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IR A LA PISCINA SE LE ANTOJABA LO MISMO QUE METER LA BOCA EN UNA COLMENA DE ABEJAS, pero Marie había terminado accediendo para servir de apoyo emocional a Miguel cuando se topara con Sam, Moon y Yasmine, ya que el chico no estaba llevando muy bien la ruptura. Además, también quería pasar algo de tiempo con sus amigos en su fin de semana libre de trabajo, ya que sabía que el lunes tendría que hacer los turnos de dos compañeros ella sola porque se lo debía de forma moral.
Entraron en el recinto y tuvieron que pasar por una cola interminable antes de poder acceder a la zona de las piscinas.
—¿Entonces estás diciendo que eres del equipo de Capitán América?—Eli y Demetri tenían una discusión con Marie mientras que Miguel caminaba alicaído al lado de las dos—. Que mal gusto tienes.
—Tiene gracia que digas eso cuando sabes que tú me gustas—repuso ella bastante satisfecha de su broma.
Demetri se echó a reír y Hawk sonrió mirándola directamente a los ojos, lo cual hizo que ella sintiera el corazón acelerado y tuviera que girar la cabeza en dirección a su amigo para poder controlarse de nuevo.
—¿Cómo lo llevas? ¿Quieres qué saludemos a las chicas o pasamos directamente a darnos un baño?
—Estoy bien—contestó Miguel nervioso, demostrando que mentía.
Los cuatro amigos se acercaron a las tres chicas tumbadas en las hamacas y Marie vio de lejos a Anthony mirar a Yasmine con cara de embobado.
—¿Qué tal?
—¡Oh, h-hola Sam!—saludó Miguel—. ¿C-cómo estás?
—Hola. Ah, sí, sí. Bien. ¿Y tú qué tal?
—Guay. Sí. Muy bien.
Aquel intercambio de palabras hizo sentir a Marie vergüenza ajena y compartió una expresión con Hawk que mostraba que él estaba igual.
—¿Hay alguien en la...?—Miguel señaló la hamaca junto a Larusso.
—Sí. O sea, no, no. Ya no. Puedes sentarte...
El latino lo hizo de forma incómoda y Marie se chocó la palma de la mano en la frente.
—¿Estoy viva o estoy en el infierno porque he muerto de vergüenza?
—Yasmine...—empezó Marie—por una vez, tú y yo estamos de acuerdo en algo.