¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—EL SEKAI TAIKAI SE ACERCA. Tenemos que escoger a los siete luchadores más alucinantes.
—Y es una decisión difícil. Todos queréis ir a Barcelona.
—Algunos creéis que vais a ir seguro. Que lo tenéis dominado y que nada ni nadie os detendrá.
—Y otros pensáis que no podréis ir. Pero no sabéis si estáis a la altura. Y os sentís aislados. Al margen.
—Pero todos competís en igualdad de condiciones.
—Todos y cada uno de vosotros tenéis una oportunidad. Así que mientras os evaluamos mantened la calma.
—No es momento de venirse abajo.
—Y aunque compitáis unos contra otros seguimos siendo un dojo. Ahora toca sacar lo mejor que tenemos dentro.
—¿Quién tiene lo que hace falta para estar entre los siete mejores?
-ˋˏ ༻🥋༺ ˎˊ-
Como Eli no hablaba con ella, Marie estuvo entrenando como una puta condenada.
Hizo más flexiones que Miguel.
Dio más puñetazos al saco de boxeo que Robby.
Hizo más horas con los bastones que Sam.
Profundizó sus saltos con patada mucho más que Tory.
Llevó su cuerpo al límite.
Porque si no podía controlar lo que le ocurría fuera del tatami, iba a asegurarse de ser la que dominara el juego desde dentro.
La plaza como capitana era suya.
-ˋˏ ༻🥋༺ ˎˊ-
El día de la selección, todo el mundo llegó bastante puntual al dojo, pero Marie fue la primera en llegar. La joven Lake llevaba su gi blanco con orgullo, centrándose en conseguir la banda que la calificara como capitana esa misma tarde. El cuerpo entero le suplicaba un descanso, pero ella no iba a ceder.
Siempre había sido la segundona. Por Sam, por Tory... Había antepuesto sus necesidades y ansias de victoria por hacer lo correcto. No volvería a hacerlo. Estaba claro que no servía de nada ser la buena.
Cuando Johnny y Daniel llamaron la atención del grupo entero, ella se colocó con Robby a su lado.
—Recibamos a nuestro invitado de este fin de semana, el senséi Barnes.