11

1.2K 148 1
                                        

—NO COMETAS EL ERROR DE SUBESTIMARLO—murmuró Marianne anudándose su propio gi pero manteniendo la vista fija en los movimientos de Eli con el ceño fruncido

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—NO COMETAS EL ERROR DE SUBESTIMARLO—murmuró Marianne anudándose su propio gi pero manteniendo la vista fija en los movimientos de Eli con el ceño fruncido.

El ojiazul miró con escrutinio a su novia antes de posar sus ojos en Kenny, que era el chico al que se enfrentaría en el combate y por el cual Marie le había advertido.

—No lo hago—dijo Moskowitz con voz neutra—, pero es un niño que ha entrenado mucho menos tiempo que yo y más pequeño. Además, ni siquiera va a hacerlo bien porque estará más centrado en su ira que en otra cosa.

—Aún así no des el combate por finalizado hasta que suene el silbato—le advirtió la morena—: Al fin y al cabo es Silver quien ha entrenado a ese crío.

La joven Lake apuntó sus ojos oscuros en dirección a Devon con una especie de remordimiento. Inevitablemente, después de eso, buscó a Tory entre la gente de Cobra Kai, y la sorprendió verla hablando con la senséi femenina y aliada de Silver. Frunció el ceño tratando de recordar su nombre y al final suspiró al recordarlo: Se llamaba Kim Da-Eun.

Marie le lanzó una última mirada regañina a su novio antes de acercarse junto a los demás con aspecto tenso.

A pesar de la última conversación que tuvieron (y la forma cariñosa de Eli de despedirse de ella con un beso en la frente) las cosas parecían no volver a su cauce del todo, y es que Lake no estaba entendiendo el porque de sus propias evasivas, además de que no solo le estaba pasando con su novio.

También le estaba ocurriendo con Sam.

Llevaba desde el All Valley sintiendo una aversión a la chica. Y también a Daniel, para que mentirse. El egoísmo la estaba cegando últimamente y no veía más allá de su frustración y su cabreo. Y lo estaba pagando con las personas que tanto la habían ayudado en los últimos años.

Y sin embargo, Marie no estaba dispuesta a disculparse.

—Gracias senséi Silver por ofrecer su dojo para celebrar estos combates—le agradeció el referí a Terry cuando los profesores y el jurado se posicionaron juntos para iniciar los combates.

—¿Ofrecer o exigir?—inquirió molesto Larusso, a lo cual Marie sonrió cínica por lo bajo. La chica observó desde la lejanía a Kenny una vez más y tragó saliva. No era un chico problemático. No era malo porque sí. Sus acciones eran respaldadas por múltiples traiciones, y aunque el día de la piscina había estado dispuesta a matarlo por sus provocaciones contra Eli, en ese momento Marianne solo sentía lástima por él.

—Aquí sí tenemos tatamis reglamentarios para campeonatos—respondió Silver con falsa inocencia—. O sea que era la única opción.

—Empezaremos por el masculino—el hombre trajeado ignoró las pullas entre unos y otros y continuó—. Hemos invitado a un árbitro para garantizar la imparcialidad. El primero con tres puntos gana. Empecemos. Eli Moskowitz y Kenny Payne... Al tatami, por favor.

𝗥𝗘𝗔𝗗𝗬 𝗙𝗢𝗥 𝗜𝗧──𝐄𝐥𝐢 𝐌𝐨𝐬𝐤𝐨𝐰𝐢𝐭𝐳 ✧.*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora