue demasiado específico.

—Soy una chica profunda. Y tengo traumas infantiles.

—Vaya.

—Mis traumas mis chistes.

Él soltó una risa, ladeando la cabeza hacia ella. Tenía esa forma irritante de mirarla como si pudiera leerle los pensamientos.

—¿Y qué pasa por esa mente profunda?

La castaña tragó saliva, algo cohibida.

—Princeton—respondió sin rodeos.

Él dejó de sonreír, y el ambiente cambió apenas un poco.

Habían quedado en no hablar mucho del tema pero... ¿Qué podían hacer?

—Me llegó... el correo... que me dice si entré o no—murmuró.

—¿Aún no lo abriste?

—No. Y antes de que empieces, no pienso hacerlo aquí, en medio del Atlántico, con Johnny dormido y roncando a dos filas.

—¿Y si te aceptaron?

—¿Y si no? —replicó ella.

Él bajó la mirada, jugueteando con el anillo de acero que llevaba en el dedo.

—Si te aceptaron, te irías.

—Eso se supone.

—Y dejarías esto—dijo el chico, aunque lo que pasaba por su mente era distinto. «Nos dejarás. Me dejarás a mí.»

Marie soltó un suspiro.

—Hawk, no quiero hablar de eso ahora.

—Tú has sacado el tema.

Ella lo fulminó con la mirada.

—Ya, pero no pensaba hacer terapia a diez mil metros de altura.

Él alzó las manos en gesto de rendición.

𝗥𝗘𝗔𝗗𝗬 𝗙𝗢𝗥 𝗜𝗧──𝐄𝐥𝐢 𝐌𝐨𝐬𝐤𝐨𝐰𝐢𝐭𝐳 ✧.*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora