Hoy es día de visita en la cárcel tenía 3 días sin ver a Matt aunque me hubiera gustado poder traer a Henry para que lo viera también pero no estaba segura si me iban dejar entrar con él debía preguntarle alguno de los guardias si se podía traer niños a la prisión.
Estoy esperando en una sala sentada en una silla detrás de un vidrio que tiene un teléfono al lado, en ese momento la puerta se abre y Matt entra en compañía de un guardia y se sienta enfrente de mi quisiera abrazarlo pero el vidrio nos separa y lo hace imposible. Cuando Matt alza la cabeza quedo horrorizada de ver los golpes que tiene en el rostro, ambos tomamos el teléfono.
— ¿Qué te paso?— Pregunto preocupada viendo el gran moretón que tiene debajo de su ojo derecho.
— El comité de bienvenida— Dice una sonrisa sarcástica.
— Por Dios, Matt estas todo golpeado, tu ojo esta morado ¿Fuiste a la enfermería? ¿Quién te hizo eso tan horrible?
— No y no importa quien fue— Se encoje de hombros— Ellos quedaron peor que yo— Se ríe— Por algo me dicen puño de acero.
— ¿Ellos? O sea que fueron varios, odio esto… Ojalá pudiera sacarte de este lugar e imagínate lo que te harán más apenas tienes 3 días aquí— Digo asustada.
— Sobreviviré Alice y lo haré por Henry y por ti son los que me dan fuerza para continuar sin ustedes simplemente no pudiera soportar este infierno que es estar encerrada entre cuatro paredes.
— Me gustaría poder abrazarte, mi amor. No sabes cuanto te extraño ya nisiquiera puedo dormir bien lo único que hago es pensar en ti en que hubiera pasado si nos fuéramos casado.
— Lamento haber roto mi promesa, Musa. Lo que más me hubiera gustado es que fueras mi esposa pero ahora lo veo tan poco probable, mañana es mi segundo juicio y lo mas seguro es que me den otros 10 años.
— ¿Qué me quieres decir con eso? — Frunzo el ceño sin entender.
— Sabes lo que quiero decir, nunca saldré esta cárcel y tú tienes que rehacer tu vida no puedes esperar por mí.
— ¿Qué?— Lo miro sorprendida agarro más fuerte el teléfono casi lo suelto de la impresión y las duras de esos palabras clavándose en mi como filosas dagas— Pero yo te amo y eres todo para mi. No me importa si la gente se opone a lo que sentimos ni que estés encerrado en una cárcel me prometí a mi misma que nunca dejaría de amarte y estaría a tu lado.
— Lo se, yo también te amo y quiero lo mejor para ti pero tienes que entender que no quiero que vengas aquí todos los días y verte llorar por mi causa es algo que no soporto prefiero tenerte lejos y saber que eres feliz.
— No puedo ser feliz porque mi felicidad se llama Matthew Bomer— Sonrió con lágrimas en los ojos— Se que no será fácil pero no te des por vencido después de todo lo que hemos pasado juntos ahora no que más necesito sentirme junto a ti.
— Alice, cada noche que me cuesto en esa dura y fría cama de mi celda antes de quedarme dormido eres en lo único que pienso en tus ojos, tu sonrisa, tu dulce voz y besar tus suaves labios pensar que no volveré a despertarme y sentir tu tibio cuerpo junto al mío es más doloroso que cualquier golpe que reciba, es como si una parte de mi se fue contigo— Dice con la voz ronca y entrecortada que me hace sentir peor.
— Yo siento lo mismo, Matt— Las lágrimas recorren mis mejillas— Daría lo que fuera por tenerte de vuelta conmigo y Henry que nos casaremos viviéramos una feliz y tranquila pero no dejare que me apartes de tu vida así tenga que esperar 20, 30 o los años que sean no me marchare luchare contra lo que sea con tal de estar contigo e incluso de ti mismo.
ESTÁS LEYENDO
Ciudad Del Pecado.
RomanceEs la historia de Alice Bledel una chica de alta sociedad que esta por terminar su ultimo semestre en la Universidad de Texas decidí irse a celebrar con unos amigos a un bar en una noche loca y de copas conoce a Matt Bomer un chico problemático etiq...
